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Mayo 27, 2006

Axel Hütte: «Soy un viajero en el tiempo y en el espacio» - Javier Díaz -Guardiola.

Originalmente en abc.es

Axel20060519
La «nueva fotografía alemana» tuvo en Axel Hütte (Esen, 1951) a uno de sus máximos exponentes. Con el tiempo, sus intereses más objetivos y racionalistas han dado paso a una fotografía más reflexiva en la que lo real y lo imaginario se confunden y lo subjetivo tiene la última palabra. Viajero infatigable, sus paisajes le han hecho famoso en todo el mundo (el mismo que ha recorrido de cabo a rabo). Hütte vuelve a Madrid, a su galería Helga de Alvear, con la muestra North / South (Norte / Sur), un juego de contrastes en el que también se diluyen las fronteras entre géneros.

La exposición del Palacio de Velázquez en Madrid hace un par de años le permitió reencontrarse con la ciudad y con su público. ¿Se prepara entonces de otra manera una segunda individual?
Yo no reflexiono sobre la percepción del público en cada país, sino que pienso más en la percepción en general. Marcel Duchamp dijo una vez: «El cuadro en realidad se hace en el ojo del espectador». También mi obra tiene que ver con la percepción. Mi trabajo no cuenta una historia por medio de la foto, sino que la fotografía se utiliza como base para la imaginación del espectador. Por eso tengo que decir que, con respecto a esto, estoy totalmente de acuerdo con Duchamp.

Esta serie de Madrid ya se ha exhibido en Noruega. ¿Qué es lo que se va a ver en nuestro país?
La idea de la exposición es presentar dos tipos extremos de paisajes topográficos. Ésa es la razón por la que su nombre se refiere al título de la publicación del museo noruego en la que se expuso, North / South. Como he mencionado, no me interesan temas concretos como «los trópicos», pensando, por ejemplo, en un pintor como Henri Rosseau. A él le interesaba lo exótico, que pintaba basándose en la realidad que había visto en jardines tropicales, pero no en los verdaderos trópicos. A mí, en mi fotografía de paisajes, me interesan más los espacios abiertos. A veces prefiero escenarios en los que lo que no puedes ver es tan importante como lo que puedes ver. La imaginación llena esos espacios vacíos y lo hace desde el punto de vista de cada uno.

La muestra de El Retiro ya insinuaba cambios en sus intereses. Recordamos sus nocturnos. ¿Se han materializado en algo en esta serie esos cambios?
La idea de esos nocturnos del Palacio de Velázquez era que se pudiera ver las iluminaciones de la ciudad, pero sólo en parte: que fueran las zonas iluminadas las únicas que se pudieran ver. Se trataba, como aquí, de esconder partes de la realidad que al final se recomponen en el cerebro del espectador. De alguna manera, desarrollo mi trabajo como en espiral, de forma que siempre se entrecruzan la idea de mostrar lo que parece ser algo familiar de una forma extraña con lo contrario, y no mostrar nunca la realidad completa. En uno de los «retratos» que presento aquí, lo que se ve, en realidad, no es la persona real sino su reflejo. Se podría decir que he vuelto a fijarme en la realidad y en una serie de ideas, pero mi mirada es siempre diferente. En esta exposición es la primera vez que no presento fotos constructivas, sino un tipo de imágenes deconstructivas en las que no se sabe dónde está el punto de mira o dónde se ha situado la cámara.

¿Por qué un artista contemporáneo se centra en una temática como la del paisaje, muy vinculada a la tradición pictórica?
Yo diría que desde el Renacimiento hay una serie de temas sobre los que los artistas vuelven continuamente. Pero lo interesante es cómo se miran ahora los paisajes y qué diferencias hay con la visión del Renacimiento o del Romanticismo, cuáles son las ventajas de la fotografía frente a la pintura de paisaje. Las pinturas de paisajes se componían con muchos detalles para hacerlos más realistas, mientras que mis paisajes modernos se basan en el infinito, en lo que uno no puede abarcar y ser consciente. Uno no puede saber el tamaño real del paisaje que muestro o dónde estoy situado en él. Cuando voy al Prado y veo cómo Velázquez pintaba los caballos y lo comparo con otros pintores, Velázquez me parece estático. En otros pintores veo más dinamismo, menos elegancia... Si los mirase con ojos de esquimal o de aborigen sólo vería caballos y más caballos. Depende de tus orígenes culturales la forma en que los detalles marcan la diferencia.

