|
6 de Septiembre
José Luis Brea: un crítico decisivo - Fernando Castro Flórez
Originalmente en bizarro 2.0
Tras librar, con una entereza ejemplar, una batalla desigual con el cáncer, José Luis Brea, uno de los críticos y teóricos del arte contemporáneo más brillantes en el panorama español, ha fallecido. Destacó en los años ochenta con un discurso que desbordaba las tendencias más ramplonas imperantes en la crítica periodística; con formación filosófica y querencia especial por la escritura de Deleuze y Guattari o las micrologías de Benjamín, lanzó audaces tesis en las que venía a defender el post-conceptualismo. Su discutida exposición Antes y después del entusiasmo (1989) estaba cimentada en una aguda revisión de los procedimientos alegóricos en fecundo diálogo con las teorizaciones de Craig Owens o Paul de Man. En libros como Las auras frías o sedimentó su escritura conceptista y con tendencia a lo hermético. Era, a pesar de la apariencia impenetrable de sus argumentos, un sujeto extremadamente curioso y con un deseo de comunicar con otro que, progresivamente, fue ausentándose. Aunque mantuvo la actividad curatorial, en el tránsito al siglo XXI se fue decantando por el mundo digital. José Luis Brea ha sido uno de los agitadores del “saber cibernético” con mayor entusiasmo y radicalidad. En páginas web como aleph, w-3art o salonkritik, recogió textos cruciales y trató de generar un espacio público de discusión.
Continuar leyendo "José Luis Brea: un crítico decisivo - Fernando Castro Flórez"
Enviado el 6 de Septiembre
| Comentarios (1)
|
Brea - Vicente Luis Mora
Originalmente en Diario de Lecturas
No me extenderé. Como es visible un poco más arriba, este blog lleva una cita de “cabecera” de José Luis Brea. Muchas veces, al preguntarme por esa cita, he tenido que aclarar que Brea no era para mí un ascendiente magistral, sino un notable pensador estético con el que de vez en cuando disfrutaba de sintonías. Sintonía es una palabra polisémica que a Brea, creo, le gustaba mucho. Para él había súbitas iluminaciones comunes, sincronicidades, que están todavía fuera de lo detectable pero que son preciosas para lo que somos y para quienes somos –sabiendo que somos, o debemos ser, también otros, en aras de la “radical alteridad” que presidía su pensamiento hasta el final-. Escribo final porque Brea nos dejó el pasado miércoles.
Cuando leí esa cita de Brea sentí una súbita afinidad, no conmigo, sino de forma áltera con el espíritu de este blog, que se propone precisamente hacer una crítica en directo de nuestro tiempo. La de él era, por el contrario, una crítica atemporal, raramente enclavada en una ucronicidad brillante. Por ese motivo no son pocos quienes han podido hablar de premonición al comprobar que su último texto en http://salonkritik.net se titulaba “Los últimos días”. Bueno, en realidad era un texto de 1992, en el que podían leerse cosas como ésta, con la que también sintonizo: “Simetría inversa de dos ficciones abstractas, teológico-políticas: la del fin de la historia y ésta de los últimos días. En ambas hace síntoma y conciencia la condición terminal de una cultura que conoce su fracaso en términos de incapacidad de representación plena del sentido, de viabilidad de un proyecto emancipado de sujeto, de realizabilidad de una forma digna de convivencia en lo social.
Continuar leyendo "Brea - Vicente Luis Mora"
Enviado el 6 de Septiembre
| Comentarios (0)
|
4 de Septiembre
Mineralidad absoluta (el cristal se venga) - José Luis Brea
[José Luis Brea uno de los teóricos-críticos más lúcidos de nuestra época se ha ido. José Luis Brea ha sido, es y será un ser Único. Tan riguroso y exigente con él mismo, como con los otros. La mayoría de las veces más consigo mismo. Mucho más generoso que exigente. José Luis siempre creyó en el pensamiento libre, en la forma rizomática, en el hacer compartido, en las formas narrativas dentro de nuestra cultura y la generación y distribución del conocimiento. Sus ideas, siempre profundas, siempre iluminadas e iluminadoras, también polémicas y muchas veces incómodas, han inspirado (e inspirarán) a espíritus inquietos y ávidos de criticidad de todas las generaciones y molestarán un poco en el ámbito político e institucional. Sin embargo, José Luis Brea siempre defendió sus ideas con valentía y coraje. Hizo muchas cosas, imposible enumerarlas todas aquí. Recomendaríamos la lectura de su último libro Las tres eras de la imagen pero todos sus libros son brillantes y hermosos. Fue un defensor de la Universidad, de la formación, del debate, de la escritura, del compromiso, pero por encima de todas esas cosas tan importantes, su campo de batalla fue por la afirmación de una vida feliz y construida en el amor. Hoy nuestra tristeza es infinita, pero la potente luz de sus ideas y el deseo de que su pensamiento resuene y su escritura, su voz más dulce, íntima y poderosa, sea eterna, nos da fuerza.
