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Junio 29, 2010

Entrevista a Eulàlia Valldosera - Daniel Gasol

Eulalia_Valldosera.jpg DG: A propósito de tu obra en la galería Joan Prats “Dependencia mutua”, háblanos sobre Tu obra en Joan Prats...

EV: He escrito un texto que no se si la galería esta difundiendo. Es un texto en el que intento describir, a modo de statement. Parto de “la premisa de que “lo personal es político”, que se expande ahora al terreno de lo social, entendido éste como un tejido donde las relaciones laborales y los intercambios personales urden tramas que afectan nuestra identidad y nuestro status social, tensando el significado de lo que supone la “normalidad” en tanto que eje mediador, por no decir limitador, de toda comunidad cultural. Hablo de nuestra relación cultual para con los objetos destinados al Museo, y por ende del papel que cumplen conservadores, comisarios, directores y restauradores, y todo aquél que desempeñe una tarea, por importante o sencilla que sea, en el espacio artístico” (Extracto del texto “Dependencia mutua”).

DG: Una cuestión que tratas, es el tema de la limpiadora como alter-ego del artista. En la acción de ordenar a esta limpiadora ucraniana que limpie la escultura de un museo, nos hablas de la capa social de las trabajadoras no italianas que realizan trabajos en un museo. Cuéntanos este tema del alter-ego de la artista enfocado hacia la persona que esta limpiando...

EV: Hay varios planos o lecturas en este caso. Por un lado, cuando hago un retrato sobre la limpiadora en un clip pequeñito, ella va contando su situación: inmigrante, casada...pero hay dos frases en las que en vez de poner su cara hablando, salgo yo, escuchándose su voz, y dice: “-Creo que para las mujeres es mas fácil encontrar trabajo-“, “-A mi nadie me ha echo un contrato-”. Hago un comentario al tema laboral, y al género. En el caso del arte desde una esfera institucionalizada, normalmente el artista esta al final de la cadena de producción. Hay una serie de filtros enormes, y por tanto, uno se siente tratado como tal. Se te sitúa como artista que esta trabajando para un sistema en el que como artista estas sirviendo. Por otro lado este trabajo marca una diferencia respecto a los anteriores , siempre he estado performando en persona, y esta vez no lo hago, me sitúo en el lado contrario, actuo como jefa, y tengo a un subalterno haciendo lo que yo le digo, es decir, me sitúo del lado del poderoso, de la galerista, de la institución, porque esta situación también se da...Somos como unos seres que tenemos esa posibilidad, esa doble cara, esa libertad... es increíble. Para decir cuales son tus pasos y tu trayectoria puedes adquirir un papel. En definitiva, estoy analizando el rol del artista en este sistema...

DG: Me parece interesante lo que dices, no lo había enfocado desde esa perspectiva...

EV: Hay dos vídeos. Uno de ellos que se proyecta en grande, que es la performance, y luego un clip que es el retrato de esta chica. Los dos son formatos y lenguajes muy distintos...

DG: Una de las capas de lectura es el tema de la mujer. Aludiendo a una de las frases, has dicho que por ser mujer es mas fácil encontrar trabajo...Desde tu trabajo, creo que no nos hablas desde lo femenino y no significa que nos hables desde lo feminista...tu trabajo esta muy alejado de eso, pero si que hay una especie de áurea como muy de mujer. Veo tu trabajo y pienso que un hombre no podría haber echo eso. ¿Crees que hay lecturas desde ese punto de vista? Si las hay ¿son intencionales?

