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Abril 13, 2006

El retorno de Hermes - IVAN PINTOR IRANZO

Originalmente en LA VANGUARDIA

"Fuego que no quema" o "agua que no moja las manos" son algunos de los nombres que recibe el secreto último de la alquimia, el latir que transmuta la materia, a través de sucesivas destilaciones, en la Piedra Filosofal. Como una vena de mercurio palpitante, ese fuego hilvana, a lo largo de la historia de la cultura occidental, una "cadena áurea" de filósofos y artistas que, de Plotino a Jung, han custodiado la llama de la Imaginación. Enun libro que da pleno sentido al nombre de la colección que inaugura, Imaginatio Vera,Patrick Harpur elige la metáfora alquímica para rastrear las fuentes de un pensamiento andrógino y plural capaz de superar la tentación del literalismo. Las bodas alquímicas, el matrimonio entre opuestos que se reitera por igual en la magia, la cábala o el politeísmo cristiano de William Blake, corresponden también al deseo de salir de los estrechos márgenes de un espíritu identificado con el ego autónomo y devolver el Alma al Mundo.

Aunque fue Platón quien describió por vez primera en el Timeo el "Alma del Mundo", las culturas tradicionales no la entendían como una unidad independiente, sino que veían el mundo lleno de su plenitud numinosa. Antes de que el racionalismo confundiese lo real con lo físico y confinase el mundo psíquico al interior del individuo, lo imaginario, como el sueño, envolvía a todos los seres: los griegos no "tenían sueños", sino que "los veían". "¿Soy yo el que sueña o imagina?" es, acaso, una de las preguntas más turbadoras que puedan plantearse a nuestra mente individualista y separadora. Quizá por eso, cuando el antropólogo Lévi-Strauss se proponía indagar de qué modo "los mitos se piensan en los hombres" parecía acercarse al mismo fuego secreto que lleva a Harpur a releer unos mitos en otros y a concentrarse en momentos liminales como los ritos de paso, la muerte - que en las culturas tradicionales no es el opuesto de la vida sino su corolario- o los dáimones: los duendes, elfos y criaturas angélicas que pueblan todas las tradiciones.

Incapaces de tolerar cualquier mediación con el Otro Mundo que no fuesen sus profetas, los monoteísmos anatemizaron el imaginario plural de los dáimones, que tuvieron que adoptar nuevas formas, desde los santos cristianos que sustituyeron a los genios de cada lugar hasta los extraterrestres surgidos en plena Guerra Fría. La paulatina desaparición de seres tan evasivos como los Tuatha de Danann irlandeses, los jinn preislámicos, las lamiak vascas o los kwei shin chinos - cuyos ideogramas, "lo que pertenece al hombre" y "lo que pertenece al cielo", expresan de manera inequívoca su función mediadora- acabó también con el politeísmo de valores propio de una concepción del cosmos que vincula todos los fenómenos a través del Alma del Mundo. Su pérdida constituye el eje del único mito creado por la modernidad: Fausto, quien poseído por la hibris,por el orgullo intelectual de un conocimiento que no es gnosis sino poder y, por consiguiente, intervención literal sobre la naturaleza, queda por siempre separado de su alma.

Como si de un teatro alquímico se tratase, El fuego secreto de los filósofos ve desfilar por sus tablas a Heráclito, Marsilio Ficino, Pico della Mirandola, los grandes cabalistas, John Dee, Swedenborg, Shakespeare, Coleridge, los románticos alemanes o la física cuántica contemporánea y se consagra a Hermes, dios de las encrucijadas e imagen móvil del Alma del Mundo para rehuir cualquier tentativa académica; lejos de cartografiar la Imaginación, encadena una sucesión de umbrales a través de la yuxtaposición. Su saber-montaje, beneficiado por la extraordinaria traducción de Fernando Almansa, es también un continuo movimiento de condensación y sublimación que trata de rodear al fuego secreto para devolver, como quieren magos y chamanes, el cielo nocturno y estrellado al interior del individuo y su conciencia al exterior; para acercarse a ese reino donde, según el místico Jacob Boehme y el islamólogo Henri Corbin, "los espíritus se transforman en cuerpos y los cuerpos en espíritu".

Enviado el 13 de Abril. << Volver a la página principal <<

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