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Marzo 29, 2008
Por un puñado de links
Originalmente en lapetiteclaudine

But too much information has been the staple of books for girls ever since the first fictional confession of a period or a crush. These girls might be hookers, but otherwise they are as they have always been, their hookerdom a simple extension—psychologically unexplored—of that right to live and talk dirty which 1960s feminism conferred on the modern woman.
Y dice que Jean Genet jamás creyó que la autora de Historia de O fuera una mujer porque ninguna mujer entiende el sexo degenerado. Qué bellísimo Genet y qué ingenuidad deliciosa. Pauline Reage escribió la Historia para calentar a un amante casado pero mucho más para calentarse sola. Pero Jean Genet es uno de los escritores más bellos de la historia de las letras y por eso no hay malicia ni contradicción. Hace unas semanas lo describí a un neófito como el Mishima francés y todavía me remuerde la conciencia. A las cinco de la mañana, yo debería estar callada mirando peceras en algún bar
Darkness vissible, William Styron habla de la fragilidad exquisita del suicida de la que nadie supo tanto como Sylvia Plath. It is like quicksand: hopeless from the start
Y, finalmente, The Great Comic-Book Scare and How it Changed America es la descacharrante historia de cuando los comics acabaron con la juventud y la inocencia de toda una nación.
Lo cuenta Louis Menand en el New Yorker y otros en el LA Times, el Washington Post y el Globe Mail.
Ilustrando, la primera parte de un foto ensayo: Slate repasa La arquitectura de Edward Hopper.
Enviado el 29 de Marzo. << Volver a la página principal << |
