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Junio 19, 2010
Kuhn y su tributo a John Coltrane - Héctor M. Guyot
Originalmente en ADN - lanacion.com
En la primavera de 1960, durante una serie de conciertos en Nueva York, un por entonces muy joven Steve Kuhn integró la primera versión del cuarteto de John Coltrane, que llevaría el jazz a nuevas alturas. Como se sabe, el pianista definitivo de ese célebre combo (integrado además por Jimmy Garrison en contrabajo y Elvin Jones en batería) sería McCoy Tyner. Denso, expansivo, rítmico, McCoy era el pianista indicado para el viaje en el que el saxofonista llegaría, con su jazz modal, a himnos de extática intensidad emocional y espiritual.
Cincuenta años más tarde, en Mostly Coltrane (ECM), Kuhn vuelve sobre la obra de una de las figuras más relevantes del jazz de todos los tiempos y consigue un verdadero prodigio: invoca con éxito el espíritu de aquella música al tiempo que imprime en estas versiones su propio estilo, alejado tanto del de McCoy como del de Alice Coltrane (quien acompañó desde el piano a Trane en su última etapa, más atonal). Kuhn suena lírico, sutil en sus pinceladas melódicas y, sobre todo, más austero a la hora de construir la base armónica, lo que por momentos aligera la música sin restarle profundidad. Acompañado por David Finck (contrabajo), el siempre sorprendente Joey Baron (batería) y el tenor Joe Lovano, el pianista propone una lectura respetuosa y original -y he aquí el verdadero tributo- de las composiciones de su admirado Coltrane.
El disco arranca con "Welcome", "Song of Praise" y "Crescent": Kuhn se centra en la música que Trane hizo junto a su cuarteto en la primera mitad de los años 60, con predominio de temas lentos y abiertos, o de medio tiempo. Quizá el más genuino heredero (musical y espiritual) de Coltrane sea el saxofonista Charles Lloyd. Sin embargo, Lovano alcanza con su tenor el sonido generoso que caracterizó a Trane, aquel aliento de cálida y dolorosa humanidad. Sin buscar protagonismo, se integra al trío de Kuhn y juntos logran recrear la cualidad hipnótica de la música de Coltrane.
El resultado es un disco de intensa belleza, en el que un pianista refinado se encuentra con el fantasma de un músico que dejó un legado imborrable.
Enviado el 19 de Junio. << Volver a la página principal << |