Este texto que les enviamos hoy, José Luis lo dejó preparado para el envío de la columna de sK, domingo festín caníbal y completa la serie de reflexiones acerca del "Pensamiento libre".]
El cristal ríe –decía Smithson.
Hay toda una lógica de la producción de estructuras dinámicas que tiene en contradecir su destino aparente –en la entropía, en el devenir carente de la capacidad de obrar- su gracia. Es cierto que podemos considerar ese comportamiento avieso, contradestinal, una jugada humorística.
Acaso sobre todo en el sentido humoral: como un tender a lo líquido –también para la física del estado sólido, del –incluso diríamos- el más sólido de los estados posibles. Pongamos que se trata sobre todo de un aflojamiento de las estructuras, que hacen que todo lo que parece tender máximamente a la estabilidad, la homeostasis, la auto-contención de todo juego de fugas y derivas –conoce a la postre dinámicas de erosión o transformación interna, estructural, que lo liberan de una forma de ser que no tendría gran diferencia en su modo del no estar siendo –no devenir, no ser su propio juego del diferir de sí, ya en cuanto al tiempo, ya en su molecularidad más propia e insistente- con la más perfecta e implacable nada.
Continuar leyendo "Mineralidad absoluta (el cristal se venga) - José Luis Brea"
Enviado el 4 de Septiembre
| Comentarios (5)
|
1 de Septiembre
Forma-de-vida - Giorgio Agamben
Originalmente en vivilibros. Visto en .. Caosmosis ..
1. Los griegos no disponían de un término único para expresar lo que nosotros queremos decir con la palabra vida. Se servían de dos términos semántica y morfológicamente distintos: zoe, que expresaba el simple hecho de vivir común a todos los vivientes (animales, hombres o dioses) y bios, que significaba la forma o manera de vivir propia de un individuo o de un grupo. En las lenguas modernas, en que esta oposición desaparece gradualmente del léxico (donde es conservada, como en biología o zoología, ya no indica ninguna diferencia sustancial), un único término -cuya opacidad crece en medida proporcional a la sacralización de su referente- designa el desnudo presupuesto común que es siempre posible aislar en cualquiera de las innumerables formas de vida. Con el término forma-de-vida entendemos, por el contrario, una vida que no puede separarse nunca de su forma, una vida en la que no es nunca posible aislar algo como una nuda vida.
2. Una vida que no puede separarse de su forma es una vida que, en su modo de vivir, se juega el vivir mismo y a la que, en su vivir, le va sobre todo su modo de vivir. ¿Qué significa esta expresión? Define una vida -la vida humana en que los modos, actos y procesos singulares del vivir no son nunca simplemente hechos, sino siempre y sobre todo posibilidad de vivir, siempre y sobre todo potencia. Los comportamientos y las formas del vivir humano no son prescritos en ningún caso por una vocación biológica específica ni impuestos por una u otra necesidad; sino que, aunque sean habituales, repetidos y socialmente obligatorios, conservan en todo momento el carácter de una posibilidad, es decir ponen siempre en juego el vivir mismo. Por esta razón -es decir en cuanto es un ser de potencia, que puede hacer y no hacer, triunfar o fracasar, perderse o encontrarse- el hombre es el único ser en cuya vida siempre está en juego la felicidad, cuya vida está irremediable y dolorosamente asignada a la felicidad. Y esto constituye inmediatamente a la forma-de-vida como vida política. (1)
Continuar leyendo "Forma-de-vida - Giorgio Agamben"
Enviado el 1 de Septiembre
| Comentarios (0)
|
31 de Agosto
Los Últimos Días - José Luis Brea
¿Acaso no nos resulta intolerable ya ese encasquillamiento de una cultura que se ha embobado de sí misma en la imaginación enfermiza de su final, en la letánica intuición de su agonía?