Está entonces de acuerdo con que el paisaje y la naturaleza son construcciones culturales.
Totalmente de acuerdo.

¿Por eso evita la presencia humana en las obras?
En las fotografías de esta serie a las que yo llamo retratos es la primera vez en la que combino el ser humano con el paisaje, pero de una forma más fantástica, no real. Aquí se juega con las ideas de ilusión y de tiempo actual. Se puede pensar que tal vez estén digitalizadas, pero lo interesante es que no es así, y de que esa es la manera de darse cuenta de que hay partes de la realidad que no se han visto antes. Sólo la fotografía que no está digitalizada te muestra que la realidad puede ser realmente extraña y que tienes que concentrarte cuando caminas en la naturaleza para poder ver fenómenos como éstos.

Hubo una época en la que cultivó el retrato. ¿Qué le hace olvidarlo o arrinconarlo como género?
Tengo intención de volver a hacer retratos, algo que tiene que ver con una nueva técnica y con los espejos. Mi fotografía se ha relacionado con la arquitectura, con el paisaje y con el retrato, y la próxima publicación será sobre vistas urbanas, vistas nocturnas de Estados Unidos, relacionadas con las que mostré en el Reina Sofía. Continuamente estoy dando vuelta a proyectos de uno u otro signo. Si vuelvo al retrato es para dar una vuelta de tuerca al asunto, no para tratar el punto de vista psicológico de un personaje, sino para reecontrarme con ese juego en el que escondo y muestro, con el que doy al espectador la posibilidad de usar su imaginación.

Pertenecer a una generación enraizada con los Becher y compartida con autores como T. Ruff, C. Höffer o A. Gürsky ¿marca o lastra?
Es un fenómeno que en la Historia del Arte ha ocurrido siempre. Cuando Picasso trabajaba en París, había un grupo de artistas alrededor que respondían a un tiempo. Nosotros también respondemos al nuestro, vivimos en un medio cultural específico, pero si miramos el desarrollo de la obra de cada uno vemos que todos empezamos en el mismo punto, aunque ahora nos interesen cosas diferentes. Ruff está más interesado en la técnica; Candida Höffer está más centrada en objetos tradicionales y yo estoy más interesado en el concepto de que lo que ves no es siempre lo que parece, lo que es real y lo que es imaginario.

Entonces, ¿el concepto de nueva fotografía alemana está superado?
Como se puede comprobar, tenemos ideas y producimos; no se ha acabado. Cuando empecemos a repetirnos, entonces se podrá decir que sí.

¿Es Axel Hütte más viajero que fotógrafo?
Yo soy más un viajero, que viaja a través del tiempo y el espacio. El enfoque me lo da el viaje. Hace años que me di cuenta de que tenía que viajar 3.500 kilómetros para conseguir la imagen que buscaba. Una vez que estoy en un lugar es cuando pienso en qué imágenes son muy familiares y han sido reproducidas infinidad de veces, porque eso es exactamente lo que yo no quiero hacer. Una de las razones que me mueven a hacer una foto es que algo me parezca extraño. En otros tiempos trabajaba sobre temas y tenía mayor habilidad para encontrar la imagen que funcionaba.

¿La belleza es un fin?
La belleza es para todo artista, como la melancolía o lo romántico, el centro de la obra de arte. Mi meta es por supuesto producir una obra de arte, y eso tiene que ver con la belleza. Pero no es el único aspecto y tendríamos que pararnos a definir qué entendemos por belleza.

El paso de la imagen fija a la imagen en movimiento, el vídeo ¿sería posible en su caso?
A veces pienso en vídeo, pero tengo la sensación de que vídeo-artistas con ideas similares lo hacen mejor que yo, y por eso no me sirvo de esta técnica. Prefiero la idea tradicional de obra enmarcada, que puedes mirar, girar, de la que te puedes olvidar, volver a ella... Con el vídeo siempre tienes una serie de dificultades, como que necesitas una habitación oscura, que tiene duración... La mayoría de los vídeos son demasiado largos y aburridos. 

Enviado el 27 de Mayo. << Volver a la página principal <<

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