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Noviembre 05, 2010

El No de Santiago Sierra se re-afirma

Visto en Contraindicaciones

2.jpg Madrid, Brumaire 2010

Estimada señora González-Sinde,

Agradezco mucho a los profesionales del arte que me recordasen y evaluasen en el modo en que lo han hecho. No obstante, y según mi opinión, los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes.

Es mi deseo manifestar en este momento que el arte me ha otorgado una libertad a la que no estoy dispuesto a renunciar. Consecuentemente, mi sentido común me obliga a rechazar este premio. Este premio instrumentaliza en beneficio del Estado el prestigio del premiado. Un Estado que pide a gritos legitimación ante un desacato sobre el mandato de trabajar por el bien común sin importar qué partido ocupe el puesto. Un Estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un Estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un Estado empeñado en el desmontaje del Estado de bienestar en beneficio de una minoría internacional y local.

El Estado no somos todos. El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. No señores, No, Global Tour.

¡Salud y libertad!

Santiago Sierra

Enviado el 05 de Noviembre. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

SI!!!!


Este circo es divertido. Un artísta político que pretende cuestionar el estado neoliberal con obras producidas por ese mismo estado neoliberal y adquiridas por ese mismo sistema. Cuando ya ha ocupado un puesto en el ranking de los mas IN como artista radical va y se da cuenta que ese estado que lo ha dejado ser un chico malo para justificarse es un Estado corrupto, especulador e hipócrita. Coño Santiago o eres muy tonto o muy ingenuo. Cojas el premio o no, el hecho de haber sido elegido dice mucho de tu previa relación con las instituciones... Por cierto a parte de los premios no estaría mal que sus piezas fueran menos previsibles porque a veces dan ternura de puro ingenuas.


Un burdo rumor

A Santiago Sierra siempre se le ha acusado de una doble moral, de usar los mismos artificios para hacer sus obras que aquellos que critica con dureza en ellas. A mí personalmente su trabajo me divierte mucho, sin duda tiene un lugar destacado en el panorama artístico, así como en la espectacularización del arte. Sin embargo no tiene ese lugar destacado en el panorama político, nadie ajeno al mundo del arte sabe quién es Santiago Sierra, esto es así porque el discurso del arte político tiene más que ver con el arte que con la política. En definitiva las reflexiones que suscita son de ámbito artístico y no político, así como sus consecuencias son de calado artístico, nunca político. En este punto quizá sea conveniente aclarar que además, la obra de Santiago Sierra tampoco participa plenamente de la categoría de arte político, sino más bien de la crítica institucional del sistema artístico. Por lo tanto, a pesar de la tendencia de Santiago Sierra a hacer declaraciones políticas en entrevistas, su obra se refiere principalmente a una crítica a la institución de la que participa. Su discurso se enmarca dentro de las paredes del arte pese a su pretendida repercusión fuera de ellas. Por decirlo de manera concisa, su obra no se trata de declaraciones políticas sino de prácticas artísticas.

Creo recordar que fue Jose Luis Brea quien destacó la afirmación a la institución artística que está realizando Santiago Sierra a través de su pretendido “no” mediante su “NO Global Tour”. En el artículo al que me refiero se decía algo así como que este no gigante no era más que un sí. El “NO Global Tour” que por cierto menciona de manera oportuna en su carta a la ministra, posiblemente previendo las consecuencias mediáticas de su estrategia de rechazo, además de publicándola en su blog afín Contraindicaciones, consiguiendo así dar más publicidad a su trabajo a costa del otorgado Premio Nacional y así permitirle hacer su función de otorgar visibilidad al artista galardonado y a su obra.

Su actitud no me parece cínica, simplemente parte del juego del arte, en concreto de esa parte del arte a la que me refería, la crítica institucional. Su obra se conforma en diferentes niveles, no se trata tan solo de su discurso más superficial, aquel que escandaliza al espectador a través de una denuncia, éste es sólo el desencadenante de la obra. El segundo nivel en la percepción de su trabajo consiste en el destape de la doble moral artista que le permite por un lado utilizar en su beneficio el mismo sistema que denuncia y por otro y quizá más trascendente, beneficiarse de los mismos medios que denuncia. Sin embargo la obra no se consolida hasta que se aúnan las dos percepciones con el sistema artístico en sí, con el sistema que origina las mismas obras que le critican y las sitúa como parte del discurso dominante.

Santiago Sierra es artista no activista político. Su aparente rechazo de ser galardonado con el Premio Nacional se trata de una obra más. Después del estupor que puede haber causado su noticia cabría preguntarse hasta que punto dejará de ser premio nacional por haber rechazado públicamente el título. Parece ser que uno no deja de ser Premio Nacional simplemente por rechazarlo, incluso en el caso de que el ministerio de cultura tomase la decisión radical de nombrar a un nuevo premio nacional con la intención de ensombrecer a Santiago Sierra bajo otro nombre, incluso en ese caso Santiago Sierra seguiría siendo uno de los premios nacionales de arte del estado español, no porque tenga un título en el que figure que así lo es, sino porque todo el mundo lo sabe, todo el mundo del arte lo sabe y con eso es suficiente, así es como funcionan las cosas en el sistema artístico, no a través de títulos sino de creencias. Uno no decide ser o no ser premio nacional, lo es o no lo es porque le han nombrado y no puede hacer nada para modificarlo, es el poder del sistema y de la institución. Además el hecho de rechazarlo públicamente no sólo no te configura como un no galardonado, sino que te destaca entre todo el resto de galardonados Finalmente en el análisis de cómo se articula esta nueva obra sin título de Santiago Sierra queda cómo el sistema artístico digiere todo esto y de qué manera se manifiesta en él. Sería posible que todo esto se materializase en algún tipo de obra física y se comercializase con ello, lo que a pesar de generar un nuevo escándalo sería bastante burdo, la digestión por parte del sistema artístico sin embargo ya se ha puesto en marcha, sistema del que no lo olvidemos Santiago Sierra no es espectador sino partícipe. Las cosas no se tienen que materializar para ser influyentes, sólo se tienen que creer para modificar e influir en este vasto sistema de creencias que es el arte. Así esta nueva pieza de Santiago Sierra cierra su ciclo como obra artística convirtiéndose en una obra desmaterializada que sin duda da una nueva visibilidad al resto de su trabajo. Incluso el guiño a Sartre le hace partícipe y legitima el gesto como parte de la tradición cultural, ¿habría sido posible esta actuación de Santiago Sierra sin el precedente de Sartre?

Posiblemente este gesto de Santiago Sierra no sea real sino fingido, no importaría, un rumor que se haya dispersado para realizar una nueva pieza de Santiago Sierra. Da igual si es un burdo rumor, la cosa ya ha funcionado, a nadie le importa el resto, el resto son habladurías. La influencia de esta pieza de rechazo está garantizada por la economía artística del chisme.


Lo interesante hubiera sido que le dijera que no al Mercado, antes que al Estado, digo yo. Pero imagino que además de "artista serio" debe ser un buen contable.


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