Sin duda, sin duda. Pero entonces, nada de apocalipsis -ni apocalipsis-ahora, ni apocalipsis futuro-, nada de -como certeramente ha reclamado Derrida- moribundias. Ni plagas ni pestes, ni signos en los cielos o presentimientos agónicos que -a baja intensidad- persigan electrizar nuestra piel: negativa a todo discurso catastrofista o postrimero, a todo expresionismo agorero de finales -perpetuamente aplazados.
En su lugar, sólo la proclamada pasión de un trastorno radical, la voluntad decidida de una transformación rotunda.
Nada de profecías -sino sólo una antiprofecía: los últimos días. Nada de diagnósticos -sino revolución ahora, apropiación de destino, ganancia definitiva de la vida y el mundo.
Activismo, ejercicio radical de la pasión de otredad, abandono inmediato y decidido de un estado de la vida intolerable, improlongable, ...
Continuar leyendo "Los Últimos Días - José Luis Brea"
Enviado el 31 de Agosto
| Comentarios (3)
|
30 de Agosto
El zoológico de Mario Bellatin - Roberto Careaga C.
Originalmente en La tercera
Como escritor Mario Bellatin ha desarrollado una de las más arriesgadas narrativas recientes en Latinoamérica. En novelas como Salón de belleza (1994), El jardín de la señora Murakami (2000) y Flores (2000) ha desplegado un mundo perturbador y oscuro, donde la sexualidad siempre es transgredida y los cuerpos mutilados alumbran un punto de la sociedad. Ineludible, sus novelas cortas y fragmentadas tienen la ventaja de terminarse de una sentada.
-¿Qué olor lo lleva a la infancia?
El del estiércol me transporta a mi pequeño zoológico.
-¿Con qué defecto suyo ha sido más persistente?
Las rabietas inmotivadas.
-¿En qué no cree?
En mí mismo...
Continuar leyendo "El zoológico de Mario Bellatin - Roberto Careaga C."
Enviado el 30 de Agosto
| Comentarios (0)
|
POP POLÍTICO: The Durutti Column & Vini Reilly, artista - Peio Aguirre
Originalmente en Crítica y metacomentario
Si Theodor Adorno (el filósofo y musicólogo) hubiera vivido lo sufiente como para ver con sus ojos el nacimiento del fenómeno punk sin duda no se hubiera cortado en nada ni habría callado. Intransigencia ordena. Sin embargo, quizás hubiera encontrado en el post-punk y en la new wave algo positivo que rescatar y dentro de esas tendencias quizás hubiera entronizado a Vini Reilly como su mesias salvador. El fetichismo de la música pop, rock, punk y demás está en su condición de producto. Adorno abogaba por una audición regresiva como solución a este fetichismo. Vini Reilly merece un hueco en toda esta historia. The Durutti Column emergió como grupo pionero de la mano de Tony Wilson, alma mater de Factory Records, en 1978. Y lo hizo simultáneamente al fenómeno de Joy Division.
Continuar leyendo " POP POLÍTICO: The Durutti Column & Vini Reilly, artista - Peio Aguirre"
Enviado el 30 de Agosto
| Comentarios (1)
|
Escuchar, perder melodías - Miguel A. Hernández-Navarro
Originalmente en No (ha) lugar
Siguiendo con el catálogo de olvidos, confusiones y alteraciones de la realidad en el que vivo sumido últimamente, en las últimas semanas me ha pasado algo particularmente extraño. Un día, tocando el piano, esbocé una melodía y me quedé enamorado de ella. Era como si, por fin, hubiese encontrado la melodía perfecta que tanto había buscado. La repetí tantas veces que la hice mía, la interioricé hasta soñar varias veces con ella. Melancólica, triste, emotiva... era la melodía perfecta para el cortometraje cuya música tenía que componer. Pero había algo en esa perfección que no me cuadraba. Algo en la melodía me era demasiado familiar. Pero no sabía qué. ¿Y si no era mía? ¿Y si yo la había escuchado en algún lugar? Empecé entonces a revisar todas las bandas sonoras a lo que aquello me sonaba. El paciente inglés, todo Morricone, todo Alberto Iglesias, El cartero y Pablo Neruda, yo que sé, cientos de lugares donde aquella melodía podría haberse originado. Escuché uno por uno todos los discos que tengo en itunes, pero no había nada que me recordase siquiera lejanamente a la melodía. Incluso en mi perfil de Facebook pedí ayuda a mis amigos, para que me dijeran si les sonaba de algo. Nadie me contestó (tampoco sé si alguien se lo tomó en serio). Por supuesto, también toqué la melodía delante de womahn en infinidad de ocasiones, con cientos de variaciones, pero ella tampoco sabía decirme nada. No sabía si la música le sonaba porque me la había escuchado tocar más de cien veces, o le sonaba de antes. Así que, con el tiempo, no demasiado convencido, decidí que la música, en el fondo, era mía. Y que debía aceptarlo. Me sonaba precisamente porque era mía. Y esto me hizo acordarme de inmediato uno de mis chistes preferidos:
Continuar leyendo "Escuchar, perder melodías - Miguel A. Hernández-Navarro"
Enviado el 30 de Agosto
| Comentarios (0)
|
Tocar el cuerpo de la palabra | SOBRE LA OBRA DE AHMED MATER - Marcela Quiroz Luna
I remember I remember the sound Of ringing like the athan of prayer In narrow road of village It was the sign of clear sky Like predicted rain without cloud I leaf the door prevaricator I remember All deferred things are NOW (1)
Ahmed Mater (Abha, Arabia Saudita, 1979) ha declarado que sus piezas hablan sobre la confusión imperante en el sentir del individuo contemporáneo. Sus manos, manos médicas, saben tratar el cuerpo tanto como saben hacer discurrir entre elegantes —y a veces políticamente irónicas— composiciones visuales multimediáticas el decir sobre el cuerpo.
