« Votos de riqueza - Pablo Perera Velamazán | >> Portada << | Helena Almeida: «La foto me permite ser mi propia obra» - Javier Díaz-Guardiola »
Noviembre 23, 2008
V. O. - Gemma Aguilar
Originalmente en la comunidad. EL PAIS
Lo que hace indispensables para el cine de hoy dos películas como La cuestión humana y Las horas del verano es esa lucha entre la aceptación del pasado y la reafirmación de la singularidad, el único pacto que hace avanzar ese relato que llamamos “historia del cine”. Pues sólo el combate permanente, aunque sea con uno mismo, permite la existencia del gesto creativo. Carlos Losilla, “La lucha del cine consigo mismo”, Cahiers du Cinéma España, noviembre 2008
parece que, al ritmo de las pantallas,
la abyección (is on the air): 1. la que recoge la telebasura (provoca el reconocimiento del autor como ave carroñera), 2. o la palabraHemos visto Auschwitz en Noche y niebla (Resnais) y en Shoah (Lanzmann); sentimos el retorno del lenguaje técnico del horror, en el propio corazón del capitalismo, dentro de La cuestión humana, que nos habla de inquietantes supervivencias y que hace pasar un saber por el cuerpo del protagonista y por el del espectador. Se trata de figurar lo infigurable, trabajar aquello que resiste y arrancar una forma perdurable. Pero la resistencia, ya se sabe, no es asunto de mayorías. Como dijo Godard, hay quien prefiere bonitos cuentos; seguir tapándose los ojos para no ver el peligro. Para no ver absolutamente nada. Fran Benavente, “El gusto por la abyección”, Cahiers du Cinéma España, noviembre 2008
acogida en
The movement of the letters, a heightening of the allusive and deconstructive features of language, is central to this exhibition. An idea first developed by Stéphane Mallarmé (1842-1898) in "Un coup de dés" (A roll of the dice), 1897 has become an integral part of the poetological vocabulary of the 20th century: unmasking language as a convention that serves to discipline the individual and to subject it to a regulated system of capitalist exploitation, or, to put a positive spin on it, to guarantee a commanding view of the world. Un coup de dés, Generali Foundation, Viena
la sintaxis o articulación de La cuestión humana (Nicolas Klotz);
Organize, “organizar”: el término es analizado por Klemperer en LTI. Victor Klemperer, especialista en Literatura francesa, destituido de su cátedra en la Universidad de Dresde en 1935, llevó ese diario clandestino que lo ayudó a vivir entre 1933 y 1945. Como Arendt o Celan, él observa cómo la lengua alemana impregna al nazismo. Yo no vivo en esos tiempos sombríos, pero creo en el diagnóstico del filólogo. “Las palabras pueden ser como minúsculas dosis de arsénico: uno las traga sin prestarles atención, parecen no producir ningún efecto y, de pronto, después de algún tiempo, el efecto tóxico se hace sentir” (LTI, la langue du IIIe Reich. Carnets d'un philologue). Barbara Cassin, Googléame. La segunda misión de los Estados Unidos, “Our mission is to organize all”
aparece también desde la abducción de días atrás. y yo no sé si algo (ni cuánto) de yonqui tiene cada cual aunque sí me da que sería deshonesto negar un mayor o menor cuelgue de lo que sea que nos mantenga con vida (y qué haríamos o qué seríamos sin nuestras adicciones)
Así, todo individuo se ve fracturado -es un “dividuo”- por líneas de falla y grietas. [...] La biografía de todos nosotros está tachonada de áreas oscuras, cubiertas por heridas secretas jamás cicatrizadas del todo, y su estructura temporal es una curva compleja, interrumpida en varios puntos, y llena de rectificaciones y remordimientos. Remo Bodei, Las lógicas del delirio
Sin llegar a idealizar el delirio, vemos que obliga a la perezosa o tímida razón a mirar hacia su interior, a reconocerse a sí misma no como monolítica, sino como un conjunto de procedimientos que remiten a un origen común y que, para evolucionar, deben aceptar continuos cambios. Remo Bodei, Las lógicas del delirio
Enviado el 23 de Noviembre. << Volver a la página principal << |