EV: Son cosas diferentes...hago un trabajo femenino y feminista porque soy mujer y soy consciente de ello, pero en mi crítica hay distancia del discurso feminista por usar mecanismos de poder colectivo. ¿A que feminista le interesa probar que la mujer, en esta caso la galerista, usa y necesita a esta chica ucraniana sin papeles para poder ejercer su profesión? Hay una dependencia mutua difícil de reconocer. La mujer emancipada necesita de la subalterna para liberarse, para entrar dentro de la practica feminista. Señalo aspectos que no son bienvenidos, y a las feministas no les gusta. A mi trabajo no le es necesario adscribirse políticamente porque no hago un trabajo político. Algo político sería coger esa escultura y cargársela, y eso ya se ha echo. Cristina Lucas lo hizo...pero no me interesa el activismo pro-causa, me dirijo hacia la complejidad del análisis del individuo y su identidad, y es aquí donde afloran aspectos que van mas allá del terreno de la política. Podemos entender feminismo como una reivindicación de ciertos aspectos sociales y evidentemente los temas que voy a escoger son porque están en boca de todos, como en el Reina Sofía, donde trabajé sobre la violencia doméstica. Al ser temas actuales y no ponerles la etiqueta de feministas, pues no se debaten. A veces recibo críticas sobre mi trabajo como algo femenino, que es un rasgo a añadir al trabajo, mas que a restárselo...Pero mi intención en el fondo es política, he sido una artista que defiendo una actitud...

DG: Es interesante eso que dices acerca de la lectura, porque en el fondo lo que tiene que importar a una artista es cómo lee el público las obras, más que como hace las cosas uno mismo...

EV: Sí. Un artista esta plenamente desarrollado cuando es capaz de situarse en el lugar del espectador.

DG: Para mi es importante, y creo que hay un cambio generacional respecto a que los artistas estemos muy pendientes de que el espectador tenga una lectura muy acotada sobre lo que queremos decir. Tratando el tema del cambio generacional, publiqué un artículo en el que comparaba un artista emergente con un American Idol. Cuando digo esto es porque estamos realizando concursos desde, por ejemplo, Centros Cívicos, con los que nos dedicamos a hacer una especie de fiestas a lo entrega de los Óscar con alfombra roja, y cerveza. No se si en el caso de tu generación también pasaba, pero actualmente hay un cambio y una filtración que viene muy dada por un sistema “Operación triunfo”...Tengo una hipótesis entorno a ello, y es que una institución legitima nuestra obra. Desde el primer momento que una obra cruza un white cube, la obra se entiende como obra y por tanto el artista como tal...

EV: Esto es el drama nacional, esto es lo que no deja que un país avance. En España, somos los últimos en descubrir talentos. El mito de Miró y Picasso sigue vigente, y esto es un drama. Luego, y esto lo digo por propia experiencia, en mi caso mi carrera es flagrante. Después de estar 10 años exponiendo fuera de España, incluso en Bienales representado a mi propio país, finalmente entro en una institución y automáticamente desaparezco del circuito en el que me interesa estar. Siempre he tenido muy claro, en cierto modo porque viví en los 80’, que los artistas que hacían de profesores en Bellas artes y que intentaron hacernos entrar en el mercado a toda costa, me armaron en este sentido. Pero para mi eso representó un rechazo. Me refiero a que me negué a exponer, y no hice como los artistas de mi generación que exponían nada mas empezar sus estudios, porque tenían una cierta facilidad...Supongo que tuve la visión de esperar unos 15 años, y fue cuando vi un cuerpo de trabajo. Esta visión, es la que sigo echando de menos en el diálogo local. Que se atienda a tu dirección y necesidades, y que eso se haga exhibible, pero en cambio lo que esta ocurriendo es que has de funcionar por encargo. Yo siempre he sufrido este décalage entre la necesidad que hay hacia cierto tipo de proyecto, y ver propuestas muy reduccionistas que vienen de la institución. En realidad la institución depende muchísimo de agentes que se educaron en los 80’, mercado y galerista, y no hay un trabajo de campo como los hay fuera. Agentes que van a recorrer estudios y descubren figuras, o que haya plataformas no sujetas directamente a personas que ocupan un sillón en una institución...El mercado sigue determinando quien está y quien no...Y no digamos ese trabajo que no es directamente exhibible o vendible...