Por el conocimiento que le ha permitido el desarrollo de su profesión, Mater no sólo entiende sino que vive en y entre la distancia que sobre las palabras inventan la corporeidad y sus sustancias; palabras y sentencias ante las que el cuerpo hace por defenderse y en ocasiones, logra incluso rebelarse.
Mucho se ha escrito —especialmente a partir de la década de los 90 del siglo XX— sobre las distancias y estados de relación que habitan entre el cuerpo y sus discursos. La escritura de la historia y la teoría del arte contemporáneo ha encontrado evidencias para seguir los rastros corporales en la expresión estética desde los estudios literarios, la teoría crítica, los estudios culturales, la antropología, la sociología, los estudios de género, las ciencias biomédicas… Este listado de bifurcaciones interdisciplinares podría seguir y seguir si bien por una sola razón: somos incapaces de escapar a nuestro cuerpo.
Enviado el 30 de Agosto
| Comentarios (0)
|
28 de Agosto
Comunidad y emancipación / Pensamientos sueltos - María Virginia Jaua
El primer pensamiento es el de que la emancipación es un impulso hacia la existencia, un acto casi obligado, tras recibir la nalgada inaugural.
*
Resulta una curiosa coincidencia que dicha nalgada sea propinada con la palma de una mano. Así -y muy desde el comienzo- el poder simbólico de la mano se revela doble: otorga lo que en principio deberá conservar y reclamar como suyo.
*
Principio de negatividad: no deja de sorprender la relación intrínseca entre la emancipación y la mano: lo que da y lo que escatima, lo que guarda, lo que oculta... existen un gran número de refranes y dichos populares que sería redundante repetir.
*
La emancipación se muestra como una condición inmanente al ser. Como un primer gesto de lo que se ha dado en llamar biopolítica, o que con otras palabras podría constituirse como una fuerza arcaica (quizás anterior a la existencia) por medio de la cual, una vez se ha elegido el ser por encima de la nada, el saber es puesto en función de un bien individual y colectivo.
Continuar leyendo "Comunidad y emancipación / Pensamientos sueltos - María Virginia Jaua"
Enviado el 28 de Agosto
| Comentarios (2)
|
Máscaras que nos hacen - Fernando Broncano
Originalmente en El laberinto de la identidad
En los años de tensión política antes de la democracia, uno de los rituales obligatorios de iniciación para un estudiante “comprometido” era “trabajar” política y en ocasiones materialmente en un medio obrero: una fábrica, un barrio. El trabajo implicaba necesariamente mezclarse en estilos de vida que, dependiendo de los orígenes, podían resultar completamente desconocidos si el estudiante pertenecía a la burguesía o, por el contrario, familiares, literalmente familiares por origen, pero en todo caso ya abandonados. Pues ser estudiante comprometido consistía principalmente en un ejercicio de ascetismo: humildad y pobreza en los vestidos, casi siempre vaqueros y guerreras de apariencia militar, boinas, barbas descuidadas. Varones y mujeres cultivaban por igual una apariencia ascética. Las mujeres abandonaban todo maquillaje, sólo se permitían pantalones cuando más gastados mejor, ropas holgadas que disimulasen sus formas, los varones se esforzaban en lo serio, adusto, militante. El estudiante comprometido ocultaba con pudor la sensualidad, junto con sus deseos, lo contrario que los varones y mujeres proletarios, quienes exhibían orgullosamente sus músculos y curvas, que en sus gestos y palabras tendían siempre a lo picante, lo insinuante, y que, desgraciadamente, veían a aquellos tontos como un sucedáneo de los curas que habían tenido que aguantar antes de la comunión. Sus ideales de vida chocaban como trenes: los realmente proletarios cuidaban mucho su aspecto, se arreglaban con cuidado para salir de fiesta, eran sobreabundantes en el consumo de comida y bebida, gastaban lo que podían, hablaban sin recato de sus deseos de consumo, ofrecían sus cuerpos y sus vidas con entusiasmo. El estudiante se encontraba distanciado precisamente por su imaginario de lo que era la vida proletaria. Muchos años más tarde, los años del grunge, los estudiantes repetían las mismas estrategias de distinción: zapatillas desatadas, camisetas y jerséis holgados y llevados abigarradamente unos encima de otros para manifestar descuido (un cuidado descuido).
