« Bloom: realidad y provocación del genio - JOSÉ LUIS GIMÉNEZ-FRONTÍN | >> Portada << | Dada: La vida, la libertad - José JIMÉNEZ »

Octubre 15, 2005

Azucena Vieites, El dibujo como línea - PEIO AGUIRRE

Originalmente publicado en LA VANGUARDIA DIGITAL

El sugerente título Oye lo que traigo flota como una resonancia magnética en la exposición de Azucena Vieites (Hernani, Guipúzcoa, 1967). Esta muestra supone una mirada atrás a más de una década de laboriosa actividad ahora recontextualizada, reactualizada y reprocesada en tiempo real. No obstante no podemos hablar aquí de retrospectiva en el sentido estricto del término, sino más bien de monográfico (en el sentido musical) y que, sumado al premio Gure Artea conseguido el año pasado, concedería a la artista de un merecido reconocimiento.

Una primera reflexión aquí estaría en la fusión teórico-práctica que inunda una trayectoria caracterizada de forma paralela por el compromiso feminista del activismo político (a través del colectivo Erreakzioa-Reacción) y, por otro lado, el desarrollo de una línea personal centrada en el dibujo.

Estos dos impulsos, aún diferenciados, conformarían una sola unidad llamada Azucena Vieites. Sin embargo, en esta exposición sólo esta segunda forma de expresión está representada, otorgando al medio (dibujo) un valor significante en sí mismo.

La tensión dialéctica entre la copia y el original permanece como matriz conceptual. Decenas de dibujos ordenados no-cronológicamente en una invasión

ordenada y racionalizada. La interiorización de la subjetividad dentro del proceso creativo está salpicada por la tenue existencia de un conglomerado de referentes culturales e icónicos que actúan como pantallas desde donde proyectarse simbólicamente. La identificación y la apropiación son técnicas donde artistas como Vieites proyectan fragmentos de subjetividad como pedazos a la búsqueda de una cohesión interna y orgánica. La primera, la identificación, es un movimiento que va de dentro hacia fuera, mientras que la apropiación actúa a la inversa, de fuera hacia aden-tro.

En cualquier caso, ambas funcionan como un método de aproximación narrativa a lo oculto, al desvelamiento del yo. Vieites filtra estas imágenes provenientes del mundo por medio de su prisma subjetivo, y las devuelve cambiadas en dibujos que muestran la alta codificación de la cultura visual. Lo que está en juego es una cuestión de identidad. Hay una máxima que dice que si hay necesidad de identificación, es porque no hay identidad en primer lugar. A esto, Chantal Mouffe añade que "la historia del sujeto es la historia de sus identificaciones".

En este proceso de apropiación subjetiva se produciría una "transacción de objeto", esto es, un proceso en el cual el sujeto y el objeto sufren una identificación recíproca, que hace que momentáneamente el sujeto devenga objeto y viceversa.

Kaja Silverman ha dicho a este respecto que "es una cosa diferente posicionarnos ante otra persona como si nosotros fuéramos su espejo que posicionarnos ante ella como si ella fuera nuestro espejo". Esta apropiación no es una forma de colonización: más bien, ello libera paradójicamente al otro de ser él/ ella misma. Esta teórica conceptualiza la apropiación dentro de parámetros fenomenológicos y psicoanalíticos, oponiéndolo a los intentos de tener o poseer.

Este apropiacionismo fue una estrategia posmoderna deconstructiva de los clichés representacionales que posfeministas como Cindy Sherman, Barbara Kruger o Sherrie Levine exploraron como herramientas críticas durante la década de los 80. La diferencia de Vieites con respecto a esta generación reside en que el dibujo funciona como aproximación crítica pero sin socavar sus sutiles cualidades expresivo-narrativas. De hecho, aún teniendo anclajes con esta tendencia, esta teoría de la subjeción desde donde la autora se proyecta, identifica y compara en un juego especular situaría a Vieites en la vía de artistas tan dispares como Raymond Pettibon, Karen Kilimnik o Lucy McKenzie. Llegados a este punto, lo que flota en el aire es por qué se da una mayor trascendencia del medio, recurriendo a métodos que fortalezcan más si cabe un discursivo innegable. Limando las separaciones que establece con el lado más activista de Erreakzioa, introduciendo una orquestada performance donde cuestionamiento de la autoridad visual equivale a cuestionamiento disciplinar.

Enviado el 15 de Octubre. << Volver a la página principal <<

Comentarios

Publicar un comentario

Gracias por registrarse, . Ahora puede comentar. (salir)

(Si no dejó aquí ningún comentario anteriormente, quizás necesite aprobación por parte del dueño del sitio, antes de que el comentario aparezca. Hasta entonces, no se mostrará en la entrada. Gracias por su paciencia).


¿Recordarme?