« Vicky, Cristina, Barcelona - Carlos F. Heredero | >> Portada << | Horror en serie - Anna Maria Guasch »

Septiembre 20, 2008

Las dos historias del arte - José Luis Brea

twoarthistories.jpgNo hace mucho un oportuno post en el blog del guerrero daba cuenta de la aparición de este libro importante –aunque ni mucho menos redondo. Hace apenas unos meses, también, la rigurosa revista Perspective del Institut National d'Histoire de l'Art de Francia dedicó su sección “siglo XX” al mismo tema, bajo el epígrafe Discours actuels sur l’histoire de l’art. La cuestión central que en ambos foros se planteaba: que la historia del arte contemporáneo ya no está haciéndose –principalmente- en la institución académico-universitaria, sino en los cenáculos y escenarios de las propias instituciones culturales y museísticas.

Existe la tentación de -quizás demasiado rápido- felicitarse por ello. En países como el nuestro, en que la escena académica vive un adormecimiento de décadas, la aparición de esa “otra historia” hecha desde las instituciones parece necesariamente algo positivo, y el transfuguismo de algunos historiadores y teóricos a sus mullidos y acicaladitos despachos parece a todas luces un claro índice de ello.

Pero el problema que se abre ahí no es obviable. Hay indudables ventajas –se atiende más a la actualidad, se progresa en la incorporación de metodologías avanzadas- pero también indiscutibles inconvenientes en esta irrupción de la industria cultural en el espacio universitario.

Para empezar, la independencia requerida a la institución crítico-intérprete –aquella amada universidad sin condición de Derrida, por la que algunos seguimos batallando- queda totalmente difuminada cuando su lugar es absorbido (y el empeño en nuestro país de la institución cultural por usurpar los papeles a la académica, una vez cautivados los de la crítica, es sintomático de su desmedida ambición por silenciar toda voz que no le sea afecta).

Para continuar, eso no ayuda a mejorar las condiciones de trabajo en la escena investigadora e intérprete, expropiándole los escasos residuos de credibilidad, de autoridad discursivo-crítica, que le restaban, para ponerla toda en las manos de los “agentes culturales” más activos en la escena (curadores, directores de centros de arte, organizadores de bienales ... gentes de la gestión).

Y para terminar, eso abre una vía franca a que puedan pasar por trabajos historiográficos serios las maniobras de poder de quienes se encuentren mejor situados cerca de la institución cultural y sus dirigentes –y alguna de esas inconsistentes operaciones recientes está todavía en la mente de todos.

La semana que viene tiene lugar el Congreso Nacional de Historia de Arte en Barcelona. No sería mala ocasión para plantearse estas cuestiones: acaso los historiadores que intentan hacer un trabajo serio en el espacio académico deberían desde luego enfrentar la necesidad de poner un poco al día sus métodos, enfoques e incluso objetos de estudio. Pero acaso también los promotores de la usurpación del espacio académico desde la institución cultural deberían pensarse si esa expropiación devaluadora del papel de la universidad es de verdad el mejor camino para lograr optimizar realmente las condiciones en que se producen –o más bien no- la investigación, el ensayo, el análisis en profundidad y la crítica cultural rigurosa entre nosotros.

Enviado el 20 de Septiembre. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