Continuar leyendo "Máscaras que nos hacen - Fernando Broncano"
Enviado el 28 de Agosto
| Comentarios (0)
|
¿Quién Lee? - Lucas Ospina
Originalmente en [esferapública]
«¿De dónde saco el tiempo para no leer tantas cosas?». La pregunta parece extraña, más cuando nos enteramos de que quién la hizo fue Karl Kraus, el escritor austriaco que durante 36 años publicó en Viena su propia revista: La Antorcha. En sus primeros años la publicación contó con colaboradores, pero de 1911 en adelante Kraus la publicó por su cuenta, número tras número, hasta llegar a 922 ediciones. En 1936, La Antorcha se apagó con él.
«¿De dónde saco el tiempo para no leer tantas cosas?», aforismo de Kraus, es una pregunta que a la luz de hoy resulta aún más inquietante. Hoy por hoy hay cada vez hay más cosas que ver, leer, oir, oler, probar, tocar. Hoy en día hay también más cosas que pensar y que decir. Los medios de reproducción digital multiplicaron las opciones, las voces, las opiniones, de buenas a primeras hicieron anacrónica la editorial del pasado: la publicación digital eliminó los costos onerosos de las artes gráficas y de la distribución, ahora todos podemos ser autores, todos podemos publicar, todos podemos opinar. Basta con abrir un “blog”, una página en “facebook” o ahorrarse lo del almuerzo, sacarle fotocopias a una hoja y repartirla por ahí; o también es posible jugar a “soy periodista”, como lo anuncia una sección del portal digital de El Espectador: “soy periodista.com, el medio de todos, publique ya y lea”. Pero, ¿quién lee?
Continuar leyendo "¿Quién Lee? - Lucas Ospina"
Enviado el 28 de Agosto
| Comentarios (0)
|
26 de Agosto
El backgammon de la vida - FLAVIA COMPANY
Originalmente en babelia
Elizabeth Strout, Olive Kitteridge, Traducción de Rosa Pérez Pérez, El Aleph. Barcelona, 2010.
No sería inoportuna la comparación de un tablero de backgammon con Olive Kitteridge, la nueva entrega de la estadounidense Elizabeth Strout (Portland, Maine, 1956) a quien ya conocíamos aquí por su primera y hasta el momento única novela, Amy e Isabelle (Muchnik 2001). En Crosby, la población en que se ambientan los trece cuentos que integran el nuevo volumen, los personajes se mueven como fichas independientes pero interrelacionadas, objetos por igual del azar y de la estrategia, cuyo objetivo es sin duda común: sobrevivir y llegar al final sin ocupar en ningún momento las casillas pertenecientes a los demás. "A veces, como en ese momento, Olive cobraba conciencia de con qué desesperación se esforzaban todas las personas del mundo por conseguir lo que necesitaban. Para la mayoría, era seguridad, en el mar de horror en que la vida se convertía cada vez más. La gente creía que la clave era el amor, y quizá lo fuera" (página 256).
Podría resultar engañoso el título del libro -ya a estas alturas Premio Pulitzer 2009 y flamante Premio de los Libreros de Cataluña y también de los de Italia-: Olive Kitteridge es la antigua maestra de matemáticas de Crosby, que ha impartido la asignatura a varias generaciones, y que conoce a la mayor parte de los habitantes del lugar y sus vidas. Funciona, es verdad, como nexo de las distintas historias que se presentan, aunque a veces de un modo algo forzado, de refilón, casi como para justificar el título y dar al volumen la apariencia de una novela, cosa que a todas luces no es. Esta sería la única y ligera objeción a este espectacular desfile de personajes que por su plasticidad nos catapulta de forma inevitable al mundo cinematográfico y, más concretamente, a películas sobre el desencanto, el coraje y el desconcierto como American Beauty, Little Miss Sunshine o Happiness.
Continuar leyendo "El backgammon de la vida - FLAVIA COMPANY"
Enviado el 26 de Agosto
| Comentarios (0)
|
Las cosas no son lo que aparentan: pasado, presente o futuro desde las artes visuales cubanas - Magaly Espinosa
"Esta Isla te arropa, te domestica o te expulsa".
Conversando casualmente con el artista Lázaro Saavedra sobre el contenido de este seminario: Cuba y sus futuros* con su habitual sentido del humor me decía: para hablar del futuro de Cuba hay que consultar a un Babalao. (1)
Comentar sobre este tema en el campo de las artes visuales comporta un análisis muy particular, dadas las características presentadas por la plástica cubana desde las dos últimas décadas del siglo pasado. Devenido en movimiento, se destaca en el contexto artístico cubano, entre otras cosas, por su carácter reflexivo y su autoconciencia crítica. Esa “mala hierba” de la que hablara el crítico y curador Gerardo Mosquera hace algunos años, se ha ido desplazando gradualmente de temas de contenido social a otros más íntimos, apropiándose de la capacidad camaleónica de lo cotidiano en sus formas de ser, tan ingeniosas, que ni los habitantes de la Isla sabemos muchas veces descifrar.
El movimiento renovador de la plástica cubana iniciado en los años 80, ha pasado por altas y bajas, con elementos que indican una continuidad y otros que apuntan hacia rupturas. No obstante, un factor a destacar en este batallar por la legitimación de esa visión reflexiva, han sido las diversas vías emprendidas para interactuar con los espacios oficiales o circular por los alternativos. Desde esta interacción entre unos y otros espacios, sobresalen las acciones promovidas en los últimos años por la galería Aglutinador, que ya tiene más de una década, y el proyecto de la Cátedra Arte de Conducta, dirigido por la artista Tania Bruguera, que si bien formó parte del Instituto Superior de Arte, debe su éxito al talento y esfuerzo de su directora, a los artistas que se desplazaron a su alrededor y que han dado un gran impulso a experiencias artísticas que se inspiran en el contexto social, en los valores y contenidos de la cultura y la vida cotidiana, creando toda una variedad de formas de arte público, performance, video documentación y arte de inserción social en su conjunto.
Enviado el 26 de Agosto
| Comentarios (0)
|
25 de Agosto
Editor de sueños - Gerard Casau
Originalmente en Contrapicado.net
Origen (Inception, Christopher Nolan, 2010)
Cosas que no conviene pasar por alto: Origen es la primera película que Christopher Nolan escribe en solitario desde Following (1998), su ya un tanto lejano -y semi-underground- debut. Ambas son también los únicos títulos de su filmografía que no adaptan de una forma u otra un material ajeno, ya que incluso Memento (2000) se basaba en un relato de su hermano -y habitual co-guionista- Jonathan. Basándonos en este hecho podríamos llegar a la conclusión de que Origen es el film más personal de Nolan en muchos años, lo cual quizás sea un poco precipitado. Sin embargo, no resulta descabellado pensar que es el que más se aproxima a lo que el director considera que debe ser el cine.
Resulta significativo observar los paralelismos que se dan entre ambas películas, lo que permite deducir que la idea central de Origen llevaba dando vueltas por la cabeza del director desde sus tiempos de estudiante de Literatura Inglesa. El protagonista de esta (interpretado por un Leonardo DiCaprio tan trastornado como en Shutter Island -2010-) y uno de los personajes principales de Following comparten nombre -Cobb- y ambos se dedican a entrar en la mente de otras personas. Invadiendo y manipulando los sueños ajenos en el caso del primero y mediante el robo de objetos muy particulares el segundo. ¿Es Following el ensayo en clave povera de lo que luego eclosionaría en Origen o acaso Nolan nos ha querido contar la misma historia desde los dos extremos de la industria del cine?
Continuar leyendo "Editor de sueños - Gerard Casau"
Enviado el 25 de Agosto
| Comentarios (0)
|
