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Marzo 10, 2009
Amor de lejos
Originalmente en Gatopardo
La novela de Daniel Sada, Casi nunca, narrada en un tono casi cómico, cuenta las aventuras y desventuras de un hombre que se debate entre el amor difícil y a distancia y los encuentros sin complicaciones y que se desplaza entre el norteño estado de Coahuila y Ciudad de México de los años cuarenta.
Demetrio Sordo es un ingeniero agrónomo nacido en el estado norteño de Coahuila, y radicado en el otro extremo mexicano: Oaxaca. Alto y flaco, de casi 30 años, trabaja como administrador en un próspero huerto de 10 mil hectáreas y disfruta su soltería: gasta sus ratos libres en jugar dominó, pasear, tomarse algún café solitario y escribir cartas a amigos que ya casi no lo son. Un día, decide que es hora de agregar emoción a su rutinaria vida. Claro: el sexo. El joven se impone el reto de practicarlo diario, de no soltar esta tabla de salvación tan deleitable. Esa misma noche va a un burdel y se agencia a Mireya, morena de cuerpo y modales generosos que reconoce en el ingenuo Demetrio al hombre que puede sacarla de ese lugar; mientras el ingeniero encuentra en ella al cómplice inmejorable para su perversión recién descubierta.
Daniel Sada (Mexicali, 1953), uno de nuestros prosistas más prodigiosos, nos ofrece en su nueva novela, ganadora del Premio Herralde, una entrañable historia de amor contada en un regocijante tono de comedia. Autor de novelas como Albedrío (1988), Porque parece mentira la verdad nunca se sabe (1999, Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares), Ritmo delta (2005, Premio Nacional de Narrativa Colima para Obra Publicada) y La duración de los empeños simples (2006), la mirada tragicómica de Sada es garantía de una lectura intensa
. Como en cada título del autor, más que las tramas, es el duende del lenguaje el principal elemento: los giros verbales, el habla coloquial norteña que resuena nítida en medio de locuciones cultas, el sentido del humor, la proliferación de los signos de puntuación que crean un ritmo cautivante, envolvente, tanto, que la voz narrativa pareciera emparentarse con esos sabios contadores de historias que entretenían tribus enteras, malabaristas de un lenguaje vivo.
El problema surge cuando Demetrio acude al pueblo de Sacramento, Coahuila —después de un viaje de tres días en avión, tren, coche de caballos y lancha—, para acompañar a su anciana madre a una boda. Ahí conoce a la mujer más bella del lugar, Renata Melgarejo, una joven de ojos verdes y piel blanquísima. Y viene el flechazo.
Pero el amor, como dicta el manual, debe afrontar varias pruebas.
Una de ellas será las distancias interminables: amor de lejos, amor de pensarse. Durante los años de noviazgo con Renata, Demetrio vive en Oaxaca, luego regresa al norte y consigue empleo en una ranchería perdida, se establece junto a su madre y abre un negocio; todo en busca de su propia estrella. En el México de los años cuarenta, los caminos precarios, la falta de carreteras y la lentitud de los trenes hacían de cualquier desplazamiento un auténtico calvario. Pero, cada cierto tiempo, el novio está dispuesto a cruzar el país para ver a su amada unos minutos.
Otra prueba es la pura y simple calentura de Demetrio, quien sueña con cumplirse cuantos antojos carnales tenga, mientras ella prueba ser una señorita de las de antes: nada, ni un beso en la mano, hasta después de la boda.
Novela de aventuras y desventuras donde un enamorado busca, como todos, el placer por la vía rápida, Casi nunca se debate entre el amor santo y difícil, y la lujuria instantánea pero insuficiente. ¿Las parrandas en el congal o los sacrificios de la santidad? ¿El aplazamiento de los deseos en aras de un clímax más puro, o intensas aventuras congaleras? ¿La banca de una plaza o las mesas de apuestas? Las decisiones, en la novela. El privilegio del lector es la narración ágil y de amplio registro de Sada, que retrata con soltura las divertidas peculiaridades de ambos mundos.
Enviado el 10 de Marzo. << Volver a la página principal << |