HAy paises en que la universidad no cumple su rol de investigación en historiografía y en que las instituciones culturales ni siquiera poseen el poder de usurpar el papel de la otra. Es entonces cuando la sordidez epistemológica de los medios instala su régimen textual como discurso historiográfico dominante. En España no será bueno devaluar "tanto" la universidad, sin embargo, es dable pensar que ella es responsable de su estancamiento. En este sentido no habría usurpación, sino ocupación de un terreno que la universidad dejó en abandono. La voracidad de las instituciones en permanente crisis de legitimidad solo ocupan una "tierra baldía". ¿Será posible que los agentes de las instituciones culturales inicien el asalto de la universidad para ejecutar el reavalúo de la condición académica? ¿Hay suficientes garantías para ello? A no olvidar que la politica académica es un espacio salarial en problemas. Por otro lado, las instituciones culturales dinamizan el mercado editorial, concentrando con mayor eficacia que la universidad el levantamientro de recursos para asegurar la vanidad de los gobiernos autonómicos. Eso es lo que se percibe desde fuera del campo de la crítica española. Para nosotros, la situación es diferente: deflación académica y deslegitimación institucional permiten que los medios no tengan obstáculos para ejercer la hegemonía discursiva, fundamentada en el trabajo de vuestras propias instituciones académicas. En este terreno politico, nuestra alianza es con los centros y museos que colaboran con la desestabilización del discurso medial, académicamente garantizado. Ciertamente es un gran tema para el próximo Congreso (inter)Nacional de Historia del Arte, en una sección que pudiera llevar el título de Sección Politicas de la historiografía.


Hola Justo, un honor tener tus comentarios por aquí.

Déjame que comience por decir que me parece sin duda acertada tu voluntad de hacer diferencias “regionales” situando el problema en cada contexto social y político.

Por lo que se refiere al español –y limito mis opiniones a este contexto, sobre cualquier otro reconozco ser un competo ignorante, y ni siquiera rancierano- hay un marco que está definiendo y condicionando los movimientos, y es la entrada en el Espacio Europeo de Educación Superior (lo que por aquí se suele designar “Bolonia”), con enormes consecuencias para los estudios de grado y postgrado. Seguramente tengas razón en que hay una parte de dejación en la Universidad en el curso de esa transición, y más aún si hablamos de los postgrados –que poco más o menos se están abandonando a una ley de la selva, sin apenas regulación. Ahora bien: eso no justifica que las instituciones culturales se estén lanzando tan rápida y desaprensivamente a la caza ese mercado. Entre otras cosas, porque esas instituciones están muy lejos de haberse adaptado a funcionar como verdaderos departamentos de investigación, con todas las consecuencias. Es cierto que ofertan unos primeros estudios de postgrado a veces competitivos e incluso superiores a los de la universidad (aunque su estructura no sigue los formatos regulados por Bolonia, por lo que sus masters no pueden ser oficiales), pero su rol acaba en todo caso, y cuando mucho, allí –quiero decir que no pueden ofrecer una auténtica carrera investigadora, no generan líneas ni programas de investigación, no pueden leerse tesis, etc. Por lo tanto, lo que se da es una suplantación apenas parcial, y que únicamente se concentra en el pastel más goloso, los masters, en los que se compite, diría, deslealmente, puesto que se financian con pólvora del rey, pero sin garantías de que ese gasto, que sale del presupuesto del estado, se redistribuya con las garantías sociales de la universidad pública.

En todo caso tienes razón en que esta es una cuestión que debe enfocarse de manera distinta en atención a cada contexto, y que además es una que requiere de una discusión mucho más amplia y que pormenorice la enorme cantidad de cuestiones que están en ella implicadas … Ojalá esos congresos por venir comiencen a poner algunas de todas ellas sobre la mesa …

Un fuerte abrazo.


Interesante texto, para pensar en las fronteras de esas dos historias, además de que las fronteras literales o geograficas o por algún factor común.
Yo pienso en que finalmente se hallara alguna clase de acuerdo entre las posturas que ahí se encuentren, hablando además de la suplantación apenas parcial, y así un discurso que enfrente esto que se repite en muchos ámbitos y bajo estas similares nociones de usurpación, cruce de fronteras, y técnicamente algunas cuestiones en común.
Un fuerte abrazo. Saludos.


Publicar un comentario.

[ Netiquette: Protocolo de publicación de comentarios ]

(Si no dejó aquí ningún comentario anteriormente, quizás necesite aprobación por parte del administrador del sitio, antes de que el comentario aparezca. Hasta entonces, no se mostrará en la entrada. Gracias por su paciencia).

Copia las dos palabras de la imagen en la casilla correspondiente: