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Mayo 24, 2015

¡Por fin! la hora de la comunidad – María Virginia Jaua

-Dos momentos de la primavera en México y en Madrid-
i0tak45q1955ybr1u88v.gif "…comprometer nuestro trabajo para lograr que el sentido de esas transformaciones sirva -cuando menos tentativamente- a los intereses de generación de plataformas de comunicación directa, a la construcción efectiva de nuevas formas de comunidad que, sin confundirse con la forma expropiada que ellas adoptan en lo mediático, permitan el encuentro y el diálogo libre y participativo en un dominio de lo público no neutralizado". José Luis Brea

Hace exactamente cuatro años nos encontrábamos saliendo de un largo invierno y despertando a la intensidad que significó aquella primera primavera reflexiva del 2011(1). Desde aquel mítico 1968 nos preguntamos ¿Qué pasa en primavera? Se renace a la vida del deseo, o es que la vida misma que es puro deseo se hace más intensa, más exigente. Pone por delante las más elevadas aspiraciones, de otra vida, de otro mundo, de otros pensamientos, de otro estado mental.

Esa primavera de 2011 el movimiento ciudadano de los indignados se instaló en la plaza pública para llevar a cabo un ejercicio espontáneo y necesario de reflexión acerca de las maneras en las que se organizan y se conducen las vidas en el terreno de los político y lo económico. A diferencia del que se produce hoy, aquel no estuvo conducido mi mediado por ninguna institución o ley, o por algún acontecimiento de agenda, como por ejemplo una elección, la de esta mañana, la que ahora mismo se comenzará a desarrollar.

Nadie pensó entonces que aquel gesto, para algunos intrascendente o inocuo o excesivo y radical y para otros, quizás los más inconformes con la realidad no solo necesario sino de importancia vital llegaría a ver otra primavera. Y mucho menos entonces se creyó que aquella “acampada” podría sentar las bases de una plataforma que hoy “ensaya” una manera de “asaltar” o “saltar” unas políticas gastadas y sumidas en el más profundo desprestigio, gracias a una crisis que hizo evidente ya no los errores de la deriva económica sino la ruina moral de quienes detentan el poder de dirigir y aplicar las decisiones para salir o para entrar en una economía de excesos o de recortes, pero que sobre todo se preocupan por encubrir sus malas prácticas y sus inexplicables patrimonios en una red de complicidades hipócritas.

El que ese primer gesto no se haya diluido sino que al contrario haya sido el germen para un trabajo en el que se asumen responsabilidades de algo mucho más importante, que las instituciones políticas tradicionales desdeñan: la práctica efectiva de la comunidad, es algo que realmente produce ilusión, es algo que podría, independientemente del resultado, ser algo por lo que seguir trabajando.

Aunque el resultado no sea lo más importante, por supuesto deseamos un cambio inminente, ante la evidencia de que los ciudadanos tenemos la posibilidad real de sabernos capaces de asumir el compromiso con nuestro propio estar en el mundo los unos con los otros, es decir, con la construcción de una comunidad, pero no solo eso, una comunidad digna, consciente y capaz de entregar aquello reclama.


(1) Véase Subversión más allá de la sospecha* II / El camino musical entre la indignación y la N a d a


* * *


Por otra parte, ¿cómo dar cuenta de lo que significa vivir en permanente diáspora? No me refiero a la experiencia móvil en la que demuestra su agilidad el turista ni tampoco a los ritmos frenéticos de los desplazamientos globales del empresariado neoliberal. Sino a algo más pausado y que tiene que ver mucho más con la experiencia de vivir y amar –y por esa misma razón exigirle siempre más y ser más críticos– lugares distintos de la geografía.

A veces pienso, en medio de tanto ir y venir entre estas dos ciudades tan importantes para mi, Madrid y México, que la experiencia del desarraigo podría no significar un existir dividido y en permanente falta sino uno multiplicado. A menudo estos pensamientos soleados aparecen no solo con el despertar de la energía primaveral sino gracias a una serie de acontecimientos que de pronto descubrimos resuenan y se conectan a pesar de las distancias.

