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Julio 20, 2014

...Im eshkajej... si te olvido... - Pierre Elie Mamou

M_188997.jpg...podría decir: mientras tantos en sus facebooks repiten las frases inventadas por tantos periódicos, ossia lo que quisieran oír para poder gozar, y miran horrorizados unas fotos tramposas para atizar el odio hacia sus enemigos predilectos (ay, y ¿dónde las protestas, las lágrimas, las indignaciones, las manifestaciones por las masacres —habría que decirlo en italiano: macellerie— de los 2000 musulmanes refugiados en Gujarat —en Ognej, si os interesa—, abuelas y abuelos, bebés, niñas y niños, hace 12 años? M le Modi, entonces capo de Gujarat, hoy primer ministro del 2º país más poblado del Mondo cane donde vivo, armó a pacíficos hindúes con masas, martillos, bastones —tener bombas atómicas no implica despilfarro— y destornilladores —estos, para los ojos—, los soltó al alba y los recogió tras la faena —no se sabe a ciencia cierta si las violaciones tuvieron lugar antes o después de dar muerte, pienso que también mientras, aunque el Kamasutra no lo contemple— al crepúsculo. Y no se sabe, aymé, cuántos más de mis primos fueron masacrados durante estos 12 años), mientras tanto... estoy escuchando Scriabin... Dicho así podría parecer una huída de la realidad. No lo es (del todo).

Simplemente, vivo, desde que nací, rodeado de (noticias de) masacres que se comentan a media voz (como la Ópera de París que quería estrenar Parade de Satie a escondidas), a pesar de la mucha sangre que salpicaría gustosamente las pantallas: Andamaneses de Baratang, Chechenos de Grosni, Cristianos de Malasia, Four, Zaghawa o Masalit de Darfour, Coptos de Egipto, y no hablo de Libia o Siria... vivo rodeado pues de estas no-noticias y de algo de música y hoy toca Scriabin porque debo a mis editores argentinos (exiliado, tengo nostalgia de las tierras de exilio) un cd-librito sobre este compositor. Escojo obras interpretadas por Vladimir Feltsman: Danse languide, Poème languide (la languidez y la indolencia: promesas de voluptuosidad. Las gatas lo tienen, y algunas mujeres en momentos inspirados), Vers la flamme, Flammes sombres... Feltsman se sitúa al lado de mis otros favoritos —a la espera de oír a Igor Zukhov y a Mogilevsky— en este repertorio, dos Vladimir, el yerno de Scriabin, Sofronitsky, venenoso, y Horowitz, godandosi quella velenosità. Feltsman borra el posible fumo místico y toca Scriabin como (me magino) Schubert, añadiendo al titubeo y al extravío contrastes extremos, apocalípticos, como una música que asimila decepciones o depresiones, es decir miserias secretas acumuladas, como una imposibilidad de vivir la armonía. No conozco San Petersburgo donde nacieron tantos poetas grávidos —como Pessoa— de todos los sueños del mundo, San Petersburgo donde nacieron y murieron tantos poetas del paroxismo, de la saturación emocional, de la deriva, de la deconstrucción; Sofronitsky, Blok, Chaikovsky, Esssenine, Dsch, Wyschnegradsky, Galina Ustvólskaya, Iosef Brodsky... San Petersburgo que confundo con Buenos Aires, anclada, entre laberintos de tango y saudade, a mis ensoñaciones, mis derivas inmóviles, mis suspensos, mis puntos de interrogación. Entre todo lo que toca Feltsman (y lo toca todo), recuerdo un Wanderer de Schubert atravesado por fulguraciones lisztianas y el opus 118 de Brahms rebosando cantabile, datando de la primera juventud (la del Feltsman) y, de la edad en la que está prohibido ser viejo, un disco acoplando la sonata que Schnittke le dedicó junto con la Reliquie de Schubert, obra negligentemente abandonada tras la extraña modulación al inicio del tercer movimiento. El arquitecto de la no-arquitectura y el desertor errante en sus meandros. Ambos comercian con la scatenata dolcezza lungo il mare.

Enviado el 20 de Julio. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

Excelente y crudo artículo.
Somos egoístas, nos enseñan a serlo. Miramos para otro lado al pasar cerca de un mendigo en lugar de intentar ayudarlo. Nos da miedo. Nos ciegan para ver normales cosas que no lo son. Nos insensibilizan ante el dolor. Miles de horas aprendiendo cosas insignificantes con el objetivo de tener un "futuro digno" que ya cada vez -quizás por suerte- está más borroso. Nos enseñan a competir, a ser máquinas, un gran input en esta sociedad primermundista. A creer en una religión falsa, cínica. A autoanestesiarnos para vivir en un estado cuasivegetativo, autocomplaciente, conformista hasta la saciedad, a no protestar y a mirarnos solo el ombligo.
Nos adiestran para ser lo que somos, para creer que somos humanos...aunque no lleguemos a serlo jamás, quizás solo a rozarlo en momentos puntuales, críticos.
Pero el sistema tiene sus grietas y a través de ellas se puede ver algo de luz. Y entonces empiezan a surgir las dudas...
¿Cómo saborear una copiosa comida?, ¿cómo deleitarse con una sublime obra de arte?, ¿existe motivo para tanto despilfarro?, ¿cómo reír mientras al mismo tiempo ocurren cosas terribles?...las preguntas serían miles.
La sociedad, como no, tiene su propia respuesta:
"Ojos que no ven, corazón que no siente"...o también: "el tiempo lo cura todo", que podríamos corregir por "el tiempo lo oculta todo"...a saber...time will tell.

https://m.youtube.com/watch?v=up7FVgtNvp0


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