DG: En verdad el mercado define mucho que es expositivo, por tanto lo que es visible y que no lo es, y por tanto que es artístico y que no es artístico, esa especie de artisticidad de la que tiene que estar rodeada un trabajo...Mientras hablabas has dicho la palabra “local”. Podríamos comentar un poco como ves el arte emergente local de Barcelona, no se si estas informada sobre lo que pasa, o te mueves por otro ámbito, que es lo que creo. Desde mi perspectiva, que vengo del arte emergente contemporáneo, hay muchos trabajos de artistas emergentes, hasta los treinta y poco, e incluso desde los 18 años, cosa que me parece muy fuerte que una persona tan joven este exponiendo con temas tan profundos como la hermenéutica, pero lo mas importante es que todos los trabajos tienen una misma línea estética o formal. Que un artista vea un trabajo con unas condiciones formales, y que esté exhibido, hace del trabajo algo mitificado, repitiéndose una conducta formal a otros proyectos, creo que pasa por el querer ser artista y exponer obra a toda costa, como efecto secundario a lo que cometamos antes acerca del American Idol...Hay una frase interesantísima de un estudiante de arte en el libro “El tiburón de 12 millones de dólares” de Don Thompson. Este estudiante hace una exposición muy reconocida, y en una entrevista dice que “te tienta el diablo por ver todo lo que puedes llegar a tener”, para mi es una frase muy buena y ejemplifica a lo que me quiero referir. ¿Que piensas acerca de estos filtros institucionales que legitiman un trabajo y que como público, nos dejamos deslumbrar mas por el contexto expositivo que por el trabajo en si?.

EV: Por un lado hay un tema, y es que hoy en día existe la posibilidad de exponer sin tener un cuerpo de trabajo, cosa que antes era inviable...pero esto es muy relativo. Por ejemplo, mis compañeros de Bellas Artes empezaron a exponer muy jóvenes sin tener un buen trabajo realizado...esto ha pasado siempre. Yo estoy constantemente poniéndome al día con el tema de los medios y un ejemplo es que me metí en Facebook, es alucinante...Yo nunca me he negado a contactar con alguien, siempre puedes tener un intercambio bueno, que se puede dar en cualquier situación. Sé lo que es llamar a alguien mayor que tu para pedir consejo y recibir un portazo...es muy necesario el diálogo intergeneracional justamente porque yo no lo pude tener, y mis padres artísticos que se formaron en los 70’, de repente desaparecieron, y es ahora cuando los estoy conociendo, y me gusta hablar con ellos, y ellos también están agradecidos, en cierto modo porque es necesario. Pero a lo que iba, yo alucino que Facebook la gente no lo utiliza para escribirme: “-he visto esto en esta pieza, como lo has echo, que quieres decir...”, yo que sé...Nadie me ha dicho esto, los mensajes son a nivel “-Me gusta mucho tu trabajo”, y mira para que me digas esto...Creo que eso no se daba antes...

DG: ¿Cuantas solicitudes de amigos tienes por curiosidad? (risas)

EV: Piensa que yo las cojo todas, porque vengo de otra mentalidad, pero luego veo para que lo usa la gente y claro...no tengo ningún diálogo con nadie que sea algo interesante. Por ejemplo, cuando hice la retrospectiva en Barcelona, hubo algunas personas, que escribieron un mail de 3 o 4 páginas haciendo su análisis, o contando su experiencia de como vivieron la pieza o la exposición, y eso es enriquecedor, porque me da datos que no me aporta un experto. No hay un solo público, hay muchos, y me interesa conectar con todos, o bien, ver con quien conecto y con quien no, porque puedes llegar a todo el mundo...Pero parece que se esta consagrado la idea sobre que la institución cree en un solo público, y que los políticos valoran la exposición por el número de visitas...eso dice mucho, se esta metiendo a todos los públicos en el mismo cajón, y el artista joven se lo esta creyendo. Se tendría que seguir trabajando en circuitos pequeños, alternativos, llámalos como quieras...hay que exponer y tener la experiencia de presentar trabajos, porque es una manera de tomar decisiones, conocer los mecanismos de como comunicas, parte del trabajo es pensar en el evento, y eso es un buen entrenamiento. Pero de esto al hecho de que por presentar un trabajo y exponerlo ya has entrado en el pabellón de los elegidos...bueno, parece una especie de perversión ¿no?.

DG: Desde el primer momento que alguien emocionadísimo me dijo que había enviado una solicitud de amistad a Bourriaud y que había aceptado, decidí no tener Facebook, y eso dice mucho de los artistas...Esto creo que pasa, y volviendo al tema de público, que los espectadores hoy en día son espectadores culturales, quiero decir que van a ver un trabajo sabiendo que van a ver, y eso da ventajas a la hora de leer una pieza, pero también pone muchos impedimentos al ver una exposición. Si yo voy a ver una exposición de Eulàlia Valldosera se que es lo que voy a ver, vamos con unas perspectivas que definen nuestra mirada...y ver un trabajo de un artista sin conocerlo es muy interesante. Cuando voy a ver una exposición, no conozco a alguien, y me interesa una obra, hay una relación mas limpia y pura entre la obra y yo. No puedo hablar de esa sensación ferias de arte, porque son mercados de arte, pero en galerías pequeñas a menudo se da esa dinámica, y me encanta...¿Que crees de los condicionantes del espectador? Porque todos hemos leído textos en los catálogos alabando las piezas, y lo mas fuerte, es que el texto del catálogo no lo ha escrito el artista, y por tanto ya hay otro filtro de tantos que hay, entre la obra y el público. Por eso mismo me gustó el texto que me pasaste, es claro preciso y en poco espacio dices lo que tienes que decir...

EV: Si pero después de haberlo echo la galería ha decidido hacer su propio comunicado de prensa, y han cogido trozos mi texto, lo han puesto en tercera persona, y lo ha firmado la galería...Yo llevo escribiendo desde el primer día que he enseñado algo, antes escribía en tercera persona ¿porque lo hacía así? porque era parte de mi ejercicio para ver el trabajo desde el que lo recibe. Con los años de lo que me he dado cuenta, es que a los textos, si se les reconoce que son del artista no se les toma enserio. Por eso mis textos han sido firmados en tercera persona, y ni siquiera se ha tomado la molestia en citarme...Eso quiere decir que los artistas en este país los artistas somos mudos, en el resto de Europa están haciendo conferencias y seminarios, pero aquí no se espera esto de nosotros...es una falta de respeto. Otra cosa de la que quiero hablar es de la relación que tuve con el Reina Sofía, que me parece un buen ejemplo del estado actual del que hablamos. Yo llego al Reina Sofía y decido que voy a comisariarme, entre otras cosas porque estoy viva...(risas). En esa exposición yo estoy exhibiendo piezas por cuarta vez, por tanto no eran una novedad y no me aportaron mas que un trabajo formalizador. En ningún momento se me pidió trabajo nuevo, y ahí empezó mi batalla con ellos. Hubo el cambio de director y este ni siquiera se leyó mi proyecto. Lo que hizo es hacer una lista de obras que él ya conocía y decidió exhibirlas...Es curioso como tienen asumido que un trabajo es bueno, y ni siquiera se preguntan si como artista tienes trabajo bueno y además nuevo...Al final la tendencia es en presentar algo ya conocido, y los trabajos necesitan unos años para ser asimilados. Mis trabajos del año 90’ al 93’, fueron exhibidos en una institución en España 10 o 15 años mas tarde, por tanto lo que yo he echo nuevo me cuesta difundirlo.. Los trabajos que haga ahora van a tardar otros 10 años en ser asimilados. Es un gran handycap que te eleven a una categoría de consagrado porque se rompe el posible diálogo con lo que quieres decir ahora. Y además tampoco hay una crítica, lo que hay son comunicados en los periódicos, no hay lecturas de la exposición porque se hacen previas a la exposición...eso sigue igual, no ha cambiado...

DG: Eso es porque tampoco te permiten publicar algo malo en un buen medio, acerca de alguien consagrado, he tenido algunas experiencias entorno a ello...no te publican una crítica si pones a parir la exposición de un centro consagrado de un artista consagrado...

EV: En teatro, en danza, en cine, están hartos de machacarse entre ellos, y nosotros ¿porque no?

DG: De las fricciones pueden salir cosas buenas e interesantes. El tema de fondo está en que una persona joven cuando lee comunicados de prensa o buenas críticas y cosas maravillosas sobre una exposición, que quizás es nefasta, la lectura sobre esa exposición estará legitimada por alguien que dice que es bueno, y que el joven confía en su palabra, incluso en la del artista al que no le dejan abrir la boca...Por eso mismo, me da la impresión de que el arte emergente, que va a ser la futura cultura de nuestro país, se esta encaminando a actuar entre artista y publicista...Yo tengo 27 años, llevo relativamente poco tiempo en todo este entramado, pero veo que los artistas, e incluso los seminarios que hacen dirigidos a artistas, se dirigen a hacer que una exposición sea noticia. Esto hace que quizás piezas que formalmente son iguales se glorifican. Eso de publicitar algo mediante Facebook y cubrir una exposición como una muestra de algo que se va a ver y que no será motivo de discusión sino de glorificación, me parece que es un fallo enorme...Hay un cambio de tu generación y de mi generación bastante importante.

EV: Antes la criba era mas severa. Ahora han florecido una serie de iniciativas con las que nosotros soñábamos, Centros Cívicos, convocatorias, te puedes autoeditar y auto-publicar...es que es otro mundo...

DG: Eso esta muy bien, lo malo es como se comprende el mecanismo...

EV: Hice un trabajo en vídeo y tardé 5 años en poder hacer otro vídeo. 5 años deseando poder coger otra cámara...es una cambio muy fuerte. Debería haber un terreno mas autónomo, sin esa necesidad de los medios para ese reconocimiento, donde poder entrenarse, y luego ya vendrá el resto.

DG: No me gustaría meter a todo el mundo en el mismo saco, porque no es así, pero si hay una tendencia muy clara hacia esa dirección. Aquí esta el tema en que un artista no cree que su obra es obra hasta que no esta exhibida, y el tema que le sigue son las inauguraciones, que las veo como un acto performático por parte del público. Muchas veces vas a una inauguración, en donde las obras son como los globos de una fiesta, en donde la gente no mira la obra, solo se relaciona con unas finalidades muy concretas...

EV: No me siento identificada con esto. A mi lo que me posibilitó mostrar mi trabajo fueron una serie de visitas de personas a mi estudio procedentes de varias partes de Europa y USA, tienen un trabajo de campo inmenso. Te llaman y pasan un día entero contigo viendo tu cuerpo de trabajo, o sea ven tu proceso, el trabajo anterior y el trabajo final. Las primeras fotos que hice se pasaron a papel 10 años después, y para mi existían como trabajo. Pero personas de aquí, del contexto español, no se han molestado en venir y mirar mi trabajo... Si el propio comisario, galerista o jurado, valoran un trabajo porque ya ha sido visto, o solo por un dossier, o porque hay un producto que resulte, hay un defecto de proceso. Y después la ignorancia por parte de los artistas...supongo que una cosa alimenta la otra. El tema de los openings...es necesario hacer comunidad para establecer links, ir a la obertura y si me interesa, volver con tranquilidad. el diálogo que he tenido con otros artistas es muy pobre respecto al que he podido tener fuera. Cuando voy a un opening pregunto quien lo ha echo, de que manera, hablo con el artista...y yo como artista estoy encantada cuando a mi me lo hacen ¿porque no lo hacemos?. En los países del sur hay una especie de áurea sacra alrededor del artista, y piensa que los nórdicos me habían dicho que era envidiable ese respeto hacia al artista, porque allí son mas vulnerables. Ellos nos envidian y a nosotros nos sobra, estaría muy bien que cualquier persona de otro ámbito pudiera tener un comentario desde otro punto de vista...eso lo echo de menos.

DG: En comparación con otros países en España le ponemos al artista la alfombra roja...

EV: Piensa que son 40 años de dictadura y con la democracia, aparece la sociedad de la tolerancia, por tanto las mentes de la indiferencia. Los artistas que estuvieron activos y que hubieran facilitado esa especie de romper barreras con los públicos, y desacralizar la figura del artista son prácticas de los 70’ y aparecen 40 años después...bueno de todas formas bienvenidos a que lo hagan ¿no?, aunque tenido gravísimas consecuencias y no somos conscientes de eso...

DG: Históricamente hace nada que hemos salido de todo esto y seguimos arrastrándolo...

EV: Es ahora cuando estamos haciendo el trabajo de revisión que tocaba hacer en los 80’...y las consecuencias que esto genera...

DG: Es verdad...alejándonos de este tema hay un par de cuestiones mas que quiero tratar, y es el uso de las iconografías. Tu trabajo esta tratado desde una cuestión iconográfica, si me permites decirlo así, me refiero a elementos que nosotros comprendemos y que tienen una lectura muy concreta. ¿Usas esas iconografías intencionadamente para que tengamos una lectura condicionada por nuestra propia lectura del elemento?

