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Noviembre 05, 2010

Extracto de una conversación con Santiago Sierra - Cuauhtémoc Medina

El artista Santiago Sierra recibe el premio Nacional de Artes Plásticas 2010 que otorga el Ministerio de Cultura. Este reconocimiento oficial dará mucho qué hablar y algo más que escribir... Rescatamos el fragmento de una entrevista que le hizo Cuauhtémoc Medina a propósito de la controvertida exposición Polyurethane sprayed on the backs of 10 workers (Poliuretano rociado sobre las espaldas de 10 trabajadores).

primer_no.jpg Cuauhtémoc Medina: (…) En tu proyecto para la Lisson Gallery aludes a la ocupación de Irak. ¿Se está desplazando tu crítica del ámbito de la coacción económica, a la crítica política más concreta? (…)

Santiago Sierra: El capital es el beneficiario y administrador de distintos tipos de explotación, cosa que no hace de manera caprichosa sino bajo la batuta del beneficio. El capital no es racista, ni sexista, ni clasista (…). Simplemente utiliza cualquier excusa para generar una mayor plusvalía (…) Lo político y lo cultural son apéndices, nada desdeñables si tenemos en cuenta que su función es proveernos de coartadas. Por otra parte, es cierto que mis obras guardan una estrecha relación con el contexto específico en que trabajo, y en este caso lo estoy haciendo en un país oficialmente en guerra, y si esta guerra existe, es porque no existe el “tercer mundo”. Los llamados “países ricos” no actúan en los territorios que les pertenecen nominalmente, porque para mantener sus niveles de producción y consumo necesitan un territorio mucho mayor al que administran bajo sus banderas. Así que cuando trabajo en los territorios que pueden pagar arte lo hago siempre en el mismo mundo y siempre en el mismo territorio.

Medina: Tu nueva pieza involucra la contratación de iraquíes, que son sometidos a la fuerza de un chorro a presión de poliestireno, lo que los expone no sólo a cierta violencia física, sino a un riesgo químico controlado. Es evidente que en esta obra confrontas al espectador del mundo del arte con referencias explícitas a la tortura de prisioneros en cárceles como Abu Ghraib. ¿En qué forma es que consideras que la complicidad del mundo del arte para con la guerra, o el abuso de prisioneros, es similar a la de su participación en la economía capitalista? ¿Por qué involucras a la obra de arte y sus espectadores con este terreno?

Sierra: Cuando anteriormente te hablaba de "oficialmente en guerra", no se me escapaba la trampa lingüística, porque una guerra existe cuando se declara la voluntad de matar y se hace públicamente; pero el Capital mata constantemente sin hablar de guerra y hablando de paz. Así que si consideramos la baja esperanza de vida en las cadenas de montaje de ultramar, por poner un ejemplo genérico entre millones, como las torturas de Abu Ghraib, imaginamos más terroríficamente prolongadas aquellas torturas que éstas. También aquellas resultan más sofisticadas pues su única visibilidad es un blue jean que además es sexy. No se me oculta aquí la relación con el mundo del arte. El frente más obvio es que el mundo del arte se alimenta de la plusvalía de que no tenemos que recordar cómo se obtiene y dónde se obtiene. Podríamos hablar de una cierta complicidad inocente del mismo tipo de la de quien viste el blue jean, estoy de acuerdo, así que ambos pueden disfrutar sin complejos sus bienes. ¿Puedo yo producirlos sin complejos? No, y no creo que esté de más repartirlos entre el público.

Medina: Es interesante el uso que, a lo largo de los años, has hecho del poliestireno. El poliestireno te sirve lo mismo para referir al semen de los clientes de las prostitutas inmigrantes en Italia, que a la violencia contra los prisioneros de guerra en Irak. ¿Es relevante la discusión de tus materiales? ¿Qué importancia le atribuyes a este producto para recurrir a él en varias de tus obras?

Sierra: La relación entre las armas y la evolución de la especie humana parece evidente desde que se empezaron a utilizar húmeros de animales como única forma de supervivencia de la especie, así que nuestra historia parece ligada sólidamente a la evolución de estos artefactos de claras referencias fálicas. Este elemento en mi trabajo aparece substituido por la pistola que lanza poliuretano, conectando lo que de otra forma no sabría como conectar: la protección que ofrece un aislante térmico con la violencia del arma. Las dos formas de dominio: el amor y el odio. Lo que obtendremos en esta acción es una imagen muy similar a la de los refugiados que llegan a las costas europeas, primero protegidos de la hipotermia con mantas y después devueltos a sus lugares de partida. Las protecciones blancas para el trabajo con poliuretano son idénticas a las empleadas en desastres petroleros y así hasta crear una serie de imágenes concatenadas que aglutinan desastres frescos en nuestra memoria. Como único resultado obtendremos poliuretano informe esparcido por el suelo y paredes.

Enviado el 05 de Noviembre. << Volver a la página principal << | delicious

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