Ahora mismo México, como muchos saben, es una gran herida, más abierta y mucho más dolorosa ante el contraste con la ilusión que podríamos estar experimentando hoy en Madrid, en estos días largos y de promesa de un cambio. Sin embargo, también en lo más oscuro se aborta luz, recuerdo decir en algún texto a José Luis Brea. También allí en la más profunda oscuridad se perfila lo que la ceguera de todos los días de pronto revela. Y es por ello que un pequeño, un pequeñísimo gesto hacia la construcción de lo común también podría aportar algo a este momento de tanto desasosiego y en el que parece que la mitad de uno se derrumba.

Por ello me gustaría no solo llevar un poco de esta ilusión a quienes nos leen en México o con el corazón ahí (la ilusión de que a veces sí es posible que un sector de la sociedad asuma la responsabilidad de sí misma) sino celebrar aquí el surgimiento de una “comunidad artística” que en México ha decidido, a pesar de muchas diferencias, reunirse y discutir para juntos dar pasos y sumar fuerzas ante el atropello que se está propinando a la cultura. La incertidumbre que se está viviendo dentro de toda la comunidad que labora directa e indirectamente en el sector cultural es enorme, ya que peligran el funcionamiento de muchas instituciones adscritas al Inba pero también de muchos proyectos y la economía de muchas personas y muchas familias.

Así como este país ha sido enormemente generoso a la hora de recibir y abrir espacio a personas de muchas culturas, provenientes de guerras, de dictaduras, de persecuciones políticas, religiosas y económicas, desde aquí solicitamos en nombre de esa incipiente comunidad el apoyo para las demandas de restitución del presupuesto. Sabiendo que la construcción de lo común excede con mucho los límites y las fronteras y que ese “estar los unos con los otros” con su participación activa y su implicación también podría producirse aquí.

La carta que se enviará puede leerse más abajo y todo el que crea que el quehacer cultural no debe ser abandonado completamente por el Estado a los vaivenes y caprichos del capital privado pero tampoco a los desiertos con que amenazan las barbaries del terror, sino que la cultura es un derecho que dignifica y fortalece los lazos afectivos que unen a la comunidad y hacen posible precisamente esa generosidad para con las otras.

Todo el que quiera sumar su entusiasmo a una demanda justa y respetuosa y desee enviar su firma para apoyarlo solo tiene que escribir a esta dirección de correo:

restituciondelpresupuesto@gmail.com


Muchas gracias y buen y esperanzado domingo de festín caníbal.


* * *


México D.F. a 19 de mayo de 2015.
Ciudadano Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto
PRESENTE

En términos del derecho de petición consagrado por el artículo 8vo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los abajo firmantes, profesionales y miembros de la sociedad civil nos dirigimos a usted y a los funcionarios competentes para expresar el desacuerdo de la comunidad artística con los recientes ajustes al presupuesto destinado a los programas e instituciones públicos culturales.
Somos conscientes de que estas medidas han afectado diversas áreas de la vida nacional, sin embargo la magnitud de los recortes en materia de cultura pone en riesgo las actividades sustantivas del sector y afecta directamente a la conservación, investigación y difusión del patrimonio cultural de la nación; así como a la producción y educación artísticas de México. Los despidos de personal especializado, la cancelación de exposiciones de artistas nacionales e internacionales y de proyectos educativos no sólo contribuyen a debilitar el frágil tejido social, sino que perjudican la imagen de México en el extranjero.
La cultura, como uno de los derechos humanos garantizados por el Artículo 4to de la constitución, es un factor decisivo en la búsqueda de una mejor calidad de vida y de una convivencia armónica entre los habitantes del país; un garante de la libertad y el desarrollo democráticos y una herramienta fundamental para superar la pobreza y la inseguridad.

Por todo lo antes señalado, solicitamos a las autoridades correspondientes se restituya, de manera inmediata, el presupuesto asignado al sector por el poder legislativo.

Atentamente,

Enviado el 24 de Mayo. << Volver a la página principal << | delicious

Comentarios

Por fin huele a primavera...


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