EV: El conceptual es hijo de una idiosincrasia concreta que no es la nuestra. He intentado partir de la experiencia, que las cosas se experimenten desde la percepción, que eso te lleve al juego del conceptual, pero a posteriori. Que necesitemos mediar con palabras la experiencia artística pertenece a nuestra cultura. Aquí ha habido varios siglos de cultura árabe y judía con una serie de connotaciones anti-iconoclastas y que tenían que ver con elementos que yo trato, como la luz. La Alhambra es una modelación numérica de elementos naturales como el agua, la luz, el audio del agua...son inputs que la cultura centro europea no tiene porque es mas narrativa. En verdad aquí no existe un verdadero conceptual, solo son simulacros.

DG: Me gusta mucho esto que dices. La última pregunta para finalizar, es que si crees que las nociones de arte se dirigen hacía unas cuestiones burocráticas, y si hay una dependencia a lo burocrático...

EV: Los artistas debemos ser muy concientes que desde que las cosas pueden desaparecer. Hasta que no asumamos que ya no se fabrican objetos, y que esos objetos solo son visibles en contextos temporales y en interpretaciones puntuales, quiero decir, ya no existe lo permanente, el sistema del arte podría cambiar y mejorar en el sentido que se pedería muchas menos energía en intentar conservar piezas con las enormes sumas de dinero. Por ejemplo, fui a ver una película de Val del Omar, de uno de los padres, junto con Buñuel, del cine experimental español. El Reina Sofía, a decidido comprar esa película, por tanto convierten esa película en un objeto, y nadie tiene acceso a esa película si no es a través de. O por ejemplo, una pieza mía que forma parte de la colección del MACBA que se ha ido degradando. Si se tratara de un objeto hecho con un material noble tendrían todos los mecanismos para restaurarla, pero no es el caso. Lo quieras o no, lo conservadores de muesos están formados en unos principios que están obsoletos, y por esa razón siempre he defendido el alquiler de la obra, porque significa que puedes entrenar a un agente o varios que pueden re-instalar, re-formar, re-leer esa obra de acuerdo con los principios que tu has controlado, pero si tu transformas esa obra en un objeto se degrada, porque los mecanismos no se han creado para mejorar, no existe la seguridad de que esa obra siga teniendo vida. Prácticamente todo lo que he vendido se ha dejado de exhibir, y ha significado la muerte de esa pieza. Entre otras cosas porque no cuentan con el artista como una fuerza viva, y no existen plataformas que medien entre el artista y la institución, que es poseedora de ese objeto...en mi caso se fragmentan, no me sirve un técnico de vídeo, porque tiene que tener mas skills, ni me sirve un arquitecto porque le faltaran otros skills... Además trabajo con materiales de arqueología de los medios, como diapositivas, y como eso no interesa, han hecho que las piezas queden obsoletas. He tenido muy claro desde el primer día que puse un pie en una institución que mi discurso iba hacia contar que estamos trabajando en lo efímero, ya hemos acumulado tanto...los archivos están a rebosar...y los actos artísticos han de darse en un contexto dado y empezar a vivir en la memoria.

DG: De todas maneras esos trabajos que vemos están ahí porque el tema que tratan es vigente. Un artista no puede exhibir en el MACBA un óleo sobre la crucifixión de Jesús porque no interesa a nadie...y eso si me parece bastante importante, lo que vemos es porque tiene un tema vigente, y que esta ocurriendo...

EV: La exposición en sí tiene conceptos efímeros, y cada nueva proyección hacia el futuro obliga a re-elaborar esa memoria, porque en ese momento es necesario hacerlo así, dejando de lado al objeto, y dándole mas importancia al evento...se gastan tantas energías en el objeto...Y por no hablar de la problemática de los nuevos medios...La pieza de los botellas hablantes del Reina en un tiempo tendrá otra respuesta...y la obra también es eso, yo vengo de una generación que se le da mucha importancia al objeto, y ahora mismo lo que me importa son esas piezas que no da importancia al objeto...

Enviado el 29 de Junio. << Volver a la página principal << | delicious

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