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Agosto 17, 2009

¿Sueñan las maquetas con ruinas reales? - Agustín Fernández Mallo

Originalmente en La Vanguardia

schutte.jpgLas traducciones de un idioma a otro buscan la total exactitud, la copia semántica a escala 1:1 del original, pero cualquier traductor conoce la imposibilidad de tal empeño. No es posible crear un mismo texto en otro idioma, todo son simulacros, recreaciones. Y no porque una frase sea un ancho territorio, sino por todo lo contrario: cada palabra está llena de microsimas infinitamente profundas. Ni perro es dog, ni God es Dios.

En la teleserie CSI Las Vegas, cada cierto tiempo hay una trama que se repite. En determinados capítulos, un asesino en serie deja en la escena del crimen una maqueta de, exactamente, esa escena del crimen: cada objeto, cada mancha, cada cojín descolocado fruto del forcejeo, cada gota de sangre, la habitación al completo, incluidos los adornos y complementos.

Por supuesto, también la maqueta da cuenta del asesinado, en su posición exacta. Todo está en esa representación, todo le pertenece, la propia realidad pareciera que no tiene argumento más allá de una nueva dimensión de cartón, pegamento y plástico. No obstante, el asesino siempre introduce en la maqueta un detalle que no está en la escena real, deja una pista para que Grissom y sus muchachos tengan una zanahoria a la que agarrarse, un rastro que seguir. Si la reproducción fuera exacta, de nada serviría esa maqueta, pero gracias a la pista, gracias a ese error premeditado del criminal, la trama avanza, o dicho de otra manera, los de Criminalística pueden pasar de la abstracción que es toda reproducción a escala –platónica, atemporal y sin defectos por definición– a los acontecimientos de la vida real y al tiempo orgánico que permiten avanzar en la dirección de atrapar al asesino. Por lo que no tenemos más remedio que concluir que las copias exactas no nos sirven para nada. Que esa pista falsa ejerce de ruina de la maqueta, la arruina completamente porque la invalida como copia, pero también, de esa ruina se desprende lo verdaderamente interesante de ella.

Lo que nos lleva a la segunda e inevitable conclusión de que, además de la imposibilidad de poder traducir un texto con toda exactitud, ni falta que hace. De poder traducirse, tampoco nos valdría para nada, porque negaría la existencia de diferentes lenguajes. Todo lenguaje necesita de sus ruinas.

Enviado el 17 de Agosto. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

George Steiner ha escrito mucho en esta dirección. Especialmente en "Despues de Babel" y también en su autobiografía "Errata"


Es cierto que la traducción es una tarea imposible, pero también es la única posible. La lengua, cualquier lengua es una ruina de sí misma, no necesita de ellas. La lengua es el universo traducido a esa lengua por lo tanto solo hay traducción y no conclusión.


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