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Abril 11, 2015

Remainder (realismo especulativo) y otras reflexiones - Jesús Andrés

remainder-day.jpgTras sufrir un accidente y salir del profundo coma en el que ha estado sumido, el protagonista de esta historia de Tom McCarthy debe aprender de nuevo a usar y a poner en acción su cuerpo. Para ello, durante la rehabilitación se ve obligado a pensar qué músculos necesita mover y ordenarles actuar. Desde el más mínimo acto de llevarse una mano a la boca, hasta caminar sin ayuda, debe ser reaprendido y por lo tanto meditado, pensado. Esto le lleva a sentir que no actúa con normalidad, sino a través de una mediación, se convence de que lleva una vida de segunda mano, carente de espontaneidad, de veracidad. Mientras que piensa y siente con respecto a su propia vida, el personaje de este relato se convence de que los personajes de las películas hacen todo a la perfección, sin errores, todo les sale bien la primera vez, nada falla. Mientras que la actuación de los actores le parece real, su vida real le parece tan falsa como una representación.

A causa del accidente también ha perdido la memoria, aunque la recupera en parte, lenta y de forma fragmentaria, como revelando una imagen latente. Un hecho casual, una grieta en la pared, le trae a la memoria un momento de su vida en el que fue feliz. Algo activa la memoria como la mil veces evocada magdalena de Proust, pero en este caso, dentro de un contexto ajeno al modernismo. Ese "hallazgo" le incita a reconstruir ese momento, representarlo y vivir en él. Así duplica cada detalle que ha recordado y repite incansable la representación, como un mantra, hasta el éxtasis.

Es tan grande la satisfacción que le produce, que decide escenificar otro momento cercano, que le ha resultado estimulante y que recuerda perfectamente. Y decide no participar en él sino deleitarse en la representación, en verse a sí mismo, mediante otro, repetir la escena hasta hacerla perfecta, hasta que parezca real, hasta que se vea real.

Para ello necesita proveerse de dibujos, mapas y gráficos indispensables en la reconstrucción a escala real de los acontecimientos. También dispone de modelos, maquetas reducidas de sus escenografías. Y dirige la representación a la vez que mueve las piezas en el modelo. Hace que la escenificación duplique los cambios que provoca en su pequeño "juego a escala". De tal modo la vida "real" queda pospuesta a su copia. Como diría Jean Baudrillard, su simulacro le precede. Como un mercado financiero, la realidad depende de un modelo. Simultáneamente, el protagonista invierte en bolsa y nuevos gráficos son necesarios. Pero confía en su intuición y desprecia los gráficos de su agente de valores. Para él, uno de los gráficos resulta semejante a la grieta en la pared que detonó su catarsis. Todo avanza de un modo especulativo. El valor de sus acciones crece de un modo imparable, alejándose cada vez más de la realidad. Esas acciones representan y a la vez forman una nueva realidad. La búsqueda que él ordena del significado de distintos términos es otra manera de aproximarse a las cosas, según el valor que les hemos asignado, a partir del nombre que les hemos designado. El diccionario es a las cosas, lo que la bolsa es a las acciones, ambos definen el valor de uso, pero el protagonista se aproxima a las cosas, mientras que las acciones se separan de ellas. Quiere dejar de ser metáfora para ser metonimia. Quiere dejar de ser lo representado para ser el representado. Quiere dejar de ser imagen venerable para ser el venerado.

La novela se adentra en el debate y la reflexión del realismo especulativo y de la ontología orientada a los objetos. Tanto el autor como el protagonista manejan dichos conceptos, lo cuales no solo son investigados sino puestos en evidencia y explorados incluso de un modo paródico. Si el problema central de la realidad especulativa es la relación entre ser y pensar, el hombre en relación con el mundo, McCarthy comienza por situar al personaje al borde la muerte, luego en coma y más tarde en trance, tratando de escindir el binomio ser-pensar, en los límites de la finitud de lo humano. El momento en que el protagonista consigue que la representación se acerque a lo real, le provoca un estado de placer semejante al inducido por drogas, un paraíso artificial, que a menudo desemboca en la inconsciencia, y en el roza de nuevo el coma. Solo tiene acceso a la realidad, tal como se le presenta.

El realismo especulativo es un movimiento de pensamiento contemporáneo que surge en 2007, mientras que Remainder, se publicó en 2005, indaga en él avant la lettre. Remainder no es solo una novela que contiene una historia fascinante que puede leerse sin más ambición que el disfrute de una ficción genial, sino que además nos hace adentrarnos en numerosas capas de interrogantes acerca de lo que significa ser y pensar en el mundo contemporáneo. Si el autor comulga o no con los postulados de la corriente mencionada resulta menos relavente a que si el lector es consciente de los mismos y decide por sí mismo. Probablemente al autor le interese más jugar con el problema y sus posibles soluciones que ofrecer resultados únicos e categóricos. Dicho en palabras de Stéphane Mallarmé: Un coup de dés jamais n'abolira le hasard.

Se podría decir que Tom McCarthy, al igual que Thomas Pynchon, lleva la lógica de su personaje hasta sus últimas consecuencias. Así como explora sutilmente los conceptos mezclándolos con la ficción a la manera de Georges Perec en La vida instrucciones de uso, un referente indispensable para entender o profundizar aun más en Remainder. Pero también coreografía los movimientos de los actores inspirado en Don DeLillo, ya queSubmundo podría ser una tercera pista para ubicar esta realidad inestable. Así podríamos decir que así como en la novela de Perec una parcela de realidad es analizada de un modo exhaustivo; y que como en la novela de DeLillo el tiempo parece detenerse, mientras vemos la acción ralentizada.

Remainder fue impresa originalmente en un tiraje limitado de 750 ejemplares como un proyecto artístico una suerte de novela-performance, y desde su aparición tuvo una buena acogida y muy pronto se tradujo y se publicó en otras lenguas. Quizás el éxito de esta primera construcción narrativa es que puede "leerse" como una lograda obra de arte y una acertada reflexión acerca del mundo contemporáneo.

Remainder es también el resto de un cálculo complejo, el residuo, la diferencia, lo que hace que una cosa no sea igual a su doble, lo que se pierde en el reflejo, en la sombra, en la definición, en la designación. Es lo que hay entre una realidad y un constructo. La puesta en escena, así como la lectura íntegra de Satin Island, la nueva novela de McCarthy en el espacio de arte Fig-2, en Londres, sigue la lógica de Remainder y se erige como una re-representación, una nueva capa de realidad...


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Notas de la redacción

- El texto fue adaptado y llevado al cine por Omer Fast en 2014 y la comenzará a distribuir Sodapictures en el 2015, es de esta versión cinematográfica que hemos extraído la imagen que ilustra este texto.

- También se recomienda la lectura de la reseña que hizo de esta novela Rodrigo Fresán y que se publicó en su momento en la revista Letras Libres y la de Tom Morton en Frieze.

-Residuos,Tom McCarthy, Lengua de trapo, Madrid, 2007.

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