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Marzo 24, 2011

Crisis de valores (de bolsa)* - José Ramón Otero Roko

Festival Internacional de Cine de Las Palmas 2011.

Extreme_Private_Eros.jpg Cine en la crisis para que no se produzca una crisis del cine. En este momento de la Historia (y lo que llevamos de 2011 nos asegura que la humanidad sólo está a mediados de escribir ese libro) el cine o reclama su lugar como la única de las artes que no sólo acompaña los tiempos, sino que a la vez los registra y los anticipa, o se relega al papel de altavoz de los que detienen el curso de las cosas, las parchean para seguir un poco para delante, remiendan el hoy con el ayer, curan las heridas de mañana con las mismas armas que las causaron.

Para ello, para que el cine no sea eso sino un acto inevitable de la civilización, los festivales se esfuerzan en traer lo más interesante que sucede en su ventana temática, su colección de afinidades culturales y sensitivas o su carta de navegación por el océano de la industria, una vez que se sabe que no hay entretenimiento inocente y que no hay película que no sepa más por diablo que por película.

Los festivales de cine de las distintas ciudades de la geografía peninsular, sostenidos económicamente casi en su totalidad por dinero público, a menudo siendo ese gesto el excepcional que confirma la regla de la falta de honradez de los políticos profesionales, son una de las pocas manifestaciones culturales en la que los militantes de una magia nueva no se dejan vencer porque el público, los jurados, los gestores que creen que saben lo que debe pensar el pueblo o el propio arte, a veces incluso, no les acompañen. Una persona sola no puede cambiar el mundo, una película quizás sí. Con esa creencia, no puede ser otra, se hace a veces cine, se proyecta, se exhibe, se comparte.

El Festival Internacional de Cine de Las Palmas, que se celebrará del 1 al 9 de Abril próximo, tiene en su programa las claves para hacer inteligibles algunas de las metáforas que imaginemos sobre la función del arte y la industria cinematográficas en el siglo XXI. Primero porque después de once ediciones, esta va a ser la decimosegunda, su sección oficial se ha ganado el prestigio de estar entre las más arriesgadas, las más interesantes de los festivales de cine españoles. En Las Palmas han sido mostradas, y han ganado un premio, películas de Sri Lanka, Filipinas o Turquía, películas que se han hecho contracorriente del cine que se hacía, o ni siquiera se hacía, en sus respectivos países, y esas mismas películas a contracorriente han llegado también de los EEUU invisibles, de Japón, de Corea del Sur, de España, o de Grecia, cinematografías donde la censura cultural se ha convertido en una censura económica que esgrime argumentos aparentemente más sólidos que los de la intervención religiosa o cuasi-militar sobre el arte.

Y una de las claves de este festival, que ha mantenido paralela a su apuesta, ha sido la de conseguir traer a las, denominadas por los mass media, «estrellas», actrices, actores, que representan en las dos orillas del cine, el negocio y la creación, un papel aparte del que interpretan en sus películas. Así han acudido a la isla Susan Sarandon, Vanessa Redgrave o, este año lo hará, William Dafoe, personajes cuyas filmografías, y formas de ser figuras públicas, merecen mucho respeto; recordemos, por ejemplo, el compromiso con la izquierda social y política de las dos primeras a lo largo de toda su carrera. De ese modo se opera por contagio, el contagio benigno de los valores que porta un producto cultural y los de las personas que han trabajado en hacerlo posible. Si hay una crisis de valores en el cine, deben de ser los valores de la bolsa los que están en crisis.

Con su sección oficial aún por hacerse pública sí podemos adelantar ya los ciclos, de máximo interés, que ofrecerá el Festival de Las Palmas de Gran Canaria. “Touching Extremes” dedicado al documentalista japonés Kazuo Hara, que rodó cuatro films entre 1972 y 1994, ofrece una muestra completa. En “Extreme Private Eros: a love song” (1974) filma el parto de su ex-mujer, quien le había abandonado un año antes. En “The Emperor's naked army marches on” (1987) sigue la peripecia de un superviviente de la segunda guerra mundial, uno de los treinta, de un batallón de mil del ejercito japonés, que pudieron salvarse en las selvas de Nueva Guinea, para luego ser fusilados algunos de ellos después de terminar la guerra. O “A dedicated life” (1994) muestra los últimos días del novelista Mitsuharu Inoue. En esta Inoue cuenta su vida a las cámaras hasta que su testimonio es desmentido por amigos y familiares. Todo lo que ha contado Inoue es mentira, sus primeros amores, donde nació, donde se crió, todo. Y todo sucede sin que el director lo hubiera previsto, filmando el testamento de un escritor encuentra un legado falso, una última novela.

Jean-Pierre Léaud, que protagonizara tanta películas de Francois Truffaut, será el homenajeado en otra de las retrospectivas del Festival. Catorce películas de Léaud serás mostradas, entre ellas, “Los 400 golpes” (F. Truffaut, 1959), “Masculino-Femenino” (Jean-Luc Godard, 1967), “La Chinoise” (J-L Godard, 1967), “La Concentration” (Philipppe Garrel, 1968), “Pocilga” (Pier Paolo Passolini, 1969), “Las dos inglesas y el amor” (F. Truffaut, 1971) o “Visage” (Tsai Ming-Liang, 2009).

