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Noviembre 15, 2007

Jorge Diezma * Eso ahí queda. Begoña Santa Cecilia y Luis Moreno-Caballud

Originalmente en e-Limbo :

Mini.Php-2Los nuevos cuadros de Jorge Diezma no pueden parar quietos: el pintor ha trasladado su estudio a una nave industrial, donde continúa pintando, ahora con un compresor y una pistola. Lo que está claro es que, industrial o no, el proceso no consiste en ninguna transgresión "por amor al arte".

Para poder hacer algo con estas piezas, necesitamos pensar que la gracia no está ahí; ya hemos visto cuadros pintados como si fueran coches y coches amontonados como si fueran cuadros. Jorge dice que los suyos son "cuadros normales", y añade: "¡cómo si hubiera otros!".

Si por amor al arte (o por cuestionar el arte, que es lo mismo desde Duchamp) se han retorcido miles de lienzos y bastidores, ahora se pueden retorcer unos pocos más con la esperanza de tender un puente hacia la vida. ¿Podrá el arte escapar de sí mismo? ¿Es que hay alguna "vida" a la que escapar? Si la espuma de poliuretano continua su callado proceso de succión no es porque quiera explicarnos algo sobre el arte.

Ese cuadro de Jorge, de tanto querer ser normal, se convirtió en una excrecencia de sí mismo, le salió un pegotón tan normal que se sintió capaz de llevarse por delante a las figuras. Este enorme pegotón lleno de botellas de plástico podría ser un diminuto grumo de pintura colocado sobre una figura para dar un efecto de brillo en un gigante bodegón realista: un bodegón moderno que representara una botella de plástico. La materia está hecha de las figuras que están hechas de esa materia. El pegotón, aquí en su versión bucle, está sucediendo: es una ascensión. Acompañar a estas piezas supone tener cierta confianza en los trucos pictóricos, hacer de ellos un uso tan normal como el que hacemos cada día de tantos otros trucos.

Con estos lienzos que Jorge se ha esforzado en dejar tan impolutos y brillantes se podrían hacer unos sombreros de copa, de doble fondo. Porque si el fondo de estos cuadros (como ocurría en su anterior serie de animales) se ha convertido en figura, ¿cuál es entonces el fondo del fondo? Buscar seriamente las condiciones de posibilidad de la significación nos llevaría a una de esas regresiones al infinito para las que no tenemos tiempo: figura entonces fondo, fondo entonces soporte, soporte entonces galería, galería entonces mundo del arte, etc.

No tenemos tiempo; este mundo, aquí donde lo vemos, está sucediendo, y hay que elegir unos trucos u otros. Del sombrero pictórico salen a veces trucos violentos o tiernos, fríos como moscas metalizadas, irónicos como espejos de feria… Comprometerse con ellos no significa renunciar a la capacidad crítica que el arte ha conquistado desde las vanguardias. Eso ahí queda.

Enviado el 15 de Noviembre. << Volver a la página principal << | delicious

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