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Diciembre 14, 2014

Las guerras de la cultura de SECCA al Reina Sofía* - Alán José

ficha.jpgLa exposición «Un saber realmente útil» en el MACRS ha desatado una polémica entre quienes se han indignado por algunos de sus contenidos, y los que han hecho frente común para defender la libertad de expresión y el trabajo del director del museo. Una controversia similar en los Estados Unidos desembocó en las «Guerras de la Cultura 1980-1994» que tuvieron graves consecuencias y terminaron por reducir y reestructurar el sistema institucional de la cultura en ese país. ¿Puede suceder lo mismo en España?

El conflicto entre arte provocador y los intentos por contenerlo o penalizarlo no es nuevo. Desde Frínico en el 476 a.C que fue multado por hacer sufrir a su público con Los Fenicios y los juicios a Las flores del mal en el siglo XIX hasta el arte público de Ai Weiwei. En los Estados Unidos, «La fuente» (1917) de Duchamp, «Excremento enlatado» (1961) de Manzoni, «Respirando» (1977) de Abramovic, o «Arco inclinado» (1981) de Serra son ejemplos de libro que usamos para discutir el asunto en las clases de políticas públicas del arte.

En esta nota me propongo mostrar que, aunque los paralelos sean notables, lo que sucedió en Estados Unidos difícilmente pasará en España por diferencias institucionales, de contexto y de estrategia; y porque no existe el mismo punto de inflexión que galvanice el consenso social.

El detonador de la controversia en Estados Unidos fue el concurso de Artes Visuales del Centro de Arte Contemporáneo del Sureste (SECCA), en la ciudad de Winston-Salem, en Carolina del Norte en 1987. La presea fue otorgada a una fotografía de Andrés Serrano que representaba un pequeño crucifijo de plástico, sumergido en la orina del artista, y que llevaba por titulo «Piss Christ» (Orinar a Cristo). Entre las personas que se hallaban en la sala estaba Dot Cobble, esposa del senador Jesse Helms (R-NC) quien junto con Ronald Reagan, es uno de los principales artífices del Nuevo Movimiento Conservador en los Estados Unidos. La Liga Cristiana hizo eco de la indignación de los Helms, pero no fue sino hasta la exposición de Robert Mapplethorpe Un momento perfecto en 1989 programada en la Galería de Arte Corcoran de Washington D.C., que se dieron las circunstancias para que esa indignación tuviera consecuencias.

La obra de Mapplethorpe contenía motivos homoeróticos y sadomasoquistas que el consejo del museo consideró ponían en riesgo donaciones y recursos necesarios para garantizar la permanencia de la institución, por lo que decidió cancelarla. La Asociación Americana de la Familia utilizó fotografías que Mapplethorpe había realizado en los 1970s a Rosie (1976) y Jesse McBride (1976), donde ellos aparecían niños y desnudos, para articular una doble ofensiva contra Serrano y Mapplethorpe, bajo la consigna de ir a por «el blasfemo y el pederasta». Al igual que en España, artistas, profesionales de la cultura y simpatizantes se manifestaron a favor de la libertad de expresión artística.

Entre 1987 y 1994 la mayoría demócrata en el senado optó por evadir la cuestión y bloquear con indolencia que se presentara a discusión en el congreso. Con la flamante mayoría republicana en 1994, y después de pedir a las mujeres senadoras que abandonaran la sala para no ser ofendidas por las imágenes que iba a distribuir, Helms consiguió que se aprobara una medida que reduciría el presupuesto del Fondo Nacional para las Artes (NEA) en un 40 por ciento, limitaría las categorías en que los recursos iban a poder distribuirse, reduciéndolas de 14 a 4, y obligaría a las instituciones a asumir responsabilidad por el contenido y la realización de los proyectos que se habrían de financiar. Esta medida consolidó la posición de los Estados Unidos como el país industrializado que menor porcentaje de su presupuesto federal destina a las artes.

En el caso de «Un saber realmente útil», la Asociación Española de Abogados Cristianos (AEAC) ha interpuesto querella contra Manuel Borja-Villel, director del museo, por delitos contra la libertad religiosa al no acceder a su petición de retirar cinco obras de la muestra, entre las cuales «Cajita de fósforos» del colectivo argentino Mujeres Públicas en la que se lee el mensaje «La única iglesia que ilumina es la que arde. Contribuye».