“Carta blanca a Luis Miñarro”, es otro de los ciclos al productor español, cada vez más prestigiado internacionalmente, por su contribución al desarrollo de las carreras de un buen puñado de los mejores directores de hoy día ( José Luis Guerín, Lisandro Alonso, Albert Serra, Christophe Farnarier, Marc Recha, Manoel de Oliveira, Apichatpong Weerasethakul) y será homenajeado en Las Palmas con un llamativo reclamo : se exhibirá uno de los títulos producidos por él, más los cinco ajenos que considera que en mayor medida le han influido en su forma de mirar el cine. Es tanto el amor que se le tiene a Miñarro en el mundo de la creación cinematográfica que los programadores imaginan nuevas excusas a cada festival para poder contar con su presencia y honrarle ante el público de sus ciudades.

“Neo-Noir: Mutaciones y nuevos caminos del cine negro americano 1960-2001” es el ciclo consagrado al cine negro al que el Festival de Las Palmas viene dedicando, desde diferentes enfoques, sus últimas ediciones. Si en las anteriores se trató el cine negro USA de serie B, el europeo, francés sobre todo, o el asiático, muy en boga en los últimos años, en esta se toma como punto de partida el final de su época clásica en la cinematografía americana, hacia 1960, y se ofrece lo que ha ido sucediendo desde entonces. Samuel Fuller (“Underworls” USA, 1961), Don Siegel (“Código del Hampa”, 1964), Robert Aldrich (“La banda de los Grissom”, 1971), Arthur Penn (“La noche se mueve”, 1975), Brian de Palma (“Doble cuerpo”, 1984) o Abel Ferrara (“New Rose Hotel”, 1988) hasta un total de dieciséis películas.

Pero el ciclo estrella, el que a buen seguro construirá en la conciencia de los espectadores una reflexión profunda, y bien datada, sobre los que se sienten por encima de la humanidad, es “Memorias del Mal”, dedicada al examen de las tiranías y genocidios que en nombre de las ideologías autoritarias se han producido a lo largo del siglo XX, una selección de diecinueve películas que hacen justicia a la fama de los programadores del Festival Internacional de Cine de Las Palmas como recolectores de perlas, buenos restauradores de objetividades y subjetividades silenciadas, consignatarios de acontecimientos mucho más relevantes que los clichés que suelen acompañar las celebraciones por un gol en el fútbol, o un oscar del mainstream.

Cualquiera de estas películas puede contrarrestar en el público un año de lavado de cerebro asistiendo a la odisea audiovisual de la TDT o incluso de la de pago, que no hacen sino repetir cruelmente la presunta novedad hasta hacerla indistinguible del peor de los pasados pasados por alto, por aquel que podría ser un ciudadano y ahora no es más que espectador.
La más reciente de ellas, quizás el antecedente más inmediato, pero truncado, a las revoluciones que se están produciendo en la cultura árabe, es “Autobiografia lui Nicolae Ceausescu”, de Andrei Ujica (Rumanía, 2010), quien únicamente con el material de archivo de los noticieros oficiales del régimen, y las palabras del propio dictador durante su juicio en 1989, confía en que un ciudadano más libre que el que veía la televisión en Rumanía en aquellos años, o el que la ve en España en 2011, sea capaz de encontrar los indicios reveladores de la maldad intrínseca del poder de algunos sobre todos.

“Canciones para después de una guerra” (1971), “Caudillo” (1973) y “Queridísimos verdugos” (1976) de Basilio Martín Patino, son la representación española de la mirada sobre la tiranía que este país olvidó a golpe de crisis económica, pactos en los pasillos y reconversión industrial. “Lektionen in Fisternis” (Walter Herzog, 1972) muestra la guerra del golfo tal y como la puede percibir alguien que huye de su recuerdo y no puede hacerlo de su presencia. “The Fog of War: Eleven lessons from the life of Robert S. McNamara” (Errol Morris, 2003) es una entrevista al secretario de estado de Defensa de los EEUU durante las presidencias de Kennedy y Johnson. “S-21. La máquina roja de matar” (Rithy Panh, 2002) habla de los campos de concentración de los Jemeres Rojos, en Camboya. “Le Chagrin et la pitié” (Max Ophüls, 1969) sobre el pueblo francés, el que se levantó, y el que no se levantó, contra la ocupación nazi de Francia. “De l'origine du XXème siècle” (Jean-Luc Godard, 2000) es una historia del dolor en el siglo pasado, la razón por la que el que lo causa puede sentirse tan sordo o ciego hacia el ejecutado. “Hitler, ein Film aus Deutschland”, la famosa película de Han Jürgen Syberberg de 1977, de casi ocho horas, que sometió la conciencia del pueblo alemán a un análisis que re-evolucionó la mirada del público. Y así hasta diecinueve películas mucho más poderosas en la reflexión de los espectadores que los eslóganes, las consignas y los mensajes publicitarios que llevaron al poder a tantos asesinos o el mismo poder les convirtió el homicidas. Las Palmas de Gran Canaria llenará del 1 al 9 de Abril los espíritus, intentemos que se llenen también las salas.


*para Cambio 16
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Enviado el 24 de Marzo. << Volver a la página principal << | delicious

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