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Febrero 17, 2008

Y todo a media luz - Javier DÍAZ-GUARDIOLA

Originalmente en abcd

ESBALUARDS-u.jpg«Yo sólo tuve miedo de la luz, no de la oscuridad, porque la oscuridad nunca miente», expresaba en 2002 Bernardí Roig, uno de los tres integrantes de Light Messages, en Es Baluard -y la cita le sirve también a Fernando Castro para arrancar el conjunto de «fogonazos» y «sombras de la mirada» con los que sintetiza en su texto para el catálogo de la muestra la obra del mallorquín y sus otros dos compañeros generacionales y de cita expositiva: Daniel Canogar (Madrid, 1964) y Chema Alvargonzález (Jerez de la Frontera, 1960)-. Porque no hay mayor ciego que el que no quiere ver (sabiduría popular). Y Roig recurre a Goethe para explicar la «ceguera lúcida» a la que parecen abocados algunos creadores, el balerar incluido: «Estoy convencido -señala- de que el alemán no quiso decir mehr light (más luz), sino mehr nicht (no más), porque estaba harto».

La luz -su presencia, su ausencia, su virtualidad o fisicidad- es uno de los hilos conductores de este pequeño encuentro de artistas que, y valga la paradoja, quedó ensombrecido en su presentación por la destitución de la, hasta ese día, directora del centro (y su comisaria), para ser sustituida por una nueva cabeza visible más acorde con las necesidades del gobierno autonómico y la colección para la que fue creado este espacio, a todas luces, un ejemplo más de la debilidad del entramado museístico de nuestro país.

Chispazos. Pero volvamos a lo que nos «ilumina». Como su título indica, Light Messages es un conjunto de «chispazos», de hallazgos inesperados entre obras más o menos conocidas de tres artistas españoles que han convertido lo tecnológico -y por extensión, lo lumínico- en base de sus aportaciones con las que han cimentado un discurso sólido, ajeno al espectáculo que las nuevas tecnologías suscitan en muchos casos.

Accedemos a las salas en penumbra, y lo primero con lo que topamos es con las enigmáticas y teatralizantes (en el buen sentido del término) obras de Bernardí Roig. Las tres piezas seleccionadas -Strauch (2004), Reflection Exercises (2003) y Repulsion Exercises (2005)- nos hacen olvidar por un momento aquellas piezas del mallorquín en la que las miradas de sus personajes eran sustituidas por llamas artificiales, un fuego que, más que alumbrar, cegaba a sus propietarios. Esa misma mirada quedó congelada en trabajos posteriores. En los más recientes, entre los que se encuentran los aquí reunidos, los focos naturales se sustituyen por neones y pantallas, y su intensidad y su mensaje acaban por fundir y absorber a quienes los soportan. Una luz que despedaza. Una duda metódica que nos confunde.

Base de operaciones. Algo que también comparten estos tres creadores es la recuperación, de alguna forma, del cuerpo como base de operaciones. Daniel Canogar no se deja tentar por su voluptuosidad y carnalidad, sino que lo traslada a un plano donde se hace patente su inaprensibilidad. Probablemente su actual exposición en la galería Max Estrella de Madrid dé buena fe de estas afirmaciones, pero las instalaciones llevadas hasta Mallorca son rotundas. El cuerpo se deconstruye en sus partes en piezas como Body Press, metáfora de cómo las nuevas tecnologías acaban por convertirnos en otro tipo de «basura cibernética» -muy en la línea de su serie «Otras geologías»-, mientras que en Intimate Mappings queda reducido a lo más nimio, sus células, proyectadas e ingrávidas, nutriente natural de la fibra de vidrio que las soporta.

Por último, Chema Alvargonzález, que ha convertido el viaje en configurador de espacio. Y aunque no hay rastro aquí de sus maletas lumínicas, sí prevalecen instalaciones conceptuales como la monumental Invisible (donde cada letra de esta palabra es una gigantesca caja de luz) o la camioneta del proyecto Visible -una obra en sí misma- con la que el jerezano ha recorrido, entre otras urbes, la capital mallorquina para sacar a la luz lo que en ella no se ve -pero debería- y convertirlo en retazos borrosos de sus cajas de luz.

Enviado el 17 de Febrero. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

Más luz
Más sombras se crean
y el prisma pide velas.


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