« Cirugía y diván - ÁNGELA MOLINA | >> Portada << | Ganar el tiempo, perder el espacio - Pedro de Llano »
Mayo 26, 2005
Gigante con voz de ángel - RAMON SÚRIO
Noticia sobre la actuación de Antony and the Johnsons en Primavera Sounds. Originalmente publicado en LA VANGUARDIA DIGITAL
Entre las actuaciones más esperadas del festival Primavera Sound figura la de Antony and the Johnsons, que llegan en la que es primera fase de su gira europea -en julio pasarán por el Mar de Músicas de Cartagena y el Festival de Jazz de San Sebastián- de presentación de su segundo álbum Iam a bird now, todo un acontecimiento de la escena alternativa, hasta el extremo de que Secretly Canadian, la compañía que lo edita, se ha quedado sin existencias para cubrir la demanda del mercado español. Según confirma su distribuidora, Green Ufos, el disco ya va por las siete mil copias vendidas, una cantidad que sólo han alcanzado Yann Tiersen y Dominique A.
antony_and_the_johnsons-hope_theres_someone.mp3 (Objeto audio/mpeg)
El fenómeno Antony empezó a gestarse cuando Lou Reed lo invitó a formar parte de su grupo en la gira de 2003. Su relación, según él mismo nos cuenta, hacía poco que había empezado. "Conocí a Lou a través del productor Hal Willner que, cuando estaba trabajando en The Raven, me invitó a las sesiones de grabación para hacer coros. Fue allí cuando, hablando con Lou, le comenté que una de mis canciones preferidas era el Candy says de la Velvet Underground. Entonces él me contestó -y lo dice imitando su voz rugosa y nasal- que estaba esperando alguien como yo para cantarla. ¡Oh, dios mío!, le respondí; luego, en un concierto privado, canté Candy says y fue entonces cuando me dio la gran oportunidad de acompañarlo en directo". Lo más curioso del caso es que Willner, coleccionista de rarezas musicales, había descubierto la voz de Antony al toparse en una tienda de discos con I fell in love with a dead boy, un single que compró por lo chocante del título.
La veneración que Antony siente por la protagonista de la canción Candy says -la diva drag queen Candy Darling (fallecida en 1974), la más famosa criatura de la Factory de Andy Warhol- se hace evidente en la carátula de su disco, una hermosaf oto en blanco y negro que la muestra en la cama del hospital poco antes de morir. "La portada es también un homenaje a uno de mis artistas favoritos, el fotógrafo neoyorquino Peter Hujar, que hizo muchos retratos de figuras marginales del downtown". El nombre de su grupo, The Johnsons, es otro tributo a su héroe travesti Marsha P. Johnson. Un mundo que Antony conoce muy bien porque antes de hacerse famoso era un habitual de los clubs del Lower East Side, como integrante de un colectivo gay dedicado al cabaret, y aunque su voz tenga tono operístico confiesa no haber seguido "ninguna clase de formación clásica. Todo lo que sé lo he aprendido de manera autodidáctica, cantando bajo la ducha y escuchando a mis cantantes favoritos". Entre sus grandes influencias reconoce que uno de sus discos preferidos es "el que Billie Holiday grabó en el Carnegie Hall". En este sentido tampoco se corta al afirmar que Fistful of love, uno de los temas más logrados de su nuevo disco, en el que colabora Lou Reed, "es un homenaje a la canción Ain´t nobody´s business if I do y una copia del sonido del sello Stax, de Otis Redding, de las Crystals y Millie Jackson. Lo último que pretendo es ser un artista original", remata entre risas.
Antony nació en Inglaterra y creció entre Amsterdam y California antes de asentarse en Manhattan en 1990; sin embargo, a sus 34 años confiesa "no sentirse un inglés en Nueva York a la manera de Quentin Crisp". Él es más modesto, tanto que hasta encuentra embarazoso el aparecer en todo tipo de publicaciones, desde las revistas especializadas en música a los periódicos, pasando por las revistas de moda o tendencias, como el personaje del momento. Su discreción se hace extensible al hecho de que parece más cómodo hablando del trabajo de sus amigos que del suyo propio; del dúo Cocoroise, por ejemplo, a las que teloneó en La Paloma, o de lo fascinado que está por la personalidad de la arpista Joanna Newsom. Llega hasta a hacer recomendaciones. "Me gusta mucho el Sung tongs de Animal Collective y el ambient experimental del The disintegration loops de William Basinski".
En el nuevo disco de Antony and the Johnsons colaboran Boy George, Devendra Banhart y Rufus Wainwright. "Devendra es encantador, un visionario místico y un cantante mágico; Rufus, en cambio, es más elegante, sofisticado y majestuoso". Antony también participa en Want two, el último y alabado trabajo de Rufus Wainwright, y no puede creerse que una de las canciones que más nos gusta sea precisamente Old whore´s diet, en la que hace coros. "¡Oh, no! -exclama azorado- creo que la mejor es Memphis skyline, su tributo a Jeff Buckley. Rufus es un compositor y cantante atemporal que vive en un mundo antiguo, en el sentido clásico del termino, en cambio Devendra, aun siendo más joven, es un artista romántico del presente. Lo que hace es equivalente a las bellas artes: es músico, poeta, dibuja sus portadas". Antony también vierte grandes halagos sobre el talento del violinista y arreglista Maxim Moston, cuyas orquestaciones dan lustre tanto al último disco de Rufus Wainwright como al suyo propio y va a ser uno de los músicos del cuarteto que lo acompañará en directo, junto a Julia Kent (violonchelo), Jeff Langston (bajo) y Rob Moose (guitarra), el 27 de mayo en el Escenari Auditori. |
Enviado el 26 de Mayo. << Volver a la página principal <<
Pings de TrackBack
URL del Trackback para esta entrada:
http://salonkritik.net/MT/mt-tb.cgi/57
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por registrarse, . Ahora puede comentar. (salir)
(Si no dejó aquí ningún comentario anteriormente, quizás necesite aprobación por parte del dueño del sitio, antes de que el comentario aparezca. Hasta entonces, no se mostrará en la entrada. Gracias por su paciencia).