« Ilusión de oscuridad – María Virginia Jaua | >> Portada << | CRISTINA LUCAS: ES CAPITAL - Luis Francisco Pérez »

Junio 29, 2014

Sin títulos* - Isidoro Valcárcel Medina

20223083.JPGTal vez sea preciso, a lo largo de esta comunicación, hacer salvedades que aclaren o al menos justifiquen sinsentidos, omisiones, alardes o simples simplezas.

Mis palabras surgen de alguien que disfruta con los títulos, sí, pero, antes que nada, de alguien que, por profesión tiene que o suele usar títulos, aunque puede, si lo desea, renunciar a ellos.

Pero lo cierto es que no soy experto en la materia. Quiere decirse que, a ese respecto, me encuentro “sin títulos” para meter mano en “el asunto”… Incluso podría añadir que esta última razón (mi carencia de titulación alguna) es la que ha justificado el título de la intervención.

Un título, generalmente, tiene una función informativa, aclaratoria. Cuando esa función viene acrecentada por un valor intrínseco del texto, se produce un enriquecimiento que responde de forma preferente a áreas de creatividad artística.

Si hubiera que dar prueba de esto, bastaría un par de muestras como lo serían: Crónica del sol en las postrimerías de la época Edo y Ángel fieramente humano. Por no acudir a testimonios de especial notoriedad como A la busca del tiempo perdido, que al siglo siguiente fue respondido con A la busca del silencio perdido.

Es preciso saber que en este asunto, como en la creación en general, huelgan las reglas. Es perfectamente posible una concreción imprecisa, si cabe decirlo así, como en el caso de Ética demostrada según el orden geométrico. Porque es preciso conocer que con gran frecuencia, por ejemplo, en cuestiones científicas no repetitivas, el título no pasa de ser una descripción reducida de lo que es el tema, pero carente de pretensiones creativas en sí misma. Tal es el caso de la capital Estabilidad estructural y morfogénesis o de De la teoría de las singularidades a las estructuras semio-narrativas, ambas disertaciones vecinas en su temática.

Pero todo lo dicho, que podría insinuar la vecindad de un tratado sobre qué es y cómo se ejerce la función de intitular, lo que hace es esconder la auténtica intención: frente al tratamiento del asunto conocido, la propuesta es desvariar por sobre el tema desconocido, por sobre la materia disponible en su prístina originalidad.

No estamos obligados a ser novedosos nosotros, sino, eso sí, a ser creativos aun con base en la ignorancia, esa ignorancia de la que he hecho gala ya en mis cortas palabras.

En defensa de lo que es nombre identitario, se me ocurre argüir que sin él las obras no serían comprendidas en el sentido buscado por el autor. Pero, claro, hay excepciones, siempre las hay. Pienso en Luz en movimiento o, mejor, en Objetos colocados según las leyes del azar, pieza en la que algo faltaría si no tuviera ese título, pero a la vez, pienso en otras posibles obras con esos objetos situados de otra manera y a las cuales el título les vendría también estupendamente, pues el azar bien podría haber elegido colocarlos así. Y es que el caso es de los motivos más inspiradores en el mundo de la cultura; véase si no: Azar controlado, Fragmentos de una cronología del azar, El azar y la necesidad, pero sobre todo en la concluyente Seguro azar.

Lo que pretendo es poner de relieve que el acierto, aquí, no es lo contrapuesto al error, sino algo que lucha contra la insignificancia. Y de la misma manera o con el mismo sustento se encuentra la equivocación rodeada tan de cerca por el acierto que se beneficia de ese encanto de la cercanía.
Podríamos, sin ir más lejos, inspirarnos en La torre del laberinto, camino de la sabiduría para confiarnos a esta pregunta: ¿por qué no atreverse a valorar la intrascendencia más que posible de nuestras ideas como un valor incuestionable de nuestro empeño en generarlas? Una sugerencia combativa en medio del surtido de las posturas conformistas...


-----------

* Fragmento de Sin títulos
Isidoro Valcárcel Medina
Editorial Instituto Europeo de Diseño
Edición Pedro Medina
Versión e-book disponible
en iPhone, iPad, iPod touch y Mac

Enviado el 29 de Junio. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

Muchas gracias por el fragmento.
Esperemos que cada día más gente conozca la gran figura de Isidoro Valcárcel Medina y que este libro ayude a ello.
Esta conferencia nos acerca a su particular forma de pensar, siempre en el límite, siempre elegante provocación a reflexionar sobre lo que tenemos delante pero no vemos.
Abrazos,


Publicar un comentario.

[ Netiquette: Protocolo de publicación de comentarios ]

(Si no dejó aquí ningún comentario anteriormente, quizás necesite aprobación por parte del administrador del sitio, antes de que el comentario aparezca. Hasta entonces, no se mostrará en la entrada. Gracias por su paciencia).

Copia las dos palabras de la imagen en la casilla correspondiente: