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Febrero 12, 2008

Los críticos somos unos envidiosos - Daniel GASOL

1188950995_fU.jpgUn domingo normal, de estos que te levantas, te tomas un café, te fumas un cigarro, lees un trozo del libro que estas leyendo (“ La revolución del lenguaje” de David Cristal, por cierto os lo recomiendo si os interesa el cambio lingüístico con la inserción de las tecnologías en las sociedades contemporáneas). Te pones a navegar y acabas hablando con el chico que tienes en casa, dícese ser fotógrafo, y yo pienso: el que hace fotografías es fotógrafo, aunque puedas serlo mas bueno o mas malo…Empezamos a hablar sobre fotografía, el tema es levemente…¿estúpido? Me habla del encuadre y de mas… y me acaba pidiendo que escriba sobre él, porque sabe que me dedico a la crítica en mayor o menor medida. De repente dice algo interesante: “Los críticos sois unos envidiosos, es como si quisierais ser algo, como si el otro hubiera hecho algo que tu envidias y nunca lo pudiste hacer tu”.
Magnífica frase ¿verdad? Me parece terriblemente simple, pero en alguna medida cierta.

Debajo de la frase se oculta una o pataleta de un niño que juega a ser artista con una buena cámara, unas fotos mas cercanas a la publicidad de Zara que a una expresión consciente del quehacer del arte, pero no me interesa hablar sobre las tipologías fotográficas o empezar a repensar el gusto estético o que me preocupe el empirismo de la captación de un fotógrafo, eso os lo dejo a vosotros: www.myspace.com/araujoarts (esto de myspace es fantástico! Un book virtual con un interfaz hecho a tu medida, y lo mas importante, ¡puedes tener amigos como Byörk y presumir de ello! ¡wow!)
Llegados a este punto pienso en 3 temas, con nexos entre sí, y siendo conscientes de que uno no nos lleva al otro.

El primer tema podríamos llamarlo “el arte del populismo” o “Como nos llega la cultura que transformamos híbridandola entre los que queremos ser y lo que nos venden que seamos.”. Vamos a tratar sobre ello en este punto.
La estandarización de la cultura llevada a la masa o a la mayoría de la población (vamos a mencionarlo de dicha forma no sea que alguien crea que trato a la gente como un rebaño de ovejas…), da como resultado aspectos de lo que llamaríamos alta y baja cultura, que aunque me parece una forma bastante deslucida de jerarquizar el conocimiento ya que este se transforma constantemente, vamos a decir que existe el tipo de individuo que no solo acumula conocimiento sino que desarrolla pensamiento y es crítico con este. Otro sujeto es que accede a una información de la cultura en mayor o menor medida, se aprende algunas palabrejas y las usa en alguna conversación de carácter intelecutal (no se si este es el caso…).

Aunque en muchas ocasiones la forma de ver las cosas es institucionalizándolas o mercantilizándolas para reconocer que “está bien y que esta mal”, me da a mi que en las esferas no institucionalizadas, y por tanto sin valor económico, se genera material, piezas, obras, llámalo como te salga de la profesión, con un gran interés de pensamiento, y no como el descubridor a lo Warhol con Baskiat en el que las medallas se las lleva el colonizador de un chico guapísimo, si no de genealogías que se fundan de forma autónoma a los canales y nuevas generaciones de artistas o creadores, que pueden morir en el intento o recuperarse en una magnífica exposición cuando el creador/a este al borde de la muerte.

Por otra parte la cultura en sí podemos definirla como un ente cambiante, que se genera a partir de las creencias y de las formas de vida de una sociedad determinada, como bien dijo Píter Ortega Núñez con su artículo “Landings 6+7: sobre avestruces, Arthur Danto y el fin del arte” aquí en Salonkrítik, “la cultura es como un medio expresivo al servicio de la producción del sentido”, no es algo sólido e inamovible, se crea, porque sin formación de ideas, conceptos ya sea sobre papel o sobre tela, la cultura sigue existiendo en muchas formas de enunciado humano.
La UNESCO definió cultura en la Declaración de México en el año 1982 de las siguiente forma:

...que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.

(UNESCO, 1982: Declaración de México)


