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Enero 07, 2011

In comparison - Jorge Oter

farocki-shoppingworlds.png Harun Farocki presenta en la poco más de una hora que dura En comparación (In comparison / Zum vergleich, 2009) una serie de diferencias sociales, que son también económicas, tecnológicas, culturales o políticas, de países tan distintos como Burkina Faso, la India o Alemania. Para ello se fija en el proceso de trabajo relativo a las distintas fases de existencia del ladrillo, simple y contundente, desde su fabricación hasta su uso final en la construcción, en una yuxtaposición sin adornos de imágenes que ponen en pie la comparativa que descubre las diferencias, es decir, las relaciones de desigualdad entre unas y otras formas de producción. Su curso ascendente va de lo pequeño, el comienzo africano, donde los ladrillos se fabrican uno a uno y de forma elemental, a lo grande, la aplicación final en una suntuosa arquitectura suiza: son los dos extremos que dan idea de una estructura diagonal del film: aunque el recorrido es sinuoso (se suceden las idas y venidas por los diferentes ambientes que constituyen los países), la trayectoria desigual de En comparación está resumida en los cabos del film, polos de desarrollo en múltiples sentidos (económico, tecnológico, etc.).

El recorrido intermedio, por su parte, está ordenado en diferentes capítulos, que agrupan lugares y variantes del proceso productivo y de la utilización del ladrillo, e incluye unos concisos intertítulos explicativos, único componente verbal en un film en el que los diálogos permanecen en todo momento en un segundo plano y fuera del alcance del espectador europeo: el film se construye básicamente por la adhesión de imágenes que ofrecen, en su relación “muda”, una impresión eminentemente visual del problema, tomada a media distancia (la misma con la que el oído recibe la palabra) y sin estridencias, constante. Esas imágenes, como en engranaje, o como fijadas contra las otras, ofrecen un carácter abierto al film, porque la comparación podría ampliarse añadiendo nuevas imágenes y lugares a la serie escogida, admitiendo en su sistema bien constituido nuevos escenarios, es decir, revelando la condición de muestra del film, cuyo discurso no es sino el estandarte que representa también lo que ha quedado fuera.

Y fuera de la contención del conjunto queda la sola licencia que Farocki se toma en unos diagramas que decoran los cartelones que separan los capítulos, con un esteticismo sencillo pero comparativamente inconexo con la parquedad de las imágenes. En efecto, como su forma, los motivos de En comparación son humildes: los trabajadores y sus productos, unos ladrillos, una pared, unos hornos. Sin embargo, esos motivos sencillos pueden convertirse en ejemplos de distinción, como en una estética teja europea, nada que ver con las que los africanos colocan en un tejado, en multitud. Porque la diferencia está también en una sensación de orden o, más precisamente, en una exclusión del ser humano de las tareas de producción (y prácticamente del movimiento de cámara de la escena europea): las fábricas alemanas destacan por su vaciamiento; el desarrollo tecnológico es sinónimo de automatismo. Así, frente a las imágenes abarrotadas, la distinción europea se mide por el reducido número de trabajadores, que puede ser uno frente a un tablero de mandos, o uno que guía con su mano a algún compañero al volante. Porque la comparación está también en la dureza del trabajo realizado, en la velocidad, en el rendimiento. Porque pronto, en En comparación, cierta valoración positiva surgida de los modos más modestos de producción y trabajo, del trabajo colectivo, la posesión de los medios de producción e incluso cierta compenetración (segmentada) entre sexos, desaparece en la nada romántica comprensión de las condiciones de trabajo. Todo lo cual entra en pugna con la excelencia capitalista que arrebata al trabajador su anterior puesto de trabajo y en la que, es cierto y polémico, el trabajador capitalista, como vemos, ha adquirido mejores condiciones, en comparación.

Así, frente a las interpretaciones culturalistas, según las que las imágenes nos mostrarían diferentes formas de hacer, En comparación da pie a que se la considere no sólo un repertorio de diferencias neutras, sino de imágenes que más exactamente contrastan distintos grados de perfección: de la fabricación del ladrillo uno a uno a su producción en serie, etc., de lo que la escena final no constituye sino una ridiculización de lo visto anteriormente: la comparativa se cierra con las imágenes de la construcción sofisticada, suiza (clockwork), por parte exclusiva de una máquina, de una pared de forma irregular, ejercicio destacado de refinamiento. La diferencia es también una cuestión, pues, de estilo: paredes “con estilo” a base de ladrillos fijados con una pasta aplicada “con estilo”. Entonces el estilo es también reflejo de riqueza y de una posición en la pirámide, y el pulcro trabajo con estilo la distancia final que designa el atraso.

FICHA TÉCNICA
Dirección: Harun Farocki
Guión: Harun Farocki, Matthias Rajmann
Dir. de fotografía: Ingo Kratisch
Montaje: Maggie Schneider
Producción: Harun Farocki
País y año de producción: Alemania, Austria, 2009.

Enviado el 07 de Enero. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

muy interesante, la verdad es que no lo conocia.


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