El Comité Internacional de Museos y Colecciones de Arte Moderno (CIMAM), la Confederación Internacional de Arte Contemporáneo y el Consorcio de Galerías de Arte de España han expresado su solidaridad y apoyo a Borja-Villel, así como también lo hizo parte del sector cultural a través de una carta pública. El asunto está siendo dirimido y cubierto por los medios por lo que no es necesario ahondar en los pormenores que se pueden rastrear fácilmente en línea.

En ambos casos se trata de museos de arte contemporáneo, privados en Estados Unidos, y público en España. Su presupuesto incluye recursos del erario, auto generados y aportaciones privadas. El Reina Sofía recibe la mayor parte a través de asignación directa y debe a cambio rendir cuentas públicas y soportar una pesada supervisión y burocracia gubernamental. Los museos privados en Estados Unidos reciben un porcentaje menor de sus recursos del estado, por asignación indirecta, es decir que aproximadamente 50 centavos de cada dólar donado al museo proviene de fondos públicos a través de las extensiones fiscales que recuperan sus benefactores. El sistema es plutocrático y la supervisión de las instituciones culturales privadas puede pensarse como una forma de administración pública delegada que habilita para hacerlo a las personas más ricas de la sociedad.

En ambos se aduce el derecho a la libertad de expresión. Sin embargo en Estados Unidos la ley estipula que este derecho no es irrestricto: uno no es libre de gritar «¡fuego!» en una sala de cine abarrotada de gente y crear pánico cuando no es cierto, e incitar a cometer un acto ilícito es un acto ilícito conmensurable. La libertad de expresión está limitada también por relación contractual. En un entorno profesional una empresa o institución puede dictar políticas que la regulen. La empresa Apple, por ejemplo, es famosa por el secreto que exige a sus empleados sobre nuevos productos, y una universidad de afiliación religiosa puede exigir a su personal que su discurso en el aula y en redes sociales sea forzosamente consiente con la fe que la escuela profesa.

La libertad de expresión artística en un espacio destinado a este efecto es menos problemática que el arte en espacios públicos, pues su acceso puede ser restringido. Es posible señalizar o se podría inclusive clasificar las obras como se hace en el cine para garantizar el otro derecho, el del espectador, a no ver lo que no quiere ver, aunque no nos engañemos, clasificación es una forma de censura.

El planteamiento del derecho a la libertad funciona a corto plazo y beneficia a los artistas pero no necesariamente a la institución. En el caso de Serrano y Mapplethorpe sus obras acabaron por exhibirse, su precio en el mercado aumentó, y también su valor simbólico. Lo mismo ocurrirá probablemente en España.

La estrategia conservadora en Estados Unidos se libró en el legislativo, liderada por un senador y afectó tanto los flujos de capital de los museos como su control y supervisión que parcialmente transfirió del gobierno a los privados a razón de su voluntad de contribuir ellos también a la subvención de la institución. El problema se planteó en una forma que resuena con la visión neoliberal del mercado: privilegiar la demanda sobre la oferta y ordenar los sistemas productivos, en este caso de productos culturales, para que se ajusten a los deseos y necesidades de los consumidores. La otra perspectiva, la del sector cultural, se encasilló en una narrativa que aducía privilegios inmerecidos a grupos de interés, una narrativa en el mejor de los casos aristocrática.

A manera de descanso en el camino de esta reflexión, más que de conclusión quisiera pensar con Bourdieu en la independencia relativa de los campos intelectuales que nos recuerda que en el sistema del pensamiento y la imaginación el peso relativo de los participantes es desigual por lo que la estadística y por ende el modelo de oferta-demanda es insuficiente para describir el fenómeno del arte. Pensar con Bourdieu sirve para explicar también que esa independencia del arte es relativa, y que sigue articulando su función además de con respecto a sí mismo, con respecto a restricciones políticas y económicas. La premisa primera de la exposición del Reina Sofía es precisamente un arte que incide en lo político y social, y que piensa formas alternativas al mercado. Es un oxímoron pretender aducir su independencia sin asumir su interdependencia.

