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Diciembre 18, 2009
Terapia de grupo - Jesús Lillo
Originalmente en | abc.es | ABCD
«Creo que escribir canciones sobre las dificultades humanas representa una buena terapia», asegura Peter Silberman sobre el drama que narra Hospice. Frente a las evasivas de la nueva psicodelia, recurrente respuesta musical a una recesión económica que ha encontrado vías de escape en los géneros fantásticos abordados por la última generación de músicos norteamericanos, los Antlers proponen una dosis añadida de dolor. «Evitar la realidad -añade- es una reacción natural del ser humano, pero estoy convencido de que últimamente la gente responde más a la honestidad, y yo no me imagino detrás de una historia que considerase deshonesta».
Los Antlers estuvieron la pasada semana presentando en España su álbum de debut, cuya acción se desarrolla en la cama del hospital donde muere una niña, enferma de cáncer, y cuya agonía refleja el calvario de su autor, encerrado en su casa durante meses para curar una depresión. «No estoy seguro de cómo afecta una historia como la de Hospice a quien la escucha. He recibido muchos correos de gente que reconocía su conexión emocional con esta historia. A mí me ayudó a pasar página, pero estas canciones son ahora de la gente. Ya no son mías -señala Silberman-. Desde la distancia que proporciona el tiempo, parece que escribí Hospice cuando era mucho más joven, incluso una persona distinta».
La poesía del sobrecogedor trabajo de los Antlers se mezcla con descripciones que documentan, en frío, el desarrollo de la enfermedad que sufre su joven protagonista. «El punto de partida de este disco era muy nebuloso, difícil de explicar... Había salido de una situación extraña, y me costó mucho tiempo entender por qué fue tan perjudicial para mí. Hospice fue el resultado de la necesidad de expresar todo eso de forma comprensible. Buena parte del álbum está basado en hechos reales, transformados en alegorías ficticias, pero también hay un trabajo de investigación, a menudo accidental y derivado de simples coincidencias», comenta el compositor.
Aunque la figura de Sylvia Plath aparece tangencialmente en Hospice, Peter Silberman no considera que su trabajo sea un manual de autoayuda. «Al contrario -dice-, es un relato preventivo, una advertencia sobre el peligro que representan las relaciones destructivas. Me gustaría saber escribir, pero no me creo capaz de transformar Hospice en una novela. La música ha sido mi vida y considero que es el medio que mejor transmite lo que quiero comunicar».
Compuesto despacio y en solitario en el dormitorio donde Silberman purgó sus penas, Hospice se presenta y edita, sin embargo, como el trabajo de un equipo, los Antlers. ¿Le hubiera sido posible reflexionar tan hondo en compañía de otros? «No es fácil ponerse a pensar cuando te reúnes en un local de ensayo. Cuanto mayor es la actividad, menos tiempo queda para sentarse, desanimarse y concentrarse en un problema. Pero tampoco creo que el dolor y la soledad sean imprescindibles en el arte. Pasarlo mal quizá sirva de algo, pero es más importante conocer a la gente y, sobre todo, entenderla».
Hay mucho silencio, y sucesivos cambios de ritmo, procedentes del conocido juego de intensidades y crescendos del post-rock, en Hospice. «Es un reflejo -dice Silberman- de la inestabilidad, de la naturaleza tumultuosa de una relación emocionalmente abusiva. Estas canciones reflejan lo imprevisible que es la vida para quienes no son capaces de controlarse a sí mismos».
Desde 2007, cuando su autor comenzó a trabajar en su álbum, hasta su edición, dos años más tarde, las cosas han cambiado mucho en la vida de Silberman, convertido ahora en una estrella fugaz del rock alternativo. «En Hospice, sin embargo, todo tiene que seguir igual, intacto. Se mantiene el final, pero otra historia comienza a continuación», dice su autor. El disco termina con un mal sueño. «Pese a todos nuestros esfuerzos para determinar y marcar nuestro destino, nunca podremos controlar nuestros sueños. No hay avance que pueda evitar y prevenir que, por la noche, seamos cazados por el pasado a través de una pesadilla».
Enviado el 18 de Diciembre. << Volver a la página principal << |