No obstante sigo pensando que la cultura popularmente se considera aquello que es conocido y reglado, y en alguna otra forma otros tipos de cultura empiezan a registrarse como últimamente esta pasando con el Street art y todas sus ramificaciones como el skate o el hip hop, no consideramos o no tenemos en cuenta otras creaciones (quizás porque no las conozcamos) que hasta que no se comercializan pasan desapercibidas, pero en eso esta el arte del populismo. Paradójicamente el arte del populismo o el populismo del arte consta en eso: en irse gestando en cierto modo alieno al círculo académico hasta que se da a conocer en otro tipos de forma. Parece que este tipo de trabajos o pensamientos sean como un embarazo: empiezan con un feto que no tiene ni nombre y acaban con un ser humano que hechiza por su propio encanto. Con esto quiero decir que en la etapa mediatizada en la que nos estamos moviendo, algunos tipos de cultura se dirigen resignadamente a aspectos estéticos facilones, agradables a la vista (me encantan esas figuras de Miss Van), al gusto (me encanta el sabor grotesco de una tortilla de patatas en una fiesta del CCCB), al tacto (me encanta este tejido para una chaqueta de Freaklüb, al olfato (me encanta como huelen los libros de fotografía nuevos) y al oído (como habla cualquier conferenciante de algún centro cívico).
Otro de los temas que veo detrás de este estado situacional entre arte conocido, desconocido, institucional, crítico, anticrítico, liberal, antisistema o como quiera que se especifique, es que la popularización del arte (y su llevada a cabo a través del populismo), en cierta medida viene dada por la facilitación de aparatos para poder configurar creaciones, particularmente imágenes estáticas o en movimiento. Pero estas máquinas que nombramos que son para captar imágenes, obviamente no captan retratos solas. Las imágenes que captan son proporcionadas por iconografías contemporáneas suministradas por la TV o por las vallas publicitarias.
Sobretodo en el público adolescente, vemos que los autorretratos que navegan por la red en espacios virtuales como el myspace o los fotologs, a menudo son copias de posturas, posiciones, poses, estados, situaciones muy adecuadas. Me explico. Viviendo en la era de la imagen (N. Mirzoeff “Introducción a la cultura visual”. Ed. Piados, Barcelona 2001) sabemos o conocemos muy bien cual es nuestro perfil bueno, nuestras presencias adecuadas, nuestros portes mas atractivos. Mezclando esa sabiduría popular, que casi se está convirtiendo en unas representaciones pictóricas de nuestra época, juntamente con la facilidad que tenemos para adquirir imágenes de nosotros mismos y de nuestro entorno, obtenemos un estado estético del fotógrafo o representador bastante cuidado y sofisticado del que pudiera llegar a tener. Sus lecciones están en los catálogos de ropa de cadenas Inditex, en los anuncios de Ck de las revistas, en la publicidad de Carolina Herrera. Esa es su escuela, y esa es su forma de auto representarse y representar. Hemos mezclado del querer ser de la publicidad con el autorretrato casero logrado. Maravilloso, realmente fascinante.
Dado este conocimiento la alegoría al arte es casi directa.
Si conocemos los gustos estéticos dados por la moda importados por la masificación de imágenes, aprenderemos un curso acelerado de estética (en el que te regalaremos una guitarra), y podremos plasmar esa representación mediante aparatos o maquinas y distribuirlos por canales que tengamos a mano, como Internet. Así se crea arte, o así se crea algún tipo de arte popular que antes mencionaba. Por no hablar de que la cultura parece estar de moda, es como un grupo de señoras de la tercera edad pintando flores y bodegones y exponiéndolos en algún centro cívico.

No discuto la clasificación o categorización artística de los mismos, pero me da a mi que eso del arte por el arte…al fin y al cabo eso de que todos sabemos representar…¿a dónde nos llevará todo esto?. Después intentas hablar sobre el empirismo de la mirada (tema que veo esencial en el desarrollo del artista), y no saben que decir, ni uno mismo tampoco…

El tercer tema, como resultado de los dos puntos del problema mostrados anteriormente, es que el arte o las creaciones fuera del alcance expositivo o de divulgación mas conocido, pueden llegar a aportarnos un interés grato como pieza que no cabría desperdiciar. Existen muchas iniciativas de grupos de creadores que verdaderamente tienen algo que decir, y a menudo no lo dicen porque no se les escucha, o no se les escucha porque no dicen nada donde estamos acostumbrados a que la gente nos “hable” sobre arte, no obstante cabe reconocer que a veces lo que dicen es una basura, pero no pasa nada, no les romperemos su ego de artistas frustrados, es entonces cuando piensan en que forman parte del salón de los rechazados, y que su futuro triunfador en las clases de historia del arte esta por venir.

Pero fuera de esto cabe reconocer que los profesionales del arte estamos o están desarrollando una mirada hacia los mas corporativo. Heidegger ya nos lo anunció con su reestructuración del empirismo “toda interpretación, para producir comprensión, debe ya tener comprendido lo que va a interpretar”, o el resumen: existir es comprender.

Después de enfocar estos tres temas me viene un problema a la cabeza.
Si existe una popularización del arte, posteriormente nos da un resultado de populismo, dado por aparatos mecánicos fácilmente alcanzables y hay gente que hace cosas bonitas y esas cosas bonitas pueden ser banales o bellas y las bellas pueden llegar a acceder al mundo del arte institucionalizado aunque este debe aceptarte después de que el creador lo conoce….¿cuantas mentiras dice un crítico después de tenerle envidia al que crea o de no tener el valor de hacerlo?

B1.Muestras


1.Imágenes + Máquinas acesibles B.Vanales B2.Pérdida de la obra

___________________________ = A1.Creaciones

2.Conocer y quehacer del arte C.Útiles C1.tipo de arte

C2.Institución


- ¿ Lo entendéis?
- Señorita
- ¿Qué?
- ¿Pero que es arte?
- …pues…venga niño vete al patio a comer el bocadillo…

Barcelona 2008

Enviado el 12 de Febrero. << Volver a la página principal << | delicious

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