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Noviembre 30, 2008

Bloc Party y su nuevo disco Intimacy - Thomas Burgel

Originalmente en Los Inrockuptibles


Otro álbum que ve la luz en forma instantánea, sin un soporte físico y a través de Internet: Intimacy, el tercer trabajo de Bloc Party, sorprende a todos con su salida inmediata y, de paso, muestra al grupo en pleno renacimiento, como nunca antes se lo había escuchado. La palabra de su líder, Kele Okereke.

bloc.jpgHay que animarse a editar un disco así, sin prevenir a nadie. Intimacy, el nuevo álbum de Bloc Party, está disponible desde en el sitio web del grupo, por la suma de £5. Fue una sorpresa, pero también un golpe de publicidad y, sobre todo, una buena forma de cortar el curso de falsas versiones en la Red. Su cantante, Kele Okereke, explica que la razón de anunciarlo apenas unos pocos días antes del lanzamiento fue provocar sorpresa, espontaneidad y entusiasmo colectivos. The Raconteurs también lo hizo, aunque sin éxito. Radiohead, en cambio, sí lo logró. Bloc Party lo intenta ahora y, al parecer, le está yendo muy bien.

Intimacy es un álbum turbulento y sorprendente. Ofrece ese golpe que nadie esperaba. Está claro que la banda está hecha para perdurar, pero no muchos la creían capaz de reinventarse hasta este punto, hasta el extremo. Su trabajo anterior, A Weekend in the City (07), fue algo mayúsculo, pero Intimacy está dos niveles más arriba: tanto para el grupo como para su público, es una manera formidable de renacer. Aquí se reanuda la sorpresa, el furor, la admiración y el estremecimiento eléctrico de los primeros simples del grupo. Es que, hasta ahora, los londinenses nunca habían mezclado tan bien sus deseos de innovar y sus masivas pretensiones pop: fríos o fogosos, picantes o melosos, casi siempre todo al mismo tiempo –ya que eso es lo genial que tienen–, los temas de Intimacy se presentan inmediatamente poderosos y atrayentes, dotados de una fuerza increíble. Son laberintos eléctricos, melódicos, rítmicos y sensitivos. Está claro que los ángulos agudos de Mercury –el primer corte de difusión–, la valentía de Ares –apertura del disco–, las magníficas curvas de Ion Square o de Signs, el exitoso Halo y el ácido Trojan Horse no fueron hechos para todo el mundo. Pero, tal como le pasó a Radiohead, todo el mundo aprenderá a amarlos.

¿Qué metas se propusieron para Intimacy?
Kele Okereke: Queríamos algo más rápido, algo más fuerte. A Weekend in the City, nuestro disco anterior, fue bastante melancólico e introspectivo. A su manera, Intimacy también lo es, pero al mismo tiempo es un poco más “enérgico”. Quería que la gente se sintiera empujada, que tuviera ganas de bailar más que de quedarse en un sillón escuchándolo con tranquilidad.

Hace algunas semanas lo describiste como experimental…
Si lo dije, no es verdad. Intimacy no es un disco experimental, al menos no en el sentido habitual del término. O sea: no hay nada complicado ni inaccesible. Aunque hayamos planificado muchas cosas, es un disco pop; es lo que siempre quisimos hacer. Tal vez no sea el pop más mainstream, pero es pop al fin.

¿Qué cosas te inspiraron en estos últimos tiempos?
Quise ir demasiado lejos en A Weekend in the City. Quise ver las cosas desde muy arriba. En ciertas oportunidades, mis inquietudes políticas o sociales sonaron algo pomposas para algunos; la prensa me lo hizo notar con frecuencia. Pero en ese momento expresaba lo que quería expresar, así es cómo funciono siempre. Este año me pasó algo bastante particular: estaba comprometido en la relación más larga y seria de toda mi vida. Eso, sin duda, es lo que más me influenció. El disco gira alrededor de este tema, del amor y de las rupturas, aunque va más allá de las simples historias de amor; me concentré en las relaciones más variadas y complejas que se dan entre los individuos. Claro que recién tomé conciencia de todo esto cuando terminó la grabación… No era un proyecto que tenía desde antes.

¿Qué expectativas tenían cuando empezaron a trabajar en el disco?
Queríamos evitar la repetición y darle más sentido a lo que hacemos. Estoy muy orgulloso de A Weekend in the City, pero hacer otra vez lo mismo no nos hubiera permitido seguir vivos. Evitar la repetición no es necesariamente un proceso consciente para nosotros, lo hacemos sin pensarlo. Intimacy salió así: es el producto de lo que queríamos expresar. Me gustan nuestros tres discos: siento que, poco a poco, formarán algo de lo que podremos estar orgullosos. Creo que nuestro nivel musical es alto. Supimos evolucionar como grupo. Ahora nos tenemos una confianza absoluta y estamos mucho más tranquilos; las cosas salen con más facilidad, sin pelear, sin problemas.

¿Los fans ejercieron alguna influencia en Intimacy?
Sí y no. No es que los ignoremos, pero no están en nuestra mente. Lo que hicimos, repito, es lo que quisimos expresar: cosas íntimas, cosas que nos tocan. Es maravilloso haber alcanzado el éxito, no sólo en tu país, sino en otros lugares del mundo; estamos felices por todo eso, pero creo que haríamos lo mismo si vendiéramos menos discos.

¿Por qué optaron por sacar el disco de esta manera?
Fue una elección nuestra, no del sello. Lo que Radiohead hizo con In Rainbows nos gustó mucho. Quisimos recuperar el entusiasmo que sentíamos cuando éramos chicos. Cuando Oasis sacaba un disco, por ejemplo, todos los chicos se desesperaban por escucharlo, lo compraban el mismo día en que salía, corrían a sus casas y, al día siguiente, lo comentaban juntos en la clase. Eso es lo que les falta a las generaciones actuales. Para mí, recuperar la instantaneidad y la experiencia compartida es algo muy excitante. Hoy, de una u otra manera, se pueden encontrar todos los discos en Internet. Pero la gente se los baja cuando quiere, a nadie le importa la fecha en la que salen, ya nadie experimenta ese sentimiento único de la espera, no existe más esa preparación, no hay un interés colectivo por los discos. Eso me da mucha tristeza. Elegimos esta vía para romper un poco con la rutina y las obligaciones asfixiantes de la industria discográfica. Hacer un disco, tener cierto plazo para terminarlo y luego esperar tantos meses para editarlo, tantas semanas para escuchar el primer simple en la radio… Todo eso es algo terrible y frustrante para una banda. Es un sistema que oprime.

Enviado el 30 de Noviembre. << Volver a la página principal << | delicious

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