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Febrero 19, 2006

El lugar de la arquitectura española - Antón GARCÍA-ABRIL

Originalmente en El CULTURAL

La arquitectura en España se presenta en el MoMA neoyorquino con 53 obras de arquitectos contemporáneos. 18 obras construidas que se exhiben en magníficas fotografías de Roland Halbe. El resto de los treinta y cinco proyectos están aún en construcción, y algunos sólo existen en el papel. Los proyectos presentados subrayan la diversidad geográfica, generacional y tipológica de la producción de la arquitectura en España en los últimos 30 años.

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El MoMA de Nueva York celebra una gran exposición dedicada a la arquitectura contemporánea en España. Es una celebración, ya que se vanaglorian y exhiben los logros de una sociedad que en el último tercio de siglo ha sabido desarrollarse. Los textos de su comisario, Terence Riley, aluden constantemente a esa virtud del estado, que desde muchos aspectos –social, económico, cultural y territorial– ha sabido crecer y tiene en la arquitectura uno de sus logros. Es una retrospectiva con mayor énfasis en lo contemporáneo, cristalizada en las últimas experiencias, manteniendo la tesis cierta de que “la arquitectura es el reflejo de la cultura que la produce”. Y esta premisa la comparte con su aliado Luis Fernández Galiano, que ha producido un proyecto editorial paralelo que, de un modo más científico y riguroso, se concibe como acompañamiento coral a la exposición americana para el consumo local. Este volumen es un “guión de la historia”, y así estructura los últimos veinticinco años de arquitectura española como complemento histórico al catálogo de la exposición en el MoMA. Se atiende cronológicamente los treinta años desde la desaparición del franquismo, fecha en que los dos historiadores sitúan el origen del despliegue cultural en España, subdivididos en seis períodos separados por eventos significativos. Se clasifican los arquitectos por generaciones y bloques de afinidad programática, cronológica o estética.

Magnífico y riguroso compañero a una exposición difusa. Y la ambigüedad de la exposición reside en su concepción. El título de la exposición ya confunde: Nueva arquitectura en España. La irrupción de España como centro de importantes proyectos de arquitectura. No se entiende si el texto del catalogo, Arquitectura Contemporánea en España: Quitándose el polvo, expresa las favorables condiciones del lugar, el territorio y cultura españoles, como tablero para la libre experimentación en arquitectura, o si ha sido el talento de los arquitectos el que ha generado esas reglas que han permitido la irrupción de tanta buena arquitectura. Lo que sí es cierto es que las tesis de Riley, que presume de ser un gran conocedor de la cultura española, están muy contrastadas con las circunstancias políticas, sociales y culturales acontecidas en los últimos treinta años. Y no es menos cierto que dichas circunstancias han atraído a muchos arquitectos extranjeros que han construido también grandes obras que Riley inscribe dentro del patrimonio cultural de nuestra arquitectura. Si Picasso fue adoptado por la cultura francesa como propio, el Guggenheim Bilbao ya lo presentan los americanos como arquitectura española.

Riley abandona el timón del MoMA con esta exposición. Lejos quedan en su trayectoria otras muestras memorables como las que presentaron mundialmente a Rem Koolhaas en 1994, o la muy celebrada Light Construction, que en 1995 defendía un nuevo paradigma arquitectónico que tenía en la ligereza su motivo de expresión. Eran exposiciones que tenían tanta intención como influencia en el pensamiento. Algunas corrientes han tenido en el MoMA su mejor catapulta y grandes arquitectos consagraron sus carreras en sus salas. No es éste el caso. La exposición está concebida de tal forma que no es siquiera un catálogo histórico. Por ello Fernández Galiano se ha desmarcado hábilmente, ofreciendo el eco editorial que desde Madrid sí clasifica ordenada y justificadamente la arquitectura en España en los últimos 30 años con perspectiva histórica y responsabilidad científica.

En España se importa demasiada arquitectura. La balanza comercial está desequilibrada. Y esta importación tiene dos vías principales. La más útil se produce cuando estudios locales invitan a estudios extranjeros para figurar, como es el caso de las magníficas viviendas en el edificio Mirador en Madrid, obra de los holandeses MVRDV en asociación con Blanca Lleó, o el flamante aeropuerto de Barajas, obra de Richard Rogers, aunque haya sido el Estudio Lamela el que ha desarrollado el trabajo. La otra vía es aquélla en la que el éxito global y reconocido de una estrella internacional tiene en un territorio local una réplica desvirtuada. En España tenemos algunos representantes de lenguajes y procedimientos ajenos que, por cierto, disfrutan de un cierto reconocimiento pasajero. Y luego los arquitectos que por su identidad son reconocidos y respetados, los verdaderos creadores, que ejemplifican y distinguen la auténtica arquitectura española: Moneo, Enric Miralles, Navarro Baldeweg, Campo Baeza, y también Zaera, Ábalos&Herreros, Mansilla+Tuñón o Mateo, cada uno en su generación y en su momento, desarrollaron lenguajes y espacios propios. Los líderes mundiales de la arquitectura tienen también cabida entre nosotros y bien es sabido que España es un país de acogida; Eisenman, Nouvel, Gehry, Hadid, Herzog & de Meuron, Toyo Iyo, Perrault, Siza y esperemos que Koolhaas y Sejima, deben a España algunos de sus mejores encargos.

Las exposiciones de arquitectura en el MoMA tienen el crédito internacional por haber sido cuna de movimientos, tendencias y marco de presentación de la vanguardia. Y no por ser el lugar donde se premia con un generoso homenaje a un sistema social, político y económico materializado en la arquitectura. Un gran reconocimiento a la arquitectura construida por arquitectos locales y extranjeros en el territorio español.

Enviado el 19 de Febrero. << Volver a la página principal <<

Comentarios

Y qué me contais de los fotógrafos que han realizado las fotografías de esos edificios. Supongo que no las hace cualquiera, de hecho en la exposición del MOMA están bien resaltados sus nombres en los créditos.
Siempre queda la esperanza de copiar las buenas ideas del otro lado del charco.
Gracias por tus comentarios.
Paloma Castellanos

Publicado por: Paloma Castellanos a las Marzo 24, 2006 12:30 PM

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