El segundo punto de descanso en esta reflexión es la observación que la segunda premisa del arte provocador es precisamente que un nivel constante de conflicto es positivo y deseable para que la sociedad no se deje abrazar por el espíritu gregario. Los públicos del museo no son sólo los artistas, son los que acuden o consultan en línea, los que se ven impactados porque el museo exista aunque nunca acudan a una exposición y también las generaciones futuras con las que tenemos un compromiso ineludible, y que desgraciadamente no tienen voz o voto directo en el mercado o en la democracia.

Lo que sucedió en los Estados Unidos no sucederá en España, pero más que por diferencias institucionales, de estrategia o circunstancia porque la función de la institución museal ha cambiado de paradigma en el sentido con que Thomas Kuhn pensaba las revoluciones del conocimiento desde la popularización de las nuevas tecnologías digitales y las redes sociales en los años 1990s, pero eso, merece otra reflexión.


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Imagen: Tomada de la muestra "Recuperar la memoria. Experiencias feministas desde el arte: Argentina y España" que se presentó en el Centro Cultural de España en Buenos Aires en 2013. Fue curada por Juan V. Aliaga, María Laura Rosa y contó con la participación de Ana Navarrete y Mujeres Públicas.

* Con este texto anunciamos a nuestros lectores un breve receso en los envíos de "Domingo Festín Caníbal" hasta el inicio del siguiente año 2015 y aprovechamos para desearles unas felices fiestas.

Diciembre 07, 2014

El último hombre - Pablo Soler Frost

trk.jpgÉl no sabe que es el último. Está rodeado de figuras que pretenden, con acierto ser hombres. Como en la fantasía adolescente de Stendhal, los demás no serían sino el decorado.

"Si no tu, ¿entonces quién? Y, si no ahora, ¿entonces cuándo? decía el proverbio medieval.Él lo siente como si hubiese sido pronunciado hoy, en una grabación molesta. Siendo, aún sin saberlo, quien es, es decir, el último, era inevitable que todo fuera dirigido a él, o contra él.

Todo: desde los libros que no leerá (alguno en coreano), y las revistas que ya no le interesan, a los anuncios de torsos descubiertos y las imágenes de atroces ocurrencias diarias, que recuerdan el derrumbe de la torre de Siloé; de la rotura de un vidrio y la caída de un árbol en un bosque que no escucha, y mi voz que madura, al éxito de James, los cowboys que se aman, el rap que rima lo que no puede cambiar, las películas de Van Sant y de Von Trier, el infierno, los secretos de la Santísima Virgen de Fátima, la encíclica de Benedicto XVI, los incendios en Francia, los aviones cargados con los ataúdes de los caídos y el cortejo de los negros grajos sonre la verde grama...

el fuego que quiere prender y el agua que quiere lavar, el sudor que purifica y el nuevo caterpillar, la Norma Oficial Mexicana, México, Misuri y México, Filipinas y Mexican Hat, Arizona y la Presa de las tres Gargantas, el Falun Gong, y el rugido que se apaga en la Lacandona; las fiestas que acaban como en Los endemoniados acaba una fiesta que describe Dostoievsky y la imposible (posible) conversación de un joven machetero en las laderas del Ruwenzori, una de las Montañas de la Luna: "enchúlame la máquina" y el tembor que dañó los frescos de Giotto en Asís: las medusas alteradas, los conejos fosforescentes, la gripe aviar de los gansos trompeteros y las magníficas grullas en el Baikal, la cura milagrosa, los laboratorios en la selva abandonados, el rumor que crece, las redondas, robustas rodillas de los chavos y la determinación confusa de las colegialas; el no, el sí, el tal vez, el quizás, el cuándo, el dónde, Jim y Lord Jim, los huesos de la ballena, la película de su amigo, la Semana Santa entre los coras, las cruces de Yuma y las cruces de Arlington, la arteria tapada, el diente cariado, el coreback de la pierna quebrada, el récord, el córner, Steiner: Jacob y la lucha con el ángel.