« Mrzyk & Moriceau, delirio y euforia · David G. TORRES | >> Portada << | Entrevista a Manuel Borja-Villel - Elena VOZMEDIANO »
Enero 25, 2008
NO, FUTURE - YP
Originalmente en YPSITE BLOG
Estando por Londres, fuimos al “Bloomberg Space“, donde nos encontramos una expo comisariada por David G. Torres en collboration con Graham Gussin y Sacha Craddock. En la expo se pueden encontrar piezas de varios artistas españoles (entre ellos Antonio Ortega, Ignasi Aballí, Rafael G.Bianchi, Tere Recarens, Jordi Colomer, Karmelo Bermejo..) junto a trabajos de Paul McCarthy, Sarah Lucas, Jonathan Messe, el propio Graham Gussin, etc. Bajo el título NO, FUTURE (alerta con la coma entre palabras que es importante) y según leemos en la tertulia que mantienen los tres responsables de la exposición, David G. Torres contextualiza todas estas piezas/actitudes entorno a la idea de “intensidad” que relaciona con “lo subversivo” o “naturaleza rebelde”. Lejos de querer hacer una crítica a lo A-Desk de esa expo ya que ellos lo hacen muy bien y nuestra intención es en el fondo hablar de un concepto-vértebra que David utiliza a modo de manifiesto (no, no estoy preparando el terreno para soltar garrotazos..), nos gustaría intentar analizar esa idea de “intensidad”. El texto que hay en la exposición es corto y el formato de entrevista sirve más para delimitar un estado de cosas que para hacer una tesis comisarial, por lo que no alcanzamos a ver cómo acotar o entender esa “intensidad”. Vamos a inaugurar un nuevo formato de post que carecerá completamente de sentido si no se responde a nuestra llamada…tomémoslo como el riesgo incluido en toda innovación..
Aprovechando la marcha bloguera que llevamos todos y lanzándonos al vacío cibernético, estaríamos encantados de que David nos pudiera comentar un poco esa idea de “intensidad” contestando a este post..David…estás ahí?
6 Responses to 'NO, FUTURE'
David G. Torres said, ON OCTOBER 11TH, 2007 AT 11:36 AMSí, aquí estoy.Antes que nada gracias por la interpelación y el comentario, ya sabes que siempre estoy dispuesto a entrar al trapo.Como dijo Jack el Destripador, vamos por partes.Como sabes todo empezó en un sótano (tú estabas ahí también). En realidad “NO, FUTURE” juega con las mismas ideas que puse en juego en “Salir a la calle…” y que luego fue a Montpellier bajo el título “Attitude!”. Así que se trata de un proyecto móvil, elástico, en desarrollo y que bajo las mismas premisas se adapta a diferentes lugares buscando colaboraciones, ampliarse, etc. En este caso, Londres es un contexto importante, de ahí el “No Future” del título, pero también al estar en Bloomberg la importante presencia en la expo de las referencias a los medios de comunicación (Chip Lord o Marc McGowan) y el reenactment.El proyecto no parte de una tesis definida, ni quiere llegar tampoco a ninguna tesis. No es una exposición de tesis.
En todo caso pretende señalar una dirección. Una dirección que tiene que ver con la recuperación, el revisitar, actualizar o localizar una actitud en arte y cultura. Una actitud que pasa por la reivindicación de la cultura como espacio crítico. Repasando la entrevista (que en realidad quería evidenciar lo que ha sido un proceso de discusión y colaboración) la palabra intensidad sólo aparece un par de veces y siempre acompañada de otras: opposition, stance, response, energy, subversive, rebelious nature, attitude… Y entre todas tratan de delimitar, marcar o definir esa dirección. Es importante, porque también aparece un par de veces, la referencia a Greil Marcus y el famoso “Rechinar de dientes” que se podía oír cuando Johnny Rotten cantaba Anarchy in the UK, y como ese mismo ruido se puede oír en multitud de obras y lugares. Por cierto, son ideas que ya estaban en “Vida Política”.Es un proyecto (desde su inicio en el sótano hasta ahora y lo que vendrá) hecho de afinidades. Y lo que más me llama la atención de él es que a veces los “peros” o la necesidad de delimitación vienen de aquellos que forman parte de esas afinidades. Porque en realidad hablar de la cultura y el arte como espacio crítico parece de perogrullo. Pero la cosa es que sólo es así para aquellos partícipes de esa afinidad. Si echamos un vistazo alrededor el panorama es desolador y, frente a él, creo que es preciso afirmar y subrayar esa actitud.Sólo un par de ejemplos:1. Leo hoy en una crítica de Ramón Esparza en “El Cultural” que “la diversidad es hoy el lema”. Es decir, que vivimos en un caos sin tendencias. Estoy en profundo desacuerdo, sí las hay y más marcadas que nunca. Subrayar la idea de intensidad y una actitud o energía en arte es rebatir ese “todo vale” revisitado.
El retorno al orden y el neoformalismo de la Bienal de Venecia y Documenta de este verano también implican un alineamiento de las posiciones, “Salir a la calle…”, “Attitude!! y “No, Future” marcan una dirección contraria.2. Mucho más cerca, Joan Jonas en el Macba. Reivindicar a Joan Jonas es justamente lo opuesto que reivindicar a Chip Lord y Ant Farm. La distancia es tanta como la que separa Joan Baez de Franz Zappa. El lirismo y buenrollismo hippy, indios hopi incluidos, de Joan Jonas está más cerca de la estética relacional de lo que seguramente al Macba le gustaría. Lo mismo sucedía con Janet Cardiff, pese a tanto discurso teatralizador la cosa se quedaba en pura representación y distancia, nada que tenga que ver con lo incómodo e imposible detectar ese rechinar de dientes.Finalmente, la insistencia en la intensidad también tiene que ver con un intento por acabar con el aburrimiento que nos inunda.Acabo. Es posible que lo de intensidad te haya sonado con más insistencia por el proyecto que preparo para la Diputación de Barcelona, “Intensities”, que con otros acentos gira sobre lo mismo… ya llegaremos a ello.(Tip publicitario: en breve colgaré info de la expo en mi página…)
rub said, ON OCTOBER 11TH, 2007 AT 8:58 PMhombre, pues si que suena un poco a perogrullo hablar de la cultura como espacio crítico..sino para qué!, para usarla como recurso ya hay demasiadas instituciones y programas políticos. A eso es lo que suena los fines diplomáticos que dibuja Ramón Esparza en ese texto. Y a eso voy, a las políticas culturales que incentivan una u otra línea en busca de un efecto (ya sea diplomático, económico, político) en sus decisiones por apoyar una u otra tendencia en el campo artístico. Y hay que poner el acento en esas intenciones y referirlas, de lo contrario se naturalizan y corremos el riesgo de que queden incluidas en nuestras propias decisiones /gustos /posiciones llámalo como quieras..depende de la jerga imperante en el campo artístico que nos toque en cada época.
Yo tengo otro ejemplo: hoy se inauguraba en el Guggenheim una exposición sobre “Arte Americano: 300 años de innovación” donde se relata la historia de las vanguardias americanas. En ese relato se habla del expresionismo abstracto a través de mercachifles formalistas y nada se dice de las campañas propagandísticas (hace falta decir interesadas?) del Estado Americano asociado a entidades privadas (Rockefeller) para financiar el movimiento internacional de esa “nueva forma de expresión”. Un paso más en la guerra fría, uno disimulado mucho más naturalizable y que en infinidad de libros de historia del Arte aparece sin ese contexto (todo esto en el libro “política cultural” de George Yúdice y Tobby Miller..una vez más).
En otros intereses cabe también incluir ese “rechinar de dientes” de Rotten, las cosas no son porque sí..si no que vienen fortalecidas (y en ocasiones completamente construidas) por un contexto social, político y económico determinado cuyos partícipes directos pueden estar más o menos interesados en que se relaten y se degusten de una manera u otra. Me interesa más pensar en Malcom McLaren como el constructor de un contexto de consumo de los Sex Pistols, como un agente comercial (y emocional) que entendía que hacer un producto que se perciba como “radical” es rentable y que la época era receptiva y atendía a ese breafing. En definitiva, qué mejor manera de vender motos que decirle a alguien que si se monta en una Harley va a ser libre y que va a liberarse de la desidia de su cotidianidad. No eres un consumidor, eres un radical. No se puede decir (o no tiene demasiado interés) que las Harley no sean buenas motos o bonitas o si quieres “radicales”, pero el aparato de producción de deseo que hay detrás y la política de branding de Harley Davidson si que revela verdades místicas..
David G. Torres said, ON OCTOBER 16TH, 2007 AT 12:34 PMInsisto en que lo que a unos nos puede parecer de perogrullo para otros no lo es en absoluto. Los dos ejemplos recurrentes que te ponía sobre la Bienal de Venecia y la Documenta 12 vienen al caso de una concepción distinta del arte y la cultura. De concepciones que tienen que ver con el gusto, incluso con el buen gusto, o directamente con el retorno a un arte ensimismado y preocupado por especulaciones de índole formal. Así que frente a ello la concepción del arte y la cultura como espacio crítico pueden ser perfectamente una veta lícita a reivindicar. Evidentemente, ahí nos encontramos muchos y también hay muchas maneras de enfocarlo y matices. A mi me interesa rescatar palabras como intensidad o radicalidad. También porque en los tiempos que corren son palabras mal vistas. Fíjate que en política la palabra radicalidad ha pasado a ser una palabra denostada, ligada al terrorismo etc… Y sin embargo el arte que siempre me ha interesado es aquel que ha querido ser radical de alguna manera.
Respecto a la cuestión de la políticas culturales y los intereses que generan una u otra moda o tendencia, estoy de acuerdo contigo. Y sí, quizá una de las cosas más fascinantes del Punk sean las operaciones de Malcolm McLaren. ¿Recuerdas que en una conferencia le puse como ejemplo del quehacer curatorial? Aun así recuerda que la exposición no va del Punk, ni intenta reconstruir ninguna historia. Simplemente lo toma como referente de manera muy explícita en el título y sale en nuestra conversación. De todas formas y aunque sea de manera ingenua, aunque te pueda interesar las políticas y estrategias culturales subyacentes a mi me interesa más el tipo de energía e intensidad que significa.
A pesar de todo, la exposición es muy consciente de ello. Fíjate que sólo hay lo que podríamos llamar dos referencias históricas. Por un lado Paul McCarthy, con una pieza que intencionadamente no “parece” un Paul McCarthy. Por dos motivos, interesaba tener la referencia a Paul McCarthy e interesaba esa pieza porque, lejos de sangres y ketchups, ligaba con trabajos como el de Graham Gussin o Ignasi Aballí. Y esa cosa ligada al vacío, a la nada y al hacer nada, mantenía otro link con Guy debord y su película “Hurlements en faveur de Sade”. Por otro lado, una pieza del 75, T.R UTHCO AND ANT FARM con el reenactment del asesinato de JFK. No sólo daba una dirección a otra serie de trabajos sobre los medios (y no olvidemos que estamos en Bloomberg, una cadena de noticias económicas), sino que es un trabajo que surge de un contexto muy peculiar.
(Nuevo tip publicitario. Ya está montada la web con info de la expo: http://www.davidgtorres.net/nofuture/ )
Intensidades at LaFundició said, ON NOVEMBER 21ST, 2007 AT 10:59 PM[…] Por último, y para abrir “líneas de fuga” en lugar de cerrar el discurso, nos gustaría retomar el breve diálogo que se estableció en el blog de las YP (sí, otra vez) con la intervención del propio David G. Torres a propósito de esta especie de “concepto flotante” que es el de intensidad. Lo primero que allí parece reprocharse al discurso del curador es su ingenuidad, el hecho de que aparenta ignorar el modo en que la rebeldía y las actitudes incorrectas han sido y son producidas, gestionadas y capitalizadas en base a intereses que nada tienen que ver con la subversión o el aniquilamiento del orden establecido, sino todo lo contrario. Sospechamos que lo que para unas es vicio, para el otro es virtud, y que, aún consciente de la paradoja, David G. Torres considera necesario sacudir, aunque sólo sea en la superficie, el estado de las cosas. Por nuestra parte opinamos que lo necesario es subvertir los contextos y las estructuras mediante los que se produce el valor cultural; por este motivo nuestra pretensión no es la de hacer para la ocasión un taller sobre la rebeldía sino proponer un taller ‘rebelde’ (si se nos permite el efectismo de este juego de palabras). Participar aquí de este diálogo y ejercicio crítico público sobre la exposición nos parece una buena manera de poner en práctica lo dicho, alejándonos de la función laudatoria y exenta de crítica exigida y tácitamente asumida por buena parte de los departamentos educativos de museos y centros de arte. […]
YPSITE BLOG » viva el mal viva el…fracaso? said, ON DECEMBER 7TH, 2007 AT 9:31 PM[…] Como veníamos de una discusión anterior con David G Torres acerca de qué se refería con el concepto de intensidad y si en el fondo no se trata de analizar las maniobras de crear valor a través de la diferencia del tardocapitalismo, os enlazamos con este nuevo texto de David titulado Viva el fracaso, donde matiza su concepto de “intensidad” no sin algunas ambigüedades y con un tono que creo que da para la polémica. Por cierto David, el “My Way” ante todo fue una redención de Frank Sinatra por todas las relaciones que había tenido durante su carrera con la Mafia de la época..después de ver hundida su carrera y de no bajar cabeza por la búsqueda de distinción con sus amistades peligrosas…no le quedó otra que alzar un “A mi manera..”. Seguro que Scorsese quiso hacer un guiño malintencionado de esa situación con el desenlace de Goodfellas. […]
YPSITE BLOG » no, gracias said,ON JANUARY 25TH, 2008 AT 12:33 AM[…] a peter suchin NO, le ha gustado la exposición No, Future. […]
Enviado el 25 de Enero. << Volver a la página principal << |
