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Enero 05, 2006

El instante creado (sobre Jeff Wall) - JOANA HURTADO MATHEU

Originalmente en LA VANGUARDIA DIGITAL

Wall
En un principio la fotografía imitó la pintura para hacerse un lugar en el arte. Después, pasó a reivindicar su carácter realista y no-narrativo para utilizarlo como un arma contra la pintura y afirmar así su autonomía. Las imágenes de Jeff Wall exploran ambas tradiciones a modo de parodia, tomando la ilusión pictórica y la ficción cinematográfica para encontrar otra esencia de la fotografía que reúna todo su potencial compositivo sin renunciar al narrativo. Photographs 1978-2004, la retrospectiva que presenta la Tate Modern de Londres, es una prueba de los años que lleva Wall interrogándose sobre un arte históricamente ligado a la sospecha.

Wall se enfrenta así al mito documental de recorrer el mundo en busca de ese instante decisivo que la realidad daría a luz ante la cámara. Lejos de la supuesta ingenuidad de Cartier-Bresson que se limitaría a inmortalizar las edades de una realidad convertida en documento, Wall apuesta por el trabajo en estudio, con escenario, material pesado y una estrecha colaboración con actores que le asemeja más al pintor o al cineasta que al distanciado reportero de ligera Leica.

Para enfatizar tal diferencia, a partir de 1978 expone el resultado en un formato que hasta entonces jamás había entrado en un museo: la caja de luz. Con estas enormes diapositivas en color, transparencias de gran formato que cuelgan del muro a baja altura, Wall se acerca al cartel publicitario de las paradas de bus y en cierta manera a los cuadros de los grandes maestros de la pintura o a la escultura minimalista, donde lo que importa es el componente escultórico, y con él, la experiencia física que se establece entre el espectador y la imagen como objeto.

Pero esta seducción física se rompe quizá por el banal contenido de la imagen: paisajes suburbanos (Storyteller), calles con mendigos (Night), conflictos raciales (Mimic) o simples transeúntes (Passerby), interiores de insomnio (Insomnia) o encargados de limpieza (Volunteer), en definitiva, escenas periféricas, gente invisible. Historias cotidianas y gestos automáticos y a pesar de todo, ficción. Porque el click fotográfico está más que calculado, y lo que fija esconde más de lo que enseña. No hay instante decisivo porque todo instante es impreciso, ambiguo.

El realismo, pues, no está exento de enigmas. Una manera de decirnos que un instante no puede contarnos el resto de la historia o, incluso, que puede no ser real sino simplemente imaginado. Solo así Wall consigue encontrar el mar en la fosa de un cementerio (The Flooded Grave)o hacer resucitar y dialogar un grupo de militares rusos muertos en Afganistán (Dead Troops Talk).

Captar la realidad es imposible porque se nos presenta de manera incompleta y en el intento de construirla, se nos escapa. Así de fragmentaria e invisible es la temática y la técnica de Wall, que borra los límites de sus fotomontajes para dar la ilusión de una única imagen (Restoration). Porque si utiliza la mise en scène y la manipulación digital es para romper con la fotografía instantánea pero sin dejar de ser verosímil. Wall ficcionaliza el referente para fabricar lo real, creando imágenes, finalmente, tan artificiales como documentales.

Cuestionando la percepción de lo real y su representación, Wall consigue que en cada una de sus fotos nos encontremos ante las Meninas de Velázquez. Por eso recrea cuadros de Delacroix, Hokusai y sobre todo Manet (Picture for Women). Todos sus paisajes tienen más deun camino ymásde un horizonte, sus escenografías están repletas de detalles que diluyen el relato único, sus personajes tienen una expresión que no llega a definirse (A ventriloquist at a birthday party)o están de espaldas (Overpass), para que sea nuestro imaginario quien les ponga la careta. La invisibilidad permite la imaginación, de ahí que Wall recurra también a la literatura, creando la versión fotográfica del Odradek de Kafka y de Ralph Ellison con su After ´InvisibleMan´, otro sujeto invisible que, como Wall, necesita la luz para existir.

Enviado el 05 de Enero. << Volver a la página